Trabuco naranjero. Bélgica. Mediados del s. XIX.
Excelente ejemplo, en muy buen estado, de un clásico de nuestra historia. Culata de nogal -la que conserva su lustre original- con su garganta segrinada, y cantonera de bronce. Caño de bronce con magnífica pátina, de forma octogonal en su recamara y atrabucado hacia la boca, de gran diámetro. Sistema de percusión (avancarga) con platina lateral funcionando correctamente Son raros de ver en buen estado de acuerdo al uso intenso al que fueron sometidos.
Medidas. Largo: 50 cm.
Desde mediados del siglo XIX su uso se extendió por toda la campaña rioplatense, aunque el gaucho lo utilizó sólo en ocasiones especiales, lo portaba en la verija o debajo del recado. Lo hizo en defensa propia frente al malón y ante cualquier forajido. Su nombre vulgar fue el de “naranjero”, de origen español, aludiendo a las dimensiones de su boca. En Europa, se difundió entre los cocheros o conductores de diligencias, quienes lo empuñaban para persuadir y ahuyentar a los bandidos que acechaban en las rutas, y también era corriente entre éstos que acudían a su capacidad de fuego disponiendo del factor sorpresa.
En una temprana referencia porteña, el periódico "El Telégrafo Mercantil" número 7, del 22 de abril de 1801, relata un episodio trágico vivido en un encuentro que se librara entre embarcaciones de bandera española -el falucho San Luis- e inglesa; el redactor destaca: "(...) le disparó un trabucazo al capitán que le quitó la vida..."
| LOTE | 60 |
|---|---|
| PRECIO BASE | U$S 1200 |
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