El hombre
Alejandro Enrique Shaw fue abogado, banquero, publicista, conferencista, miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fundador del Banco Shaw y director de importantes empresas; coleccionista y bibliófilo. Hijo de Alejandro Shaw y María Fynn, nació en Milán el 22 de abril de 1893. Estudió en Winchester, Fráncfort y París, y finalmente se graduó en Derecho en Buenos Aires en 1916, alcanzando el título de doctor en Derecho con una tesis sobre Redescuentos Bancarios. Resultados de la ley vigente. Director de la casa Ernesto Tornquist y Cía., entre los años 1928 y 1930, a la que representó en Europa, también presidente y director de varias compañías, En 1944 estableció la Financiera Shaw, la cual se transformó formalmente en el Banco Shaw en 1956, una de las instituciones bancarias privadas más reconocidas de la época.
Casó el 4 de octubre de 1917 con Sara Dolores Tornquist [1897-1927], y fueron padres de Alejandro Benjamín [1919-1983] y Enrique Ernesto [1921-1962] [1].
La colección de arte
Reconocido connoisseur Alejandro Shaw se caracterizó por su refinado enfoque en el arte clásico europeo, platería colonial, pintura nacional; porcelanas finas, como piezas de la Compañía de Indias, y mobiliario de alta calidad. Entre otras obras, fue propietario del óleo flamenco, Retrato de Margarita Gonzaga, de Frans Pourbus [El Joven], donado al Museo Nacional de Bellas Artes, similar destino que la obra maestra «San Francisco en meditación» [1632] de Francisco de Zurbarán, también de su colección. En el rubro «Amateurs-Collectionnaires-Bibliophiles» del Annuaire de la curiosité des Beaux –Arts et de la Bibliophilie de 1933 se lee el aviso que, como Alexandre E. Shaw, con domicilio en Charcas 682, Buenos Aires, informaba coleccionar «Porcelannes Compagnies des Indes» y «tableaux de l´Ecole espagnole», dispuesto a recibir ofertas para nuevas adquisiciones [2].
La biblioteca
Shaw fue también un ávido bibliófilo que atesoró valiosas colecciones de libros franceses antiguos y ejemplares raros en la biblioteca de su domicilio, ubicado frente a la Plaza San Martín. Integró y presidió la Sociedad de Bibliófilos Argentinos. Sabía apreciar las bellas encuadernaciones de las primeras décadas del siglo XX [3], y entre 1928 y 1932 eligió a Geneviève de Léotard, destacada encuadernadora francesa nacida en 1899, cuya producción estuvo fuertemente vinculada al movimiento Art Déco. Estaba activa en París en 1912, siendo alumna y después profesora en la famosa École de l’Union Centrale des Arts Décoratifs. Fue discípula de Pierre Legrain, con quien trabajó un tiempo recibiendo naturalmente su influencia, y las de André Legrand y Mme. René Sergent; en 1927 recibió el premio Blumenthal y dejó de ejercer su oficio en 1939 [4]. Pese a que su nombre a veces quedara a la sombra de los grandes talleres masculinos de la época, su trabajo es sumamente valorado por coleccionistas de libros ilustrados modernos y de amantes de la bibliofilia. Su obra se caracteriza por un estilo geométrico y vanguardista y sus diseños de finales de las décadas de 1920 / 1930 se destacan por el uso de líneas depuradas, círculos concéntricos y composiciones abstractas que reflejaban la modernidad parisina de la época. Se especializó en crear encuadernaciones artísticas únicas para la literatura y poesía de su tiempo, utilizando cueros de alta calidad y mosaicos de color, rivalizando en elegancia con Rose Adler, según palabras de Yves Peyré [5]. Julien Fléty indica que sus encuadernaciones bien construidas, con una decoración muy pura, en tonalidades armoniosas, «son de una originalidad razonada que siempre le permitieron los primeros lugares de exposiciones en la cuales ella participó» [6].
El miércoles 22 de noviembre de 2017 en el Salón Mogador del Hotel Ambassador [16 boulevard Haussmann, París], se llevó a cabo la venta en pública subasta de un centenar de ediciones encuadernadas por Geneviève de Léotard, que incluyó un conjunto de 21 encuadernaciones Art Déco ejecutadas entre 1928 y 1932 para Alejandro E. Shaw [7].
