• EXPERIENCIA HILARIO III
    SUBASTA de 
    ARTES, LETRAS & OFICIOS



    INAUGURACION DE LA EXHIBICIÓN
    JUEVES 17 DE MAYO, 19 HORAS.

    EXHIBICIÓN
    VIERNES 18 AL LUNES 21, DE 14 A 20,30 HORAS.
    MARTES 22, DE 14 A 18 HORAS.

    SUBASTA
    MARTES 22, DESDE LAS 19 HORAS.



     
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    LA MUERTE DE SAN RAMÓN NONATO. ESCUELA ALTOPERUANA. SIGLO XVIII.

    1. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Óleo sobre tela. Medidas: 81 x 106 cm. Obra enmarcada. Ex colección Emilio Ellena.

    Lograda escena religiosa de la muerte del popular santo mercedario San Ramón Nonato, patrono de las parturientas. La pintura representa la leyenda del recibimiento del viático, rodeado de ángeles, de manos del propio Jesús, al enfermar de fiebres camino a Roma donde fue convocado por Gregorio IX luego de haberlo nombrado cardenal. Por ello viste el hábito blanco de la orden con la muceta roja y el roquete de cardenal. Al lado de los Evangelios se observa el candado, atribuido a este santo porque su boca fue así cerrada durante el cautiverio de los moros para que dejase de predicar.

    En opinión de Luis Wuffarden, “el estilo de la obra corresponde a uno de los grandes obradores cuzqueños de mediados del siglo XVIII. Es el tipo de pintura religiosa de carácter narrativo que circuló intensamente en el actual territorio de Chile y el norte de la Argentina.”

    La pintura se encuentra reproducida en el catálogo del Museo de la Agricultura Pampeana de la ciudad de Perga­mino (hoja 20), ya que integró la exposición inaugural. En el mismo acompaña el texto firmado por el crítico de arte Cayetano Córdova Iturburu.
     
    Agradecemos la información brindada por el doctor José Emilio Burucúa, miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes, y por Luis Eduardo Wuffarden, historiador del arte peruano.

    BASE: U$S 2.500.-

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    EN TIEMPOS DE ROSAS, UNA IMAGEN RELIGIOSA 2. EUSTAQUIO CARRANDI (BUENOS AIRES, 1818-1878) NIÑO JESÚS DE PRAGA. BUENOS AIRES, 1833.

    2.

    Óleo sobre tela. Medidas: 52 x 43 cm., firmada en el extremo inferior derecho, en rojo: “Eustaquio Carrandi - Bue­nos Aires, 1833”. Obra enmarcada con varillas forradas en terciopelo rojo e hilos trenzados plateados.
     
    La imagen original se encuentra en la ciudad de Praga, obsequio de Fernando II. Se cree que la misma fue tallada en España en el siglo XVI. Se la ubica dentro de las advocaciones del Niño Jesús, y posee alegorías “celestes”: el Niño camina sobre una esfera azulada, sostiene el orbe con su mano iz­quier­da, y su traje está bordado de estrellas. En 1833 Rosas encabezaba su campaña al desierto. Luego de su renuncia al gobierno lo había sucedido Balcarce, hasta que en octubre de aquel año la llamada Revolución de los Restauradores lo obligó a dimitir y el 4 de noviembre fue remplazado por Viamonte.
     
    Eustaquio Carrandi fue discípulo de José Güth y Pablo Caccianiga en la Escuela de Dibujo de la Universidad, en los años 1827-1831, donde estudió junto a Fernando García del Molino, Ignacio Baz y Carlos Morel, entre otros. Recibió además lecciones del artista inglés Juan Alais, arribado a Buenos Aires en tiempos de Rivadavia, y se casó con su hija. Fue esencialmente retratista y pintó escenas costumbristas. El Museo Histórico Nacional conserva una pulpería, dibujo acuarelado ejecutado en 1848. El mismo museo posee entre otros retratos de su autoría, los de Catalina y Mariana Mayer, del coronel José Idelfonso Álvarez de Arenales, de Prudencio José Zorrilla y Torino y del coronel Martín Hidalgo, estos últimos, oficiales rosistas. Es conocida la historia de su retrato del mazorquero Julián González Salomón, pintado luego de muerto. También se conserva en manos privadas un importante retrato de Juan Manuel de Rosas, ya anciano.

    BASE: U$S 4.000.-

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    ILE MARTIN - GARCIA. RIO DE LA PLATA. 1841.

    3. ADOLPHE D’HASTREL (ATRIBUIDO) (1805-1875)

    Acuarela sobre papel. Medidas: 11,5 x 26,5 cm. Montada sobre un cartón con recuadro y leyenda manuscrita, probablemente de época. Enmarcada.
     
    Adolphe D’Hastrel fue un oficial francés que participó activamente en el Bloqueo al Río de la Plata. Zarpó en enero de 1839 del puerto de Le Havre y a poco de llegar fue nombrado ayudante del almirante Le Blanc. Distinguido oficial de artillería de marina con su especialidad en el ramo de fortificaciones, el 11 de abril de ese año fue nombrado comandante de la isla de Martín García. En las horas que pasara por estas tierras dio rienda suelta a sus gustos artísticos y no dejó de levantar bocetos, dibujos y pinturas con los temas que más lo cautivaron: personajes lugareños y vistas de Montevideo, Colonia, Isla Martín García y unas pocas de Buenos Aires.
               
    La “Vista general de Buenos Aires”, perteneciente a la colección del Museo Histórico Provincial ubicado en la ciudad de Luján o “Vista de Martín García” y “Canal del In­fierno”, reproducidos en la “Monumenta Iconographica” de Bonifacio del Carril, son algunas de las vistas acuareladas en las que podemos observar el parentesco en el tratamiento del cielo y el agua de nuestro “Ile Martin - Garcia”; y en el tono de los pigmentos utilizados.
               
    En la presente acuarela apaisada observamos dos embarcaciones de diverso porte; la mayor a la izquierda. Detrás la isla Martín García, con sus viviendas y calles internas; otras embarcaciones asoman tras la vegetación.

    BASE: U$S 2.400.-

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    DE UN MAESTRO CATALÁN ACTIVO EN MÉXICO

    4. PELEGRÍN CLAVÉ Y ROQUÉ (BARCELONA, 1811-1880)

    MADRE DOLOROSA.

    Cataluña / México. Circa 1840.
               
    Acuarela sobre papel. Medidas: 18,3 x 11 cm. Papel: 20 x 12,5 cm. En el margen inferior dedicatoria escrita en lápiz grafito: “A mi amigo Dn. Oº Riaño. Pn. Clavé Mejico 1846”. Obra enmarcada.
               
    Es excepcional observar una obra de Pelegrín Clavé y Roqué en el Río de la Plata. Formado en las academias de su ciudad natal y de Roma, en esta última recibió el impacto de la obra de los Na­za­renos; en particular de Overbeck. La influencia de este pintor alemán fue notable en la generación de artistas catalanes de su tiempo, imbuidos por el espíritu religioso y la vida comunitaria.
               
    Esta imagen de una virgen dolorosa junto a la corona de espinas tiene la impronta de sus estudios sobre el arte italiano. La presencia en el fondo del Monte Calvario, aunque sin la cruz, subraya que es una imagen mariana, no de una santa mística. Recuerda a las composiciones de la Virgen en el renacimiento de la pintura cristiana en el siglo XIX, al estilo de las firmadas por Ingres. Clavé fue contratado para dirigir la clase de pintura en la Academia de San Carlos de México, renovada en el período republicano en 1843. Asumió el cargo en 1846, año de la fecha de la dedicatoria, dirigida a Honorato Riaño, presidente de la Junta de Gobierno de la Academia de San Carlos. La datación de la obra antecede, seguramente, a la de la dedicatoria.
               
    Agradecemos la información brindada por el historiador del arte Roberto Amigo.

    BASE: U$S 1.200.-

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    SIN TÍTULO.

    5. JUAN MANUEL BLANES (1830-1901)

    Circa 1880.
     
    Óleo sobre tela, firmado, a la izquierda, abajo. Medidas: 55 x 65 cm. Obra enmarcada. Fue adquirida en 1945 —se conserva aquella factura de venta— y permaneció en la misma colección desde entonces.
     
               
    Exquisita composición del maestro uruguayo Juan Manuel Blanes, realizada en la década de 1880, durante su segundo viaje a Italia, en el momento de su producción más sólida, ya en la plenitud de un estilo maduro.
     