De ellos destacan diez encuadernaciones en marroquín jansenista. En cuanto al uso de los materiales más nobles y representativos del Art Déco, hay dos encuadernaciones de excepción debido a la utilización de la piel de serpiente y el galuchat. En la demás se destaca el empleo del papel China y Japón Imperial, así como también el uso del vélin o papel vitela [8].
Veamos ahora algunos de los ejemplares que pertenecieron a la biblioteca de A. Shaw, siguiendo el orden del catálogo, al que agregamos detalles del tipo de papel empleado.
Chéri, de Colette [Paris, H. Blanchetiere, 1925], In-4, encuadernación en marroquín verde jansenista, un estilo de encuadernación de gran lujo que se caracteriza por su extrema sobriedad y ausencia absoluta de decoración exterior. El término combina el uso del marroquín, una piel de cabra de alta calidad, grano visible y gran resistencia, con la estética austera inspirada en el movimiento religioso del jansenismo del siglo XVII, el cual propiciaba la sencillez y rechazaba la ostentación. A diferencia de otras encuadernaciones de la época que abusaban de los dorados y mosaicos, como los estilos à la dentelle o Le Gascon, el jansenista traslada toda la riqueza al interior del libro. Sus principales características son un exterior liso y austero, donde las tapas o platos están completamente desnudas, sin ningún tipo de grabado, dorado o adorno. Toda la atención se centra en resaltar la calidad impecable de la piel y la perfección técnica del encuadernador. El lomo suele presentar los nervios tradicionales de la costura, pero con rotulación mínima o nula, es decir con nervios simples. Aunque por fuera parece un libro modesto, al abrirlo revela su verdadero valor, su lujo oculto. Es habitual que cuente con contracubiertas dobladas también en marroquín [doublure de maroquin], guardas de seda y dentelle interior [finos encajes decorados con hilos de oro grabados en el borde interno de las tapas]. Se trata en definitiva de una exigencia técnica extrema, pues al no tener decoraciones doradas exteriores que puedan disimular imperfecciones, la ejecución del corte, el rebajado de la piel y el encuadrado deben ser perfectos e impecables. La edición está ilustrada con 21 puntas secas de Lobel-Riche, acompañadas de culs-de-lampe y motivos decorativos compuestos por Henri Blanchetiere; es uno de los 40 ejemplares impresos sobre papel Japón Imperial de una tirada total de 275.
En suivant la Seine..., de Gustave Coquiot [Paris, Andre Delpeuch, 1926], In-8, edición original ilustrada con 41 composiciones fuera de texto en negro por Pierre Bonnard, Marc Chagall, Andre Derain, Raoul Dufy, Marie Laurencin, Pablo Picasso, Maurice Utrillo, etc., de los 150 en papel vélin de Rives, de una tirada de 235 ejemplares. Comercialmente conocido como Velin BFK Rives es uno de los papeles de edición de arte y grabado más famosos, prestigiosos y utilizados del mundo. Su nombre describe su textura lisa y su origen histórico ligado a la localidad francesa de Rives. Actualmente es fabricado en Francia por la icónica casa Arches. En la mayoría de los grabados y libros de arte se refieren a él como BFK Rives, siglas correspondientes a las iniciales de los antiguos dueños de la papelera en el siglo XIX: Blanchet, Frères y Kléber, quienes perfeccionaron su producción en la fábrica del río Isère. Es un papel premium de nivel profesional que destaca por las siguientes propiedades técnicas: 100% algodón purificado de alta resistencia mecánica, elaborado mediante el método tradicional de forma redonda o cilíndrica. La rotación lenta entrelaza las fibras de forma homogénea en todas las direcciones. El vélin –liso, sin líneas de rejilla al trasluz– con un grano fino muy ligero y aterciopelado, es ligeramente más suave que el Velin d'Arches estándar. Cuenta con 4 bordes deshilachados [barbas naturales] y la marca de agua BFK Rives grabada en la hoja garantiza que no se ponga amarillo ni se degrade con el paso del tiempo. Los impresores y editores de arte suelen decir que este papel tiene «amor» por la tinta, porque el estar ligeramente encolado, su superficie absorbe la tinta de manera sumamente precisa, capturando hasta el más mínimo detalle de una plancha de grabado. Además, al humedecerse para la impresión, se destensa de forma uniforme y resiste las pasadas repetidas por la prensa sin deformarse. En las artes gráficas es el estándar absoluto para litografía, grabado en talla dulce [aguafuerte, aguatinta], serigrafía, linograbado y tipografía. En cuanto a las técnicas secas es un excelente soporte para un dibujo de alta definición con lápiz, grafito, carbonilla, pastel, sanguina o caligrafía. Muy utilizado en edición y encuadernación de libros de bibliófilo, gofrados [relieves sin tinta] y estampaciones en oro.
Confession de minuit, de Georges Duhamel [Paris, Henri Jonquieres, 1926] In-4, marroquín bleu canard, edición ilustrada con 31 litografías de Berthold Mahn, 13 fuera de texto, uno de los 30 sobre papel Holanda van Gelder Zonen de una tirada de 540 ejemplares, enriquecido con una suite de litografías en papel China. El papel Holanda Van Gelder Zonen, de alta calidad, fue fabricado en los Países Bajos por la histórica compañía papelera Van Gelder Zonen, activa desde 1685 hasta 1981. Producido por una de las empresas papeleras más antiguas y prestigiosas de Holanda, con fábricas en lugares como Wormer, Velsen, Apeldoorn y Renkum. Tradicionalmente elaborado de forma artesanal o semi-artesanal con fibras de alta calidad [como trapos de algodón y lino o pulpas especiales], a menudo presentado como papel verjurado [laid paper] con líneas de puntizón y corondeles visibles, o bien en formato vitela [vélin]. En cuanto a su filigrana lleva la marca de agua caracterizada por el sello o nombre de Van Gelder Zonen. Muy valorado en los siglos XIX y XX por artistas y editores para la impresión de aguafuertes, litografías, heliograbados y dibujos finos. Utilizado frecuentemente para tirajes especiales o de bibliofilia y en obras literarias e históricas.
Les Amours de Psyché & de Cupidon, de Jean de Lafontaine [Paris, H. Desoer, 1926]. In-4, veau bleu, el primer plato ornado con una pieza de galuchat teñida de azul, edición ilustrada con 38 aguafuertes originales de Pierre Laprade, con 3 fuera de texto; uno de los 16 ejemplares en papel viejo Japón, de una tirada de 360, acompañado de una suite de grabados en papel China. El galuchat es un tipo de cuero de escualo, pescado cartilaginoso, fabricado principalmente con la piel de tiburones o rayas, que destaca por su gran dureza, textura granulada y diminutas perlas naturales, en lugar de escamas comunes. Debe su nombre a Jean Claude Galluchat, un artesano peletero de la corte del rey Luis XV de Francia que popularizó su uso en Europa en el siglo XVIII. [9]
Lettres espagnoles, de Jacques de Lacretelle [Paris, Le Livre, 1926], in-8, marroquín ocre, edición ilustrada con 11 aguafuertes originales de Marie Laurencin, de una tirada de 325 ejemplares en papel vélin du Marais, [vitela de Marais] un papel de trapo de algodón [chiffon] de altísima calidad fabricado históricamente en Francia por las Papeteries du Marais. Es mundialmente famoso por ser uno de los soportes predilectos para las ediciones limitadas de libros de lujo y obras de bibliófilo durante los siglos XIX y XX. La histórica fábrica papelera comenzó a operar a en torno a 1782 en la comuna de Jouy-sur-Morin, Francia. Durante la Revolución Francesa, esta manufactura destacó tanto por su calidad que fue seleccionada por la República para fabricar el papel oficial de los assignats, es decir los billetes y títulos de la época. En el siglo XX, la papelera formó parte del prestigioso grupo Arjomari, junto con las casas Arches, Johannot y Rives. Característica del Vélin du Marais es su textura completamente lisa, homogénea y sedosa al tacto, al trasluz no muestra las líneas de rejilla del papel verjurado tradicional. Al ser elaborado tradicionalmente con fibras de trapo [vélin chiffon], eso le otorga una flexibilidad y resistencia al paso del tiempo excepcionales. Las hojas auténticas suelen incluir una marca de agua o filigrana visible al trasluz con la inscripción «Marais» o «Vélin du Marais», a menudo acompañada de un año o un escudo. Es un papel de ph neutro, sumamente estable, que no se vuelve quebradizo ni amarillea con los años. A diferencia del Velin d'Arches o el BFK Rives, que están muy orientados al grabado calcográfico o la acuarela, el Vélin du Marais se asocia principalmente a la alta edición literaria, a los Grandes Papeles [Grands Papiers], pues fue común que los editores franceses del siglo XX, como Gallimard o Stock imprimieran los primeros 50 o 100 ejemplares numerados de una novela sobre este papel de lujo para coleccionistas. Muy cotizado para ediciones limitadas acompañadas de grabados originales y litografías.