               
    Afirma el historiador del arte Roberto Amigo sobre esta obra: “Contiene el sesgo erótico y, a la vez, el rostro afligido característico de sus figuras femeninas de asunto literario, como en las pinturas La batalla de San Calá, La cautiva y La paraguaya. Tal erotismo está reforzado por el cabello que corre húmedo por la espalda de la joven.” En cuanto a la escena y la protagonista, sigamos con R. Amigo, “las piernas sugieren reposo —éste fue un motivo reiterado por Blanes en sus ‘gauchitos’—, en tanto que la mirada dirigida hacia lo alto permite inducir una presencia sorpresiva que no es representada en la imagen, y lleva a pensar en una composición más amplia, como ocurre con La casta Susana, en sus distintas versiones. El cántaro sostenido apenas por una mano relaciona el asunto con el de la samaritana, que ocupó a Blanes en 1862. En este caso la mujer parece acabar de recoger agua del río, cuya presencia ocupa apenas un ángulo (en la base) de la composición. El paisaje se encuentra bien resuelto con una barranca, en lugar de la vegetación de una ribera. El mismo no permite una definición geográfica precisa.”
     
    “Es posible relacionar esta pintura —sigamos con el especialista citado— con la conocida como Paisaje de Paraná, reproducida en el catálogo de la exposición del Teatro Solís (Montevideo) de 1941: una campesina en el campo, con una canasta, recostada en la hierba con una mariposa sobrevolando, cuyo fondo montañoso señala lo erróneo del título. Si en aquel caso, la vestimenta es claramente de una campesina italiana, en la obra que nos ocupa es más incierto.”
               
    El párrafo final del estudio de R. Amigo sobre esta obra nos permite comprender su dimensión: “El motivo de la mujer acostada en el campo, con el hombro descubierto y la mirada hacia una figura ausente indican la intención de Blanes de realizar una pintura de carácter erótico. La factura y el asunto son ejemplares de la segunda etapa italiana, la de obras centrales en el corpus del artista, producción estimulada fuertemente por las lecturas poéticas, donde se entrecruzan los asuntos rioplatenses y los internacionales.”

    BASE: U$S 28.000.-

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    BAJO EL SOL DE JUAN MANUEL BLANES

    6. AUTOR NO IDENTIFICADO - CÍRCULO DE BLANES

    Gaucho con chiripá.
     
    Río de la Plata. Fines del siglo XIX.
               
    Óleo sobre tela. Medidas: 39 x 28 cm. Con un importante marco de madera. La pintura presenta dos restauraciones imperceptibles desde el frente.
               
    Pintura de tono criollo inspirada en la obra de Blanes titulada A pleno sol, una pequeña tabla —de apenas 27 x 18 cm— que fuera exhibida en la gran muestra retrospectiva “Exposición Juan. M. Blanes”(Teatro Solís de Montevideo, 1941) con número de catálogo 195.
               
    La composición —probablemente ejecutada por un artista miembro del círculo de Blanes— respeta del original la postura del gaucho, con el pie derecho delante, la mano diestra haciendo sombra sobre el rostro y el brazo izquierdo bajo el poncho que cae desde el hombro. Varían los atuendos y el paisaje que lo circunda. Mientras que el óleo de Blanes se sitúa en una serranía, con su caballo detrás; el desconocido pintor de este lienzo ubicó a su personaje en un médano frente a una gran superficie de agua.

    BASE: U$S 6.000.-

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    ACUARELA QUITEÑA YNDIO ESTERERO. QUITO. CA. 1840.

    7.

    Acuarela sobre papel. Medidas: 20,3 x 15,5 cm. Obra en buen estado.
               
    Los indígenas artesanos llegaban a Quito con sus productos para la venta. Aquí lo vemos transportando una estera, de gran demanda para uniformar el suelo de las viviendas residenciales. Se utilizaba la totora como materia prima y realizaban esta labor en las regiones lacustres y palustres de los valles andinos.
               
    En los primeros tiempos de la iconografía quiteña de tipos y costumbres, el indígena podía representarse “blan-
    queado” —así se lo observa en esta acuarela—, en una práctica política que buscaba difundir la nueva nación republicana. La economía y los servicios públicos de Quito se sostenían sobre las espaldas de las poblaciones indígenas, que fueron el principal motivo de las ilustraciones costumbristas. A mediados del siglo XIX se desarrolló un importante coleccionismo de imágenes; las acuarelas se vendían e intercambiaban sueltas. Las adquirían principalmente los viajeros ilustrados.
     
               
    Bibliografía: AAVV: Imágenes de identidad. Acuarelas quiteñas del siglo XIX. Biblioteca Básica de Quito, volumen 6, 2005.

    BASE: U$S 600.-

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    ESCENAS DE LA VIDA REPUBLICANA EN LIMA

    8. PANCHO FIERRO (LIMA, 1807-1879)

    Álbum con treinta y seis acuarelas.
               
    Lima, 1840.
               
    Maravilloso álbum de época con treinta y seis acuarelas limeñas ejecutadas por el más prestigioso artista en el género, el mulato Pancho Fierro, y como nos indicó el especialista en arte peruano, Luis E. Wuffarden: “infrecuente por tratarse de un lote de piezas fechado y en una etapa más bien temprana”. Al pie de las mismas un texto manuscrito de época en inglés, indica el título de la obra. Medidas de las acuarelas aproximadamente 27,6 x 18,8 cm cada una, montadas sobre una hoja de soporte y encuadernadas en pleno cuero con filetes, florones, guardas y títulos dorados. Dispuso su encuadernación un viajero de habla inglesa, la fechó en 1840 e indicó que contenía obras originales. Ejemplar en excelente forma.
               
    Testimonio de una modalidad extendida en la primera mitad del siglo XIX, el álbum nos presenta una mirada sobre Lima con ciertas “perlas” muy infrecuentes, que suman riqueza iconográfica a este álbum. No faltan las representaciones más consolidadas por la fijación de motivos, como las llamativas “tapadas”, mujeres limeñas con su cabeza y cara cubiertas con tan solo un ojo libre.
               
    El repertorio de acuarelas ejecutadas por Pancho Fierro ha ocupado más de una decena de estudios, por eso podemos señalar la singularidad del retrato del presidente Agustín Gamarra —fallecido el 18 de noviembre de 1841 en el campo de batalla de Ingavi (Bolivia)—; también el interés particular de la lámina titulada “Chorrillano, nativo de Chorrillos recolectando limosna para alguna ceremonia religiosa”. Las “tapadas” por su parte se encuentran en doce acuarelas; los oficios —otro tema recurrente en el costumbrismo de la época— se manifiestan en otras dieciséis; jinetes nativos —criollos, militares y hasta una elegante dama— se presentan en seis de ellas. Y entre las más agraciadas, una pareja de baile nos sitúa en un salón metropolitano, en tanto que una audaz limeña se atreve a las aguas del Pacífico en dos de estas acuarelas, claro que siempre asistida por un joven nativo.
               
    En la primera mitad del siglo XIX, los viajeros que se desplazaban por las regiones más distantes del Occidente ejercieron una práctica que pronto se generalizó: adquirir en sus destinos acuarelas costumbristas que reflejaran oficios, vestimentas y culturas locales, fiestas populares y otros asuntos de interés variado. Reunidas en hojas sueltas o encuadernadas en álbumes, estas genuinas representaciones constituyen hoy una ventana hacia el pasado.
               
    Las acuarelas de Pancho Fierro datadas a partir de 1832, protagonizan un fenómeno iconográfico de valía. Grandes instituciones museográficas de todo el mundo conservan álbumes con sus creaciones; los menos frecuentes, los de su producción más temprana. El último ofrecido en subasta internacional, luego de una ardiente puja fue donado por su adquirente al Museo de Arte de Lima, que organizó una bella exposición y un importante libro-catálogo.1
               
    Cierto es que son muy escasos los álbumes de época atesorados hoy en manos particulares, y en especial los de esta etapa. Nosotros hemos localizado uno de ellos para regocijo del coleccionismo de arte latinoamericano.

    1. La creación del costumbrismo. Las acuarelas de la donación Juan Carlos Verme. MALI. Lima. 2016.
               
    Agradecemos la información brindada por el especialista limeño Luis Eduardo Wuffarden.

    BASE: U$S 30.000.-

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    9. ÁNGEL DELLA VALLE (BUENOS AIRES, 1855-1903)

    Retrato de anciano.
               
    Acuarela sobre papel. Medidas 49 x 28, con sus ángulos redondeados, conservado en un precioso marco.
               
    Ángel Della Valle, considerado uno de los primordiales precursores de la etapa formativa de nuestras artes plásticas, cultivó principalmente el género costumbrista rural.
               
    A los 15 años marchó a Italia donde se formó en el destacado taller dirigido por el maestro Antonio Ciseri, siguiendo los pasos de Juan Manuel Blanes y de los primeros becarios porteños. En ella cimentó su saber pictórico, influenciado por el naturalismo y el academicismo vigentes por entonces en Europa. Regresó a Buenos Aires en 1883 reinventando su virtuosismo, tornándolo más personal, de mayor agilidad y soltura, y adecuándolo a su entorno. Pronto se integró a los círculos intelectuales y artísticos (como El Ateneo o la Colmena Artística) y comenzó su labor como educador en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes. Esta actividad docente junto a su prematura muerte, explican la relativa escasez de su producción. Una de sus obras, La vuelta del malón expuesta por primera vez en 1892, es considerada una “opera magna” de la pintura nacional, conservada en el Museo Nacional de Bellas Artes.
               
    Según nos informó Guiomar de Urgell, Ángel Della Valle, si bien no vivió de pintar retratos, sí ejecutó unos pocos de familiares directos y de personajes célebres de la política, como lo hizo con Julio Argentino Roca. El presente se incluye en este pequeño grupo de sus obras.
     
               
    Bibliografía: Guiomar de Urgell: Ángel Della Valle. Fundación para la Investigación del Arte Argentino, Buenos Aires, 1990.

    BASE: U$S 2.000.-

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    10. EDUARDO SÍVORI (1847-1918)

    Cesto con flores y mariposa.
               
    Circa 1881.    
               
    Acuarela sobre papel. Medidas: 17 x 13,5 cm. Obra enmarcada. Al dorso etiqueta de casa de marquería “Miroi­terie Dorure Encadrements” de Versalles, Francia. Una segunda etiqueta de la Pontificia Universidad Católica Argentina, certifica su participación en la muestra “Sívori y Fortuny Imágenes del recuerdo”.
               
    Eduardo Sívori de regreso de un primer viaje a Europa, en 1874 y junto a su hermano Alejandro, Eduardo Schiaffino y otros artistas impulsaron la creación de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes que inició su andar en 1876. Aquí mismo avanzó en su formación técnica, pero en 1883 se estableció en Paris decidido a incorporar nuevos conocimientos en el epicentro del arte occidental.
               
    Entendemos que esta acuarela pertenece a su época formativa. En el archivo Mario Canale (Fundación Espigas) se conservan cinco libretas de Eduardo Sívori con acuarelas de factura similar. Las formas, su firma y el tamaño conducen a incluir su Cesto con flores y mariposa en esta etapa de su carrera.1
     
    1. Roberto Amigo y María Isabel Baldasarre: Maestros y discípulos. El arte argentino desde el Archivo Mario A. Canale. Buenos Aires, Fundación Espigas, 2006.

    BASE: U$S 2.600.-

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    CALIDAD MUSEO

    11. BENITO QUINQUELA MARTÍN (1890-1977)

    Fundición vista del Riachuelo.
    Circa 1930.
               
    Óleo sobre tela. Medidas: 140 x 130 cm. Obra en su marco original. Ex colección doctor Eduardo García Aráoz, Tucumán. Lo acompaña una nota escrita por el propio artista: “Certifico que el cuadro titulado Fundición vista del Riachuelo que mide 130 x 140 pintado al óleo, y que pertenece a mi amigo el Doctor Eduardo García Araoz está pintado por mí, es decir, doy fé que soy el autor.” Firma: Quinquela Martin. Datado en Tucumán el 4 de junio de 1943.
               
    La obra fue reproducida en el libro de José de España Quinquela Martín Pintor (Ediciones Gay Saber, Buenos Aires, 1945, p. 109) en cuyo texto nos detenemos en su análisis sobre los temas elegidos por este gran maestro, todos localizados en el puerto de la Boca. Cada escena, minuciosamente compuesta, nos ofrece las figuras de los hombres trabajando en la construcción de los barcos, en la carga y descarga de las mercancías, y hasta en los barcos “muertos” de su “Cementerio”, donde sobrevive el palpitar del esplendor cruzado por rudas jornadas. Sostiene de España que también tentaron su imaginación “Las fábricas, las fundiciones, el fuego de los hornos y la masa coruscante de los metales en fusión, cromáticamente hermanos de los brillos de las aguas y de los rojos ponientes portuarios (…)”
               
    Quinquela Martín, pintor de origen popular, supo plasmar en sus creaciones la fortaleza del trabajo en la Boca, expresado a través del dramatismo de las escenas que salen a la luz en su paleta exaltada.
               
    Obra “calidad museo”. Sus dimensiones, su compleja composición, la época de su ejecución —el Maestro de La Boca realizó en esos años sus obras más notables— y su promenade, así lo indican.

    BASE: U$S 100.000.-

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    12. AURELIO SALAS (TUCUMÁN, 1924-1993)

    “Figura (picassiana)”.
    1952.
               
    Acuarela sobre papel. Medidas: 24 x 30 cm. Enmarcada. Obra reproducida en el catálogo de la muestra homenaje titulada “Aurelio Salas dibujos” (San Miguel de Tucumán, Centro Cultural Alberto Rougés, 2001).
               
    Sixto Aurelio Salas fue un artista visual inclinado principalmente al dibujo, siendo uno de sus grandes cultores en el arte argentino del siglo XX. Cursó estudios en la Escuela de Dibujo y Artes Aplicadas en la Universidad de Tucumán, egresando como Maestro de Dibujo, y se licenció en el Instituto Superior de Artes. En la disciplina elegida lo guiaron sus maestros Lino Enea Spilimbergo y Lajos Szalay. Fue profesor en el Departamento de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán (hoy Facultad de Bellas Artes) hasta 1977, y se desempeñó como ilustrador de la página literaria del diario La Gaceta. Se lo identifica con la generación de artistas visuales tucumanos surgida entre 1952 y 1962. Fue galardonado con un sinfín de premios en dibujo y pintura, concluyendo en 1991 con el Gran Premio de Honor del XXVII Salón Nacional de Grabado y Dibujo.
               
    En la presente obra se evidencia su oficio de dibujante. Utilizando la acuarela, Salas trazó líneas —es decir, dibujó—, y navegando en las fórmulas del surrealismo, realizó líneas aleatorias, rectas, curvas, negras o de color, y de la azarosa composición resultante vio nacer una figura humana, que destacó con trazos y colores posteriores. 
               
    Esta creación pertenece a su etapa de los años ’50, en la que el maestro se desprende de la tradición académica, disocia el color de la forma y amplía la paleta, abandonando los límites del dibujo. Esta experimentación la transitó mediante la acuarela. Al dorso leemos “Figura (picassiana)”. No sabemos si es el título escogido por el propio autor, pero le cabe perfectamente. Su admiración hacia el maestro español se ve reflejada en su “Homenaje a Lino Spilimbergo, Pablo Picasso y Gómez Cornet”, de 1977.
           
    Bibliografía: Aurelio Salas, Dibujos. Catálogo realizado con motivo de la muestra-homenaje de Aurelio Salas, San Miguel de Tucumán, 2001.
               
    Ferullo Burke: Salas. Tucumán, 2013.

    BASE: U$S 800.-

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    13. CHARLES PELLEGRINI. (ATRIBUIDO) (1800-1875)

    Retrato de Ricardo Blake Newton.
    Circa 1840.
               
    Acuarela sobre cartón —medidas: 8,5 x 7 cm—, sin firma. La obra se presenta en un marco rectangular de época, hecho en madera (medidas: 14,2 x 12,3 cm) con ribete bronceado y cuelga-cuadro de bronce con motivo ornamental fitomorfo. Al dorso una etiqueta de papel con la siguiente inscripción: “Richard Blake Newton son of (eldest) Richard & Sarah Newton, died at Buenos Ayres about 1870”. La miniatura protegida por dos papeles impresos ingleses.
               
    Retrato de busto de perfil, a nuestro entender el único retrato pictórico conocido de “Don Ricardo”, miembro fundador de la Sociedad Rural Argentina. Hasta aquí se lo identificaba por un daguerrotipo tomado en sus últimos años y reproducido en los “Anales de la Sociedad Rural Argentina” (en mayo de 1869) poco después de su muerte, ilustrando la semblanza escrita por Eduardo Olivera. Aquel retrato sirvió de modelo para el busto de bronce erigido en Chascomús.
               
    En este retrato de Richard B. Newton joven —tiene entonces unos 40 años— pueden admirarse, entre muchos otros rasgos característicos, su marca en la comisura de sus labios, sus expresivas cejas, su calvicie precoz, su mirada penetrante, inteligente, alerta. Al parecer, la miniatura quedó en Inglaterra cuando Newton viajó por primera vez (en 1844/1845) con el fin de poner pupilos en un colegio a dos de sus hijos mayores, Ricardo y Enrique. En ese viaje descubrió los cercos de alambre que al año siguiente introdujo en nuestro país.1
               
    De acuerdo a los estudios realizados por la especialista Susana Fabrici, autora de la más relevante investigación sobre las miniaturas, esta obra fue ejecutada por Charles Pellegrini. Detalles técnicos y su calidad, así lo indican. Se debe a Fabrici el más meticuloso análisis sobre la labor pictórica en miniaturas de Pellegrini. 
               