Contes antiques, de Pierre Louÿs [Paris, Editions du Bois Sacre, 1929]. In-folio, marroquín bordeaux jansenista, edición ilustrada con grandes composiciones en colores, ornamentos de Sylvain Sauvage, uno de los 185 ejemplares sobre papel vélin de Montval especial, de una tirada de 237. El término papel vélin de Montval o papel vitela de Montval combina dos conceptos clave en el mundo del arte: el tipo de acabado del papel y una línea histórica muy famosa fabricada por la marca francesa Canson. Montval es el nombre de una gama histórica de papel para acuarela y bellas artes. Fue diseñado a principios del siglo XX por el pintor Gaspard Maillol, sobrino del famoso escultor Aristide Maillol, quien buscaba un papel óptimo para sus obras, y la casa Canson comenzó a fabricarlo en su planta de Francia. Hoy en día, el papel Montval es uno de los soportes de estudio y nivel profesional para acuarela más populares del mundo. Destaca por ser 100% celulosa pura, libre de ácido y por su excelente capacidad de «arrepentimiento» permite lavar y corregir fácilmente los errores con un pincel húmedo. En síntesis, cuando encontramos la mención vélin de Montval en un grabado antiguo, litografía o block de arte, significa que la obra está impresa o pintada sobre un papel de la línea Montval de Canson con un acabado liso, satinado y sin marcas de agua de rejilla.
Le Scarabée d’or, de Edgar Allan Poe, traducción de Baudelaire [Paris, Martin Kaelin, 1929]. In-folio, marroquín marrón jansenista, con ilustraciones de Bernard Naudin. De una tirada de 321 ejemplares, en papel vélin d’Arches o vitela de Arches, un papel de edición de arte de calidad superior fabricado en Francia por la célebre casa Arches. Es considerado un estándar de excelencia en el mundo del arte desde su creación y se utiliza principalmente para impresiones artísticas de lujo y dibujo académico. Indica que proviene de la histórica fábrica de papel ubicada en el pueblo de Arches, en la región de los Vosgos, Francia, la cual produce papeles de arte icónicos desde el año 1492. Este papel posee cualidades muy específicas que lo hacen altamente cotizado por museos, artistas y coleccionistas: su composición es 100 por ciento algodón, lo que le da una resistencia, flexibilidad y tacto inigualables. Elaborado de forma tradicional en máquina de forma cilíndrica para lograr fibras entrelazadas homogéneamente. Presenta 4 bordes deshilachados [barbas naturales], característicos de las hojas de arte premium. Libre de ácido y con reserva alcalina, lo que garantiza que no se ponga amarillo ni se degrade con los siglos. Sin blanqueadores ópticos artificiales; su blancura es natural y permanente. Es el soporte por excelencia para litografías, grabados calcográficos [aguafuerte, punta seca], serigrafías y estampaciones, debido a cómo absorbe la tinta. Su grano fino y aterciopelado es muy buscado para obras con carbonilla, lápiz, pastel o rotulador.