    Agradecemos el estudio realizado por la investigadora, especializada en miniaturas, Susana Fabrici.
               
    1. El 16 de junio de 1845 se informó en el British Packet que Mr Richard B. Newton regresó a Buenos Aires, procedente de Liverpool, en el bergantín “Bella Porteña”.
               
    Bibliografia: Susana Fabrici: El retrato-miniatura en la Argentina. Los rostros en la intimidad de los afectos. Buenos Aires. Fondo Nacional de Las Artes. 2014.
               
    Eduardo Olivera: Semblanzas suscriptas por su amigo (…). En Anales de la Sociedad Rural Argentina (tomo III, 1869) y El primer introductor de los cercos de alambre(en el tomo XXV, 1891).
               
    Juan Luzian: Richard Black Newton un cabañero de Chascomús. Chascomús. Editorial del Lago. 1953.
               
    Noel H. Sbarra: Historia del alambrado en la Argentina. Buenos Aires. Editorial Raigal. 1955.

    BASE: U$S 1.500.-

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    UN PRECURSOR EN EL PERIODISMO CHILENO

    14. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Retrato de Melchor Ramos Font.
    Chile. Circa 1828.
     
    Gouache sobre marfil. Medidas: 4,8 x 3,9 cm., en un marco rectangular de madera, de 9,6 x 8,5 cm. con ribete bronceado. Al dorso, sobre el marco, la inscripción “Mlle Colgni”. En un papel protector, detrás, la inscripción “Dn Melchor Ramos Font”.
               
    Retrato de busto de tres cuartos del caballero chileno Melchor Ramos Font, sobre fondo celeste. Nacido en Santiago de Chile en 1805, Melchor de la Concepción Ramos Font  —éste era su nombre completo—, fue uno de los hijos de Juana Josefa Font Azaola. Estadista y escritor, se formó en su país y en Perú. En 1825 fue taquígrafo del Congreso, y al año siguiente colaboró en El Redactor de la Educación; contribuyó en la reforma del primer Silabario que se escribió en su país; fue nombrado inspector del Instituto Nacional; y asociado a Bruno Larrain, fundó el periódico El Correo Mercantil e Indus­trial, el cual se llamó más tarde “Correo Mercantil, Indus­trial, Político y Literario”. En 1827 fundó el periódico El Cometa y luego La Clave. Tales actividades lo colocan entre los precursores del periodismo chileno.
               
    Con solo veintidós años, en 1827 el presidente Francisco Antonio Pinto lo nombró Ministro del Interior y al año siguiente fue electo diputado al Congreso Constituyente y le cupo destacada labor en la nueva Constitución promulgada el 8 de agosto de 1828. En 1829 —en plena crisis institucional— fue prosecretario de Estado del presidente Francisco Ramón Vicuña Larrain, y caído aquel gobierno, fue desterrado al Perú, donde falleció en 1832.

    BASE: U$S 460.-

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    15. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Josefa Font.
    Chile. Circa 1830.
               
    Gouache sobre marfil. Medidas: 5 x 4 cm. Conservado en un marco de bronce oval sobre madera rectangular. Al dorso una etiqueta de la casa anticuaria Péle Méle de Santiago de Chile, con la siguiente leyenda: “Da. Josefa Font, Azaola, n. (nacida) en Quillota, h. 1 (hija primera) de D. Mariano Font y Cabrera, n. en Cataluña y Da. María Jesús Azaola y Fuentes. Casó con Antonio Ramos y Silveira, portugués”.
               
    Retrato de busto de esta dama chilena, vestida de manto verde y cuello de puntilla. Con dorado se acentuó el brillo de su aro. Su nombre completo es Juana Josefa Font Azaola. Casada con el comerciante portugués Antonio Ramos y Silveira, tuvo catorce hijos, entre ellos Melchor Ramos Font, retratado en la anterior miniatura. Falleció en 1846.

    BASE: U$S 300.-

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    RETRATO DE OFICIAL.

    16. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Chile (¿?), circa 1830.
     
    Óleo sobre madera. Medidas: 8 x 6,6 cm. Conservado en un marco de época, oval, de madera, con ribete bronceado.
               
    Retrato de torso de joven militar. Viste chaqueta de oficial con entorchados y doble fila de botones dorados. Luce abundantes patillas. Su autor realizó la obra con pincelada espesa y libre, propia del romanticismo.

    BASE: U$S 440.-

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    EXCEPCIONAL MINIATURA CON JOVEN INDÍGENA

    17. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Retrato de joven indígena.
    1830/1840.
               
    Miniatura sobre marfil. Medidas: 4,5 x 4 cm. Se encuentra fracturada al medio.
               
    Inusual iconografía pintada en una miniatura. La imagen muestra una joven indígena, parada de frente, descalza. Viste aros de plata —chaway, en su idioma—, un tupo del mismo material sujeta el rebozo (ükülla), que cubre por su parte el vestido o küpam. Desde el cuello pende otra joya apenas insinuada en la pintura. Su cabellera, con trenzas, se adorna mediante unas fajas o ngutroe, decoradas con casquillos de plata.
               
    Al fondo un paisaje con serranías; en la escasa vegetación descansan tres caballos. La escena nos lleva a una acuarela de Pellegrini con la toldería del cacique Tetruel, ubicada en las proximidades de Sierra de la Ventana, la que este artista pintó para su álbum Tableau Pittoresque de Buenos - Ayres, obra que recién fue publicada en 1958 luego de un azaroso trayecto. En la composición, a la izquierda una joven indígena viste similares prendas; su tocado de trenzas lleva la misma forma esquemática que advertimos en nuestra miniatura, y hasta cruza sus manos delante del rebozo, tal como aquí la vemos.
               
    La historia del croquis original se remonta a mediados de la década de 1820, cuando en Corrientes, el viajero francés Alcide D’Orbigny dio con su colega, el ingeniero Narciso Parchappe. Enterado el primero que Parchappe estaba organizando un viaje al sur de Buenos Aires —lo realizó dos años más tarde—, le solicitó un informe, el que finalmente fue acompañado de unos croquis; entre ellos, el de la toldería de indios pampas del cacique Tetruel1, tema que inspiró a Pellegrini para su acuarela. De esta cantera surgió la miniatura que aquí presentamos, que bien pudo ser realizada por un artista contemporáneo de Pellegrini.
               
    Charles H. Pellegrini por su parte se encontraba en Buenos Aires desde 1828. Aquí imaginó pronto que debía editar un álbum de acuarelas con vistas de la ciudad y campaña, al modo de la obra de Vidal. Comprometido en tamaña empresa, diseñó su libro con veinte acuarelas, incluidas dos de indígenas entre las que estaba la obra mencionada, fruto del croquis que había trazado Parchappe. Pellegrini entregó sus originales al cónsul británico sir Woodbine Parish, quien los llevó a Londres en 1831 con el plan de editar un álbum, pero nada sucedió.2
               
    Sin resignarse, Pellegrini abundó en el tema y al fin, en 1841 logró publicar un álbum litográfico titulado Recuerdos del Río de la Plata, con veinte nuevas estampas, incluidas otras dos con temas indígenas.
     
    1. Aquel trabajo de Parchappe fue enviado por D’Orbigny a Francia, donde hacia 1846, Emile Lasalle litografió en París una vista inspirada en dicho croquis. Llevó por título: Aucas y sus toldos en Bahía Blanca y vista de Sierra de la Ventana.
    2. Recién en 1958, la Librería L’Amateur de Buenos Aires realizó su edición príncipe, precedida por un estudio sobre la obra.
               
    Bibliografía:
    Bonifacio del Carril, en Los indios en la Argentina, Emecé, Buenos Aires, 1992, pp. 106-107.
    González Garaño, Alejo B. - Sansinea de Elizalde, Elena, e Ibarguren, Carlos: C. H. Pellegrini, Buenos Aires, Amigos del Arte, 1946.

    BASE: U$S 1.500.-

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    18. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Retrato de G. Garibaldi.
    Circa 1860.
               
    Miniatura oval sobre cartón —medidas: 2,6 x 2,1 cm.—, preservada en un marco de metal plateado que remata en una estrella de cinco puntas.
               
    El retrato, un busto en tres cuartos con el rostro mirando hacia el frente, nos muestra a un Garibaldi maduro pero con sus cabellos colorados, rondando los cincuenta años. Viste camisa blanca, pañuelo negro al cuello y un lazo rojo desciende desde su hombro. El fondo es verde con texturas en azul.
               
    Giuseppe Garibaldi (1807-1882) militar y político, trascendió en Italia y en América. Aquí hacemos énfasis en su estancia por estas tierras. En 1836 tomó parte en el sur de Brasil por la revolución de la República Riograndense y en 1841, ya en Montevideo, respaldó el gobierno de su presidente Fructuoso Rivera y  fue designado comandante de la flota naval, además de formar una unidad militar denominada "La Legión Italiana", que también dirigió en el campo de batalla. Afirmó  Guillermo Brown, cuando se negó a cumplir la orden de ejecutarlo: "Garibaldi es un valiente". Permaneció en suelo uruguayo hasta 1847, cuando se embarcó hacia su tierra natal donde protagonizó la unificación de Italia.

    BASE: U$S 680.-

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    INVASIONES INGLESAS

    19. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Retrato de Thomas Mahon.
    Inglaterra. Circa 1820.
               
    Gouache sobre marfil, oval, de 7,7 x 6,3 cm, sin firma. La obra se presenta en un marco rectangular de madera —medidas: 15,6 x 12,5 cm— con ribete bronceado y cuelga-cuadro de bronce con motivo ornamental fitomorfo. Al dorso una etiqueta de papel con la siguiente inscripción: “Portrait of Major General the Homber T. Mahon”.
               
    Mahon (1766-1835) fue uno de los comandantes de la malograda invasión inglesa al Río de la Plata de 1807. Por entonces con el rango de teniente coronel, comandó las fuerzas de retaguardia, integrada por más de dos mil hombres. Futuro Lord Hartland, alcanzó el rango máximo de teniente general. El ejército británico al mando de John Whitelocke capturó la ciudad de Buenos Aires, pero pronto debió ceder ante la heroica defensa de las armas locales, lideradas por Santiago de Liniers.
               
    Bibliografía: Carlos Roberts: Las invasiones inglesas del Río de la Plata (1806-1807). Buenos Aires. 1938. Peuser.

    BASE: U$S 800.-

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    DIBUJO

    20. FLORENCIO MOLINA CAMPOS (BUENOS AIRES, 1891-1959)

    Baile.
    Dibujo en lápiz grafito sobre papel. Medidas: 25 x 36,5 cm. Obra enmarcada.
               
    Florencio Molina Campos fue un pintor y dibujante argen­tino, quizás sea el artista visual más reconocido popularmente en nuestro país. Su obra, a través de una imagen propia, despliega el imaginario campero, con sus llanuras, sus gauchos a caballo, o como en este caso, sus bailes, reunión social del campo por antonomasia.
               
    Al son de la guitarra tañida por un gaucho sentado, dos parejas bailan. Estos cinco personajes fueron concluidos en su confección, como observamos en el trazo grueso de la línea de lápiz, y en el grado de detalles, y en las diversas expresiones de sus rostros percibimos la maestría de Molina Campos. La tercera pareja se encuentra apenas bocetada, pero en pocas líneas percibimos cabalmente la situación: un gaucho, apoyado “a la usanza” en el poste del rancho, intenta seducir a una esquiva china.
               
    Agradecemos la información brindada por el señor Marcos Bledel, curador del Museo Las Lilas, de San Antonio de Areco, donde se exhibe una importante colección de obras de Molina Campos.

    BASE: U$S 1.000.-

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    21. AUTORA NO IDENTIFICADA

    Homenaje a Josef Maria del Pino.
    Circa 1805.
               
    Dibujo realizado con punzón, y en su tramo superior, un texto manuscrito. Medidas: 30,5 x 43 cm. Obra enmarcada.
               
    Delicado trabajo artístico con una composición creada mediante el uso de un punzón sobre el papel, generando un dibujo mediante las líneas de puntos perforados. Por encima de ellos, una poesía manuscrita de carácter íntimo, dirigida a Joseph María del Pino. Joseph M. se casó en Buenos Aires en 1805 con doña María Mercedes Saraza, viuda de Casimiro Francisco de Necochea y madre del general Mariano Neco­chea. El tenor de la poesía y el candor del dibujo nos llevan a una autoría femenina, sin poder afirmar que haya sido la propia María Mercedes la autora del dibujo y el poema.
    Trascripción parcial:
     
    Sr. Dn. Jose Maria
    del Pino
     
    Del patriarca Jose
    Oy celebreis el dia
    por lo tanto mi osadia
    os envia este papel
     
    Que sea con gusto y con.to
    mi afecto ós apetece
    y que este placer no cese
    sino q.e baya en aum.to

    BASE: U$S 800.-

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    22. AUTOR DESCONOCIDO

    Retrato masculino.
    París. 1825.
               
    Lápiz grafito y lápiz blanco sobre papel. Medidas: 12,5 x 20 cm. En lápiz grafito la inscripción: “París Junio de 1825”. Obra enmarcada.
               
    Retrato de joven, realizado con excepcional maestría, usando tanto el esfumado que permite el lápiz grafito, como las delicadas líneas; un procedimiento necesario en el grabado, el que también hallamos en el arte del miniaturismo. Concluye la ejecución con la iluminación con lápiz blanco en las encarnaduras y el cuello de la camisa. El retrato, un torso en tres cuartos hacia la izquierda, está ubicado en la mitad izquierda del papel, generando un aparente desequilibrio, compensado por la mirada que se desplaza hacia la derecha.
               
    Aunque ignoramos quien fue el autor de la obra, un primer dato servirá de rastro: si bien indicó que fue realizado en París, lo hizo en castellano.

    BASE: U$S 700.-

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    23. JUAN MANUEL BESNES E IRIGOYEN (1788-1865)

    Homenaje.
    Montevideo. 1853.
     
    Tinta y acuarela sobre papel. Medidas: 87,5 x 59 cm. Obra con restauraciones. Enmarcada. En la misma se lee: A los Sres. Dn Francisco F. Hocquard Padre y D. Francisco Hocquard hijo. Les desea Salud y Felicidad Juan Manuel Besnes e Irigoyen en la edad de 64 años y… Montevideo Octubre 4 1853.
               
    Alegoría caligráfica dedicada a Francisco Hocquart (padre e hijo), el primero, un destacado empresario inglés que poseyó numerosos saladeros en Uruguay, y asociado a Benjamín Poucel importó planteles de ovejas de la raza merino, las que evolucionaron muy favorablemente en la estancia “Rincón de Pichinango”. En plena Guerra Grande, el gobierno de Manuel Oribe detuvo a Poucel, confinándolo en el Durazno como represalia por el sitio naval de la flota francesa sobre Buenos Aires. F. Hocquart —se lo conoce con esta grafía: con una “t” final, y no una “d”—, como lo escribió Besnes, fue además un destacado filántropo y hombre de finanzas. Falleció en 1866.
               
    La composición, una escena renacentista con un caballero vistiendo atuendo de época, y con trazado arquitectónico que revela perspectivas y sombras, despliega “infinitos arabescos y una variadísima calidad del trazo, desde el punteado al rayado horizontal y vertical, entremezclado con rítmicas curvas de diferente grosor”. Destaca una técnica muy utilizada por Besnes e Irigoyen: una eterna línea espiral que da volumen a las figuras, realizada en un solo trazo. Este arte -el de “adornista de rasgos de pluma”, como se lo llamaba por entonces- lo desarrolló de la mano de la caligrafía, actividad que lo ocupó con intensidad.
               
    Nelson Di Maggio en su estudio sobre Besnes e Irigoyen reunió tres alegorías de similares característica a la que aquí presentamos1 aclarando que se trataban en muchos casos de obsequios encomendados por caballeros españoles u ofrecimientos del propio autor, con dedicatorias y frases gentiles que transmitían los buenos deseos de “salud y felicidad”.
               
    Roberto Amigo señala: “Besnes domina la virtuosidad del oficio técnico del dibujo lineal para elaborar las fantasías decorativas tan del gusto decimonónico. Sus tareas burocráticas necesariamente obligan a la caligrafía de documentos oficiales, pero es de mayor interés comprender dicha técnica —como orla en impresos, retratos en tinta y acuarela, escenitas de costumbres y alegorías— en su relación con redes de sociabilidad. Desde las caligrafías es posible reconstruir los vínculos conformados por la política, la masonería, la caridad y la educación.”2
               
    Juan Manuel Besnes e Irigoyen, de origen español, llegó a Montevideo en 1809 y comenzó a trabajar para la administración virreinal. Ya en su madurez, fue fiel al gobierno constitucional de Fructuoso Rivera; lo que explica este obsequio dirigido a un partidario.
               
    1. Nelson Di Maggio: Juan Manuel Besnes e Irigoyen. Primer pintor uruguayo. Montevideo, Edición del autor, 2017, pp. 181-183.
    2. Roberto Amigo. “Imágenes sitiadas. Tradiciones visuales y política en el Río de la Plata, 1830-1870”. Encuentro Regional de Arte. Región: Fricciones y Ficciones. Montevideo, Museo Municipal de Bellas Artes Juan Manuel Blanes, 2007.