Tableau des courses ou Essai sur les courses de chevaux en France, de Maurce de Noisay [Paris, Editions de la Nouvelle Revue francaise, 1921]. In-4, marroquín naranja jansenista, ilustrado con 12 litografías en colores fuera de texto de Jean-Louis Boussingault, ejemplar en papel vélin por fil Lafuma-Navarre, de altísima calidad y lujo fabricado históricamente en Francia. Se utilizaba principalmente para realizar tiradas limitadas y ediciones especiales de libros de literatura fina, poesía y obras de arte [lo que en el mundo del coleccionismo se conoce como grands papiers]. Para entender su significado técnico e histórico, es necesario desglosar cada parte de su nombre: vélin [vitela] nos indica que es un papel completamente liso, satinado y sin texturas. La indicación pur fil significa que en su composición tiene un alto contenido de fibras nobles de lino y cáñamo [las mismas que se usaban para las telas de ropas antiguas], en lugar de pulpa de madera común. Esto le otorga una flexibilidad, resistencia al paso del tiempo y una suavidad al tacto excepcionales. Y Lafuma-Navarre hace referencia a las Papeteries Lafuma fundadas por la familia Lafuma en Voiron y a las Papeteries Navarre, dos de las manufacturas de papel francesas más prestigiosas del siglo XX. Al fusionarse comercialmente, produjeron algunos de los soportes más codiciados por editoriales icónicas como Gallimard [NRF] para sus primeras ediciones numeradas de lujo.
Le Serpent, de Paul Valéry [Paris, Eos, 1926]. In-folio, becerro marrón, composición geométrica formada de una pieza de piel de serpiente engastada en mosaicos. La pieza de piel de serpiente se refiere al uso de cuero exótico de reptil, como pitón o cobra, muy valorado por el patrón natural de sus escamas y textura, en el caso, la expresión mosaïquée, en mosaico, indica que la piel del ofidio no se usó en una sola tira, sino que se cortó en pequeños fragmentos combinados meticulosamente, lo que se hace para crear patrones geométricos, combinar diferentes texturas o juntar distintos tonos de color como si fuera una obra de arte en mosaico. Y la palabra sertie [engastado] significa que el trozo de piel de serpiente está enmarcado y sujeto firmemente por un borde metálico – generalmente de oro, plata, latón o acero– utilizando la misma técnica con la que se sujetan las piedras preciosas en la joyería. Primera edición ilustrada cuyo origen es el pequeño poema Chanson d’un serpent que Paul Valéry escribió para su amigo Pierre Louÿs. Ilustrado con 15 litografías originales de Jean Marchand, de 24 bandeaux y 7 culs-de-lampe dibujados y grabados por Sonia Lewitska. Tirada de 230 ejemplares, este es uno de los 169 en papel Holanda Van Gelder firmado por el autor y editor, con dos suites. Ejemplar justificado por el autor en la primera de las páginas de guarda: «Exemplaire de M. Alexandre E. Shaw. Paul Valéry».
Retrato de Alejandro E. Shaw. Fotografía: Gentileza Buenos Aires Rowing Club.
Alejandro Shaw financió y promovió catálogos sobre arte galo como el de la Exposición El libro francés, realizada desde el 1° de julio al 30 de agosto de 1939 en el Museo Nacional de Bellas Artes en la que participó junto con otros coleccionistas [10]. Fue un importante evento cultural internacional organizado de forma paralela a la gran muestra de pintura francesa [La Pintura Francesa: de David a nuestros días].
Su legado
Alejandro Shaw falleció en Buenos Aires el 30 de octubre de 1970 a los 77 años. El destino que tuvo gran parte de sus obras maestras fue el enriquecimiento del patrimonio público argentino. Tras su fallecimiento, las piezas se dispersaron mediante legados familiares y donaciones de sus herederos. El ejemplo más claro de esto ocurrió en 1977, cuando la emblemática pintura de Zurbarán ingresó ex dono de manera definitiva al Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires a través de su legado, donde hoy se exhibe de forma permanente como uno de los tesoros de la sala de arte europeo.
Notas:
1] Enrique Ernesto Shaw, primero oficial de la Armada y luego industrial, fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa [ACDE] fue un laico, padre de familia [casó con Cecilia Ana María Luisa Bunge Fourvell-Rigolleau (1921-2007) con quien tuvo 9 hijos], comprometido para hacer realidad la Doctrina Social de la Iglesia en el mundo del trabajo, fue declarado Venerable Siervo de Dios en 2021 por el papa Francisco, y el 18 de diciembre de 2025 el papa León XIV al autorizar la promulgación del decreto sobre un milagro atribuido a su intercesión [la curación inexplicable científicamente de un niño gravemente accidentado] abrió el camino a su beatificación por la Iglesia Católica Apostólica Romana.