    BASE: U$S 3.000.-

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    24. LEÓN PALLIÈRE (1823-1887)

    Cruce de los Andes.
    1858.
               
    Grafito sobre papel. Medidas: 35 x 49 cm. Firmado a la derecha, abajo. Obra en excelente estado, enmarcada.
               
    El 2 de marzo de 1858 León Pallière comenzó su viaje a Chile, extraordinaria aventura que anotará en su “Diario de Viaje”.1 Lo acompañaba el duque Guillermo de Mecklem­bourg-Schwérin, quien llevó como ayudante al barón Jorge de Brackenhein. Como estos nobles alemanes viajaban de incógnito, el artista borró sus nombres en los originales del diario, llamándolos Don Guillermo y Don Jorge. El presente dibujo corresponde a su paso por Mendoza, ya en las cumbres de los Andes, cuyo relato se reúne en el capítulo “De Mendoza a Santiago”, en la obra citada.
               
    Pallière probablemente representó en esta escena al grupo que los antecedía, y que describió varias veces en sus Diarios. Entre sus integrantes se encontraban dos mujeres francesas que se cubrían con sombrero y máscaras, para cuidar su cutis del sol y viento intenso; aquí presentó a una de ellas, montando de lado. El dibujo nos muestra a seis viajantes, acompañados por caballos y mulas cargadas, que en hilera transitan un camino entre montañas. La rapidez del trazo del dibujo, con correcciones en las posiciones de los animales,  y ciertas líneas no dibujadas, sino accidentales —producto de cerrar con premura la carpeta con hojas y grafito—, nos evidencian que se trata de un boceto de gran tamaño tomado en plena travesía.
               
    Anotó en su Diario: “El lugar es de lo más pintoresco. Esta vida viajera lleva en sí una inmensa poesía. (…) Los arrieros emplean una hora y media, por lo menos, en reunir las mulas, emparejarlas, cargar el equipaje y colocar sus monturas y las nuestras. Sentado en un cajón, hago algunos croquis del lugar de nuestra permanencia de una noche. (…) Doblando la cadena de Las Vacas y perdido de vista el Tupungato, aparece el pico del Aconcagua (…). Todas estas montañas son soberbias, y dibujo sus perfiles mientras mi mula marcha al paso. El joven arriero que lleva la ‘madrina’2 me explica lo que desfila ante nosotros a medida que avanzamos. (…).3”
               
    1. León Pallière: Diario de viaje por la América del Sud. Buenos Aires, Ediciones Peuser, 1945, p. 93.
    2. Se denomina “madrina” a la mula con cencerro que es arriada por el gaucho que encabeza la tropa.
    3. León Pallière: Ob. cit., p. 146.

    BASE: U$S 4.600.-

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    25. ADOLFO DE FERRARI (BUENOS AIRES, 1898-1978)

    Ilustración poema Alfonsina Storni.
    1969.
               
    Tinta sobre cartón. Medidas: 20 x 34 cm. Enmarcado.
               
    Obra reproducida en el libro Adolfo De Ferrari, de Edna Pozzi (Buenos Aires, Ed. Vinciguerra, 1996, p. 96), donde la autora alude a la constante intervención de De Ferrari sobre las obras ya concluidas. Así sucedió en ésta, puesto que la versión original —publicada en el libro— fue luego intervenida por el propio autor.
               
    Si bien estamos ante uno de los grandes maestros de la pintura argentina, Adolfo De Ferrari, debemos reconocer que aún no ha alcanzado su merecido reconocimiento por parte del mercado del arte. Aquí en un dibujo de trazos sobrios y contundentes, fiel manifestación de su vuelo artístico.
               
    Poco antes de su muerte —que lo alcanzó en plena producción—, Edna Pozzi le escuchó decir, refiriéndose a la pintura, al arte y a la plenitud que siempre buscó: “Recién ahora me estoy acercando, entendiendo”.

    BASE: U$S 500.-

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    26. AURELIO SALAS (TUCUMÁN, 1924-1993)

    El fabricante de camisas.
    Tucumán. 1978.
               
    Tinta sobre papel. Medidas 23 x 16,5 cm. Obra enmarcada. Reproducida en el libro Salas de Ferullo Burke.1
               
    Se trata ésta de una obra de madurez del artista, que desarrolla las temáticas con las que Salas es reconocido: lo humano (por momentos desgarrador, crudo), y en particular, lo social y político. La crítica aparecida el 27 de mayo de 1978 en el diario La Opinión de Buenos Aires, firmada por Hugo Monzón, describe cabalmente la obra de Salas, y sus juicios aplican con fidelidad en el El fabricante de camisas: “Salas refleja el espíritu crítico, punzante y hasta cruel por momentos, que puede valerse de la sátira, de la nota patética o articular un oscuro humor, para aludir a las vicisitudes del género humano. El lenguaje básico del artista es expresionista, pero adopta llegado el caso, la clave zúrrela, incluso ciertos giros grotescos y de la caricatura, aunque siempre dentro del estilo que combinan modalidades clásicas y barrocas”.
               
    Discípulo de Lino Enea Spilimbergo y Lajos Szalay, Sixto Aurelio Salas fue uno de los grandes dibujantes argentinos contemporáneos. Docente e ilustrador, cosechó un sinfín de premios en dibujo y pintura, concluyendo en 1991 con el Gran Premio de Honor Presidencia de la Nación Argentina del XXVII Salón Nacional de Grabado y Dibujo.
               
    1. Ferullo Burke: Salas. Tucumán, 2013, p. 188.

    BASE: U$S 420.-

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    ESCULTURA

    27. JINETE CON LANZA

    Escultura de hierro forjado. Medidas. Alto: 29 cm. Largo: 25,4 cm.
               
    La escultura posee una particular belleza. Dimos con ella entre los óleos, dibujos, grabados, cerámicas y otros objetos que se conservaban en el taller del maestro Adolfo De Ferrari (Buenos Aires, 1898-1978), notable pintor con obras en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y en la llamada Galería de Arte Moderno de Florencia, Italia, entre otras colecciones públicas y particulares. Pintor, ceramista, escultor, De Ferrari también supo trabajar el hierro, pero sin estar firmada no podemos aseverar que esta obra sea de su autoría.
               
    Quizás se la obsequió algún colega, quizás la encontró en algún sitio y la adoptó para su mundo íntimo. La austeridad de su composición no la exime de belleza; al contrario. Sutiles movimientos en el hierro mediante la forja le imprimen un carácter muy especial.

    BASE: U$S 800.-

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    28. NOEMÍ GERSTEIN (BUENOS AIRES, 1904-1996)

    Rostro. 
    Bronce y litografía.
               
    Escultura en bronce, semiesfera de 22,5 cm. de diámetro, apoyada sobre un aro de acrílico. Firmada, “NG”. Acom­pañada por un grabado —estampa de escultura de bronce sobre papel—, “Luna llena I” , numerado 10/10 y firmado “Noemí Gerstein, 1978”, con dedicatoria. 
               
    El bronce y el grabado pertenecen a una misma serie de representaciones sintéticas del rostro. Líneas simples que perfilan el semblante con su frente, cejas, nariz, boca y mentón. En la escultura el ojo izquierdo es un negativo (el faltante de bronce de un semicírculo) mientras que el derecho es un positivo. Todos estos englobados en un círculo perfecto, que en el caso de la escultura, se trata de la faz mayor de una semiesfera. El metal fue trabajado en su fundición sobre un material rugoso (como de tierra o arena) que quedó calcado sobre su superficie; nos recuerda la superficie lunar. Mientras que en el bronce la rugosidad se conjuga con superficies planas, el grabado nos presenta la textura burbujeante en toda la circunferencia.
               
    Escultora, dibujante y artista plástica, Noemí Gerstein fue una figura fundamental del constructivismo, el informalismo y el geometrismo en nuestro país. Inició sus estudios con el maestro Alfredo Bigatti. Viajó a París, en la Academia de la Grande Chaumiér fue discípula del artista ruso Ossip Zadkine. En 1948 realizó su primera muestra individual en la galería Peuser. En el ’53 fue seleccionada para la realización del Monumento al Prisionero Político Desconocido, donde obtuvo un premio, exhibiendo en la Tate Galery.
               
    Desde 1938 participó en salones nacionales y provinciales, en 1975 fue la primer mujer nombrada “miembro de número” de la Academia Nacional de Bellas Artes. Expuso en Europa, en Israel (el Estado de Israel, en 1969, la nominó entre las doce personalidades artísticas más importantes del mundo), en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1967, en la Bienal de Escultura al aire libre Middleheim (Amberes, 1970) y en la Bienal de Venecia en 1956, 1962 y 1964. Obtuvo las Medallas de Plata en las exposiciones de Bruselas y el Senado de la Nación en 1957, Premio del Instituto Di Tella en 1962, del Fondo Nacional de las Artes en 1972, 1980 y 1990, Premio Konex de Platino en Artes visuales en 1982, y Diploma al Mérito en Artes Visuales en 1982, también otorgado por la Fundación Konex.

    BASE: U$S 800.-

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    CARTOGRAFÍA EN SU EDICIÓN LATINA

    29. BARENT LANGENES - PETRUS BERTIUS

    Descriptio Regni Chili.
    Amsterdam. 1600.
               
    Obra iluminada, en muy buen estado. Medidas: 10 x 13 cm. Enmarcada.
               
    Originalmente trazado por Barent Langenes, la presente corresponde a la edición latina del notable atlas de bolsillo —el “Tabularum Geographicarum”— editado por Petrus Bertius en el año 1600.
               
    En esta rudimentaria representación, todo el área meridional de América del Sur se divide en tres territorios políticos: Chile, Patagonia y Brasil. Y ausencia llamativa, no se encuentran indicados los poblamientos de Santa Fe, Buenos Aires, ni Santiago del Estero. En tanto que si aparece el fuerte Sancti Spiritus, la primera ocupación española en territorio argentino, fundado por Sebastián Gaboto en 1527. También se registran Esteco de San Miguel de Tucuman y Talabera, como si se tratara de dos poblaciones distintas, siendo un mismo asentamiento que cambió de denominación. Fundado en 1566 como Esteco, modificó su nombre por Nuestra Señora de Talavera. Ubicado al norte del actual territorio argentino, más tarde fue deshabitado y por muchos años resultó de ubicación inexacta hasta que aparecieron sus restos. Para las autoridades eclesiásticas de la época y para los pobladores de la región, en Esteco la vida pecaminosa de sus pobladores habría provocado la ira del Todo poderoso.

    BASE: U$S 260.-

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    CON EL ENCANTO DE LOS PRIMITIVOS

    30. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Tucuman.
    Circa 1630.
               
    Mapa coloreado. Medidas: 10 x 12,2 cm. Obra en buen estado, enmarcada.
               
    A fines del siglo XVI los mapas de América Meridional evidenciaban grandes lagunas de información. Sin embargo, el contenido que reúnen nos abre hoy una ventana hacia aquel pasado. Vemos en esta pequeña carta geográfica (del) “Tvcvman”, las ciudades de Santiago del Estero (indicando más abajo: “al. Varco”, en referencia a la primitiva denominación de “El Barco”), Lerma —en alusión a San Felipe de Lerma, hoy Salta—, S. Miguel de Tucuman, Cordoüa (sic), San Lui (sic) —fundada en 1594—, S. Salvador, Madrit (antigua Madrid de las Juntas; en 1610 se mudó junto con Esteco a una nueva localización, rebautizada Nuestra Señora de Talavera de Madrid) —en nuestra pequeña carta figura N. S. de Talavera—, S.a Fe y Buenos Aires, entre otras.
               
    La presencia de San Francisco Xavier —reducción jesuítica fundada en 1629— nos permite datar esta carta con una mayor precisión. Dicha reducción fue levantada en la actual ciudad de San Javier, provincia de Misiones.
               
    Además, al sur de la región del Tucumán se localiza el “Pays de Trapalandaou de la Sal”, ubicado en plena pampa, al norte de la región “Magellaniqve”. Las “noticias” que aludían a la Tierra de los Cesares, Trapalanda o Tierra de la Sal se extendieron hasta el primer cuarto del siglo XVII. Aquellas auguraban tantas riquezas en oro y plata que impulsaron expediciones, crónicas y mapas, como bien lo indica esta bella miniatura cartográfica.
               
    La región patagónica fue reflejada en una expresión raquítica, con el anuncio al pie de la misma del área magallánica.

    BASE: U$S 280.-

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    Y EL ESTRECHO DE MAGALLANES

    31. IACOB LE MAIRE (1585-1616)

    Tierra del Fuogo.
    Amsterdam. 1622.
               
    Raro mapa de Tierra del Fuego, grabado en cobre. Medidas de la impresión: 21,3 x 29,3 cm.; medidas del papel: 35,5 x 44,6 cm. Obra enmarcada.
               
    La carta incluye una Rosa de los Vientos, el mapa de la Isla de Tierra del Fuego, el extremo austral del continente y hasta marca un detalle de la Isla de los Estados. La obra fue publicada en la “Descripción de las Indias Occidentales”, de Antonio de Herrera y Tordesillas, en su versión editada por Colin en Amsterdam, en 1622, en latín, francés y holandés.
               
    Sin duda, estamos ante uno de los mapas más raros de la región, de enorme valor estratégico para el comercio ultramarino; por entonces aquel paso hacia el Pacífico resultaba vital y la corona española no promovía la edición de estos mapas, celosa de sus dominios.

    BASE: U$S 800.-

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    LAS FANTASÍAS DE ANTAÑO…

    32. ROBERT MORDEN (1650-1703)

    Chili and Paragay.
    London. Printed for Robert Morden and Thomas Cokerill. 1688.
               
    Obra en muy buen estado. Medidas: 12,5 x 14 cm. Enmarcado.
               
    Este mapa fue incluido en la obra “Geography rectifield: Or, a Description of the World, in allits Kingdoms, Provinces, Countries,…”, en su segunda edición —ampliada— del famoso Atlas de Robert Morden (siendo que la primera se publicó en 1680).
               
    Por entonces la información reunida adolecía de serias falencias, ya que estos territorios aún se encontraban en etapas exploratorias. Precisamente en las referencias vagas e inciertas radica su mayor interés, por tratarse de un fiel reflejo de la evolución de las ciencias en la historia del Hombre. Entre otras “perlas”, al norte de Mendoza aparece Trapalanda, la mítica Ciudad de los Césares, también llamada Lin Lin.  Nunca fue descubierta. En otro fallo —a nuestros ojos con mucho encanto— se identifican Esteco y Talavera, cuando ambas correspondían a un mismo poblamiento. Y nuestras costas, bañadas por el Mar del Paraguay…
               
    Robert Morden fue un eximio editor de mapas y globos. El Atlas que incluyera nuestra carta se formó con 76 mapas.

    BASE: U$S 280.-

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    EL ESTRECHO DE MAGALLANES. LOS INGLESES RUMBO A LA “CIUDAD DE LOS CÉSARES” EN PLAN DE CONQUISTA Y COLONIZACIÓN

    33. ION NARBROUGH - JOHN SELLER

    The Hon.ble Sam: Pepys Esq.r This Mapp of the Streight of Magellan
    Drawn by Sr. Ion. Narboroug his humbly Dedicated by Sam Smith and Benj. Wallford.
    1694
               
    Rara y detallada carta. Medidas del papel 43,3 x 54,3 cm., medidas del campo impreso 41,8 x 52,3 cm. Muy buen ejemplar, enmarcado.
               
    La pequeña expedición exploratoria inglesa al mando del capitán John Narborough navegó por el mar patagónico en 1670, alcanzando Puerto Deseado en marzo de aquel año. Con su única nave, la capitana —ya que la restante había naufragado en una tormenta—, decidieron pasar el invierno entre ese punto y San Julián, y recién atravesaron el Estrecho de Magallanes en los meses de octubre y noviembre, para avanzar por las costas chilenas, destino final de su viaje.
               
    El plan original —lo indican los últimos estudios conocidos— surgió a partir informes falsos que anunciaban la existencia de una fabulosa “Ciudad de los Césares” a la que se podía acceder desde Valdivia, “tierra de indios muy ricos que tenían guerra con los españoles”.1 La experiencia fue penosa: cuatro de sus tripulantes —junto con el informante Carlos Enriques que había desembarcado en procura de amigos y parientes— fueron tomados prisioneros y después de numerosas intrigas y marchas y contramarchas, Narborough regresó a Londres en junio de 1671. Ya el jesuita Ovalle había publicado en 1646, en su “Histórica relación del reino de Chile”, la existencia de una ciudad oculta, muy rica en oro. En los interrogatorios, el tal Enriques dio cuenta de contactos con las poblaciones nativas dentro del propio Estrecho, con las que intercambiaban distintos utensilios “por oro de más de 21 quilates de ley en pedacitos fundidos de a dos y tres onzas de peso…” (María X. Urbina Cª, ob. cit., pág. 30). Nuestro mapa —trazado por el cartógrafo del rey, John Seller— salió a la luz en 1694 a partir de los informes brindados por Narborough. Se conoce una segunda edición de 1713, sin la dedicatoria a Samuel Pepys.
               
    1. María Ximena Urbina Cª: “La expedición de John Narborough a Chile, 1670” en “Magallania”, Chile, 2017, Vol. 45 (2), pp. 1-36, nota 20.