2] Annuaire/de la/curiosité/des/Beaux –Arts/et de la/Bibliophilie/Fondé en 1911 par Francis Campbell/-/Paris-Départements-Étranger/1933 [...] Paris.
3] Hay quienes han dedicado sus vidas a reunirlas y hay muchos ejemplos entre nosotros, pero la que más me ha impresionado es la colección de Raphael Esmerian, una de las más ricas en encuadernaciones formadas en el siglo XX, cuyo catálogo publicado en París en 1972-1974, consta de 5 partes en 6 volúmenes
4] Mel Byars, The Design Encyclopedia, London-New York, John Willey & Sons, 1994, pág. 137.
5] Yves Peyré, Histoire de la reliure de création, Paris, Faton, 2015, pág. 184.
6] Julien Fléty, Dictionnaire des relieurs français ayant exercé de 1800 à nos jours suivi d´une Guide pratique des relieurs, doreurs, marbreurs et restaurateurs contemporains, Paris, Editions Technorama, 1988, pág. 111.
7] ALDE / Maison de ventes spécialisée/ Livres-Autographes-Monnaies/ Reliures originals/ Livres illustrés modernes /Vaente aux encheres publiques/ Mercredi 22 novembre 2017 [...] Paris [...]
8] La expresión «vélin» [traducida al español como papel vitela] remite a un tipo de papel de alta calidad que es completamente liso, homogéneo y no tiene líneas texturizadas. Apareció en Francia alrededor de 1770 y transformó el mundo de las artes gráficas y la edición de libros de lujo. Su nombre proviene del latín vellum, que significa becerro, se debe a que imitaba la suavidad extrema y el acabado pulido del pergamino de lujo original fabricado con la piel de animales nonatos. Para entender su valor en el arte y las imprentas, se compara directamente con el método tradicional de su época. El vélin o vitela se distingue del verjurado o vergé por su proceso de fabricación, usándose en el primero una malla metálica tejida de hilos de cobre extremadamente delgados y apretados, actuando como un tamiz liso en tanto que el segundo se elabora sobre un tamiz de hilos metálicos paralelos cruzados por otros hilos transversales, y en cuanto a su aspecto y textura el vitela tiene superficie totalmente lisa, uniforme y satinada, y al mirarlo a contraluz no muestra marcas ni transparencias de cuadrículas, en tanto que el vergé presenta superficie rugosa con texturas de líneas finas visibles a contraluz [puntizones y corondeles]. Su importancia en las artes gráficas modernas y antiguas radica en que al ser tan liso y homogéneo, el papel vitela ofrece una absorción de tinta excepcional y una gran estabilidad al pasar de manera repetida por las prensas de grabado. Es el soporte predilecto de artistas y editores para técnicas de edición de arte como la litografía, serigrafía, grabado en intaglio [o huecograbado] y el dibujo académico, ya que registra detalles minuciosos sin que la textura del papel distorsione el trazo o la impresión. Fabricantes históricos como Arches Papers o BFK Rives popularizaron este acabado utilizando pastas puras de algodón o lino, convirtiendo los libros impresos sobre vélin en preciados objetos de colección para los bibliófilos.
9] cfr. Christian Galantaris, Manuel de Bibliophilie. Dictionnaire suivi d´observations sur la Bibliographie et d´une Bibliographie Sélective, Paris, Éditions des Cendres, 1997, pág. 121
10] «Exposiciones / de / Arte Francés / II / El libro francés /-/ El Museo de la Literatura / Los ilustradores del Libro / La calcografía del Louvre /-/ Julio-Agosto / 1939 /-/ Museo Nacional de Bellas Artes / Buenos Aires». Prólogo en francés de Paul Valéry, un volumen de 126 págs. Contiene: Museo de la Literatura; Prólogo de Paul Valèry, en francés; Introducción de Julio Cain; Tres escritores franceses del siglo XIX: Honoré de Balzac presentado por Marcel Bouteron, Gustave Flaubert presentado por René Dumesnil y Armand Dorville, y Charles Baudelaire, presentado por Yves Gérard Le Dantec; Los ilustradores del libro; Encuadernaciones y libros; Exposición del libro francés; y La calcografía del Museo del Louvre. Fue el volumen 2 de las Exposiciones de Arte Francés.
* Especial para Hilario. Artes Letras Oficios