    BASE: U$S 1.500.-

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    TIERRA DEL FUEGO

    34. GUILJELMUS BLAEU (1571-1638)

    Tabvla Magellanica, quâ Tierræ del Fuego, cum celeberrimis fretis a F. Magellano et I. Le Maire detectis novissima et accuratissima descriptio exhibetur.
    (Amsterdam, 1667).
               
    Mapa grabado e iluminado. Medidas: 41,3 x 54 cm. En el ángulo superior derecho, con escudo y la leyenda: “Nobili, et Magnifico Viro, D. Constantino Hvgenio Eqviti, Domino in Zvylichem, et (…) Guiljelmus Blaeu”.
               
    Realizado originalmente por el cartógrafo holandés Guiljelmus Blaeu con inscripciones en latín y en holandés. El mapa forma parte del monumental “Atlas Maior” que en su versión alemana se editó en 1667 bajo la responsabilidad de su hijo Joan Blaeu.  Atlas cuyo comienzo se remonta a un trabajo anterior de su padre, Willem (Guiljelmus) Blaeu, titulado “Thea­trum Orbis Terrarum, sive Atlas Novus in quo Tabulæ et Descrip­tiones Omnium Regionum”, basado a su vez en la obra anterior de Abraham Ortelius “Theatrum Orbis Terrarum”, de 1570. En 1629 Willem (Guiljelmus) Blaeu había ampliado sus fondos de mapas con la compra de las planchas utilizadas por Ortelius para el “Theatrum Orbis Terrarum”. Joan Blaeu finalmente reeditó y amplió la obra en distintos idiomas, aquí en alemán.
               
    Willem Blaeu, cartógrafo holandés, transmitió conocimientos, oficio y empresa a sus hijos, Joan y Cornelius, quienes a su muerte en 1638 se hicieron cargo del taller de su padre. Cornelius murió diez años más tarde y posteriormente Joan se convirtió en el cartógrafo oficial de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, y fue elegido para integrar el Consejo de Ámsterdam. Un incendio destruyó la imprenta en 1672 y poco tiempo después falleció Joan.

    BASE: U$S 860.-

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    35. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Detroit de Magellan.
    Siglos XVII o XVIII.
               
    Conjunto integrado por una tinta “Détroit de Magellan” —medidas: 18,3 x 36 cm.—, más 10 páginas (numeradas de 340 a 349), manuscritas, escritas con la misma tinta; medidas: 16,6 x 14 cm.
               
    Con extrema prolijidad, con letra manuscrita legible y en francés, las páginas escritas por este viajero francés se suceden como el manuscrito de un libro. Consigna información política, geográfica, y económica de las colonias españolas en América, como también de sus pueblos originarios. El conjunto de manuscritos se inicia en la página 340 —desconocemos el paradero del resto de la obra—, y refiere a un último párrafo de un capítulo dedicado al Amazonas: “Algunas Relaciones indican que allí se encuentran las amazonas, o más que todo grandes mujeres que hacen la guerra con tanta habilidad como valor. Que aquellas de la Isla Arowen en la embocadura del río de las amazonas llevan particularmente el nombre a causa de sus cabellos largos, hay algunas naciones donde se truecan a las mujeres y donde los hombres buscan ordinariamente las más viejas porque ellas son más laboriosas y mejor dedicadas que las jóvenes para hacer su menaje”. A la vuelta de dicha página comienza el capítulo Perú: “El Rey de España retira sumas inmensas de las minas del Perú, las principales ciudades tienen de estas casi todas y el fondo de la tierra es a menudo oro y plata, es por esto que el Perú sin contradicción es el país más rico del mundo”. Se asegura que los españoles retiraron un valor de más de 20 millones de ducados en la primera campaña que hicieron. La seguridad “de los caminos allí es tan grande que se conducen a menudo (…) cuarenta mil ducados de mercaderías, con la sola escolta de 4 Mos­que­teros. Los Incas han reinado hereditariamente en el Perú más de trescientos años antes de la venida de los españoles.” En la página 345 comienza Chile: “Lleva el nombre de un valle o del frío que se sufre en las montañas que la rodean hacia septentrión y hacía el oriente. La dificultad de pasar por estas montañas, obliga a los españoles del Perú a rodeos y van a tomar sus caminos por el mar, son ellos los que la poseen (a Chile) después del año 1554. Se encuentran en este país algunos lugares muy fértiles y muy agradables paralelamente hacía la costa del mar que no hay en toda la América que se parezcan mejor a aquellos de Europa que nosotros estimamos los más bellos”. Continúa “La Magellanique”: La zona del estrecho de Magallanes se encuentra en el extremo de América Meri­dional, cuyo nombre ha permanecido allí, algunas veces se la llama: Fe Chica o País de los Patagones. Indica el texto que se trata de una región muy pobre y sujeta al frío, a causa de las altas montañas, donde hay casi siempre nieves. Los Origi­narios “viven en cavernas donde ellos adoran al Diablo para que no les haga mal”. Le sigue Tucumán: “Sus habitantes son dóciles y aman más la paz que la guerra. El Capitán Español que los sometió no tuvo necesidad de tropas muy considerables justamente por este motivo: ellos obedecen a sus caciques, sus señores, sus riquezas consisten en ganado. Los españoles tienen un gobernador y su ciudad principal es Santiago del Estero. Luego Córdoba es la mejor del Tucumán”, y concluye La Plata: “Buenos Aires es una de las mejores colonias españolas a causa del comercio que ella hace con el Brasil desde donde ella recibe las mercaderías de Europa. Esto es lo que han conocido los españoles de Potosí al ir allí para proveerse de sus necesidades e intercambio de sus lingotes de plata”.

    BASE: U$S 700.-

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    LA PATAGONIA

    36. E. COLLIN

    Carte des Cotes de l’Amérique Méridionale depuis le Parallele 36º 30’ Lat.e Sud. jusqu’au Cap de Horn Levée en 1789, 1790 &c. Par des Officiers de la Marine d’Espagne et Publiée Par ordre du Ministre de la Marine et des Coloniesau Depot, général de la Marine, en l’An IX de l’Ere Française. Gravé par E. Collin.
               
    Circa 1800.
               
    Raro y preciso mapa. Medidas: 94,5 x 64,9 cm. Ejemplar en muy buena forma, enmarcado.
               
    Minucioso mapa de las costas patagónicas sobre ambos océanos, en nuestro litoral marítimo, tomado desde Cabo San Antonio hacia el Sur, incluidas las Islas Malvinas, la Isla de los Estados, Tierra del Fuego, el Cabo de Hornos y hacia el Polo Sur, la Isla de Diego Ramírez.
               
    Además de todos los accidentes geográficos costeros, incluye vistas de los perfiles de esta última isla y del “Cap. de Horn”, dibujados sobre la meseta patagónica, así como panorámicas del Golfo San Jorge, Puerto Deseado, la Isla Madre de Dios (ubicada en la región austral chilena) y las “Iles Salvagesau NO des Malouines”.

    BASE: U$S 900.-

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    37. CORNELIO WYTFLIET (1550 O 1555-1597)

    Brasilia.
    Lovaina. 1597.
               
    Muy raro. Mapa, medidas 23 x 29,4 cm. En excelente estado, enmarcado.
               
    Se trata de un temprano mapa del Brasil, incluido en el primer Atlas de las Américas. Se publicó en 1597 en la obra “Descriptionis Ptolomaicae augmentum, sive, Occidentis notitia / brevi commentarie illustrata, studio et opera Cornelio Wytfliet Louaniensis.”
               
    El atlas, hoy inhallable, se centró en la descripción sistemática de las diversas regiones de América y fue durante muchas décadas de gran influencia para las cartografías del continente. Incluye textos de Ramusio, Hakluyt, de Bry, Acosta y otros.
               
    Entre otros hallazgos, observamos el enigmático Morpion, término que indicaría una localidad —al parecer, inexistente—, mencionada en los textos editados por André Thevet en 1555 y por Jean de Lery en 1578, y luego incorporada a la cartografía del Brasil publicada en las dos últimas décadas del siglo XVI.
               
    Su autor, Cornelius van Wytfliet fue un cartógrafo belga y dedicó su gran Atlas al rey Felipe III de España.

    BASE: U$S 940.-

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    ANTIGUO MAPA JESUÍTICO

    38. ANTONIO MACHEONI (1671-1753)

    Neueste Vorstellung und Besehreibung der der Gesellchafft lesu zugehoerigen PROVINZ PARAQUAY
    mit en angraenzenden Laendern, aus den Reise Geschichten und vielfaeltigen Beobachtungen der P. P. Missionarien sowohl von dieser als auch der Peruanischen Provinz aus das genauste ausgezeichnet, und verbesert. A.
    1732.
     
    Rara edición. Ejemplar coloreado de época, con algunas muy pocas y pequeñas restauraciones en sus pliegues. Pieza enmarcada. Medidas: 53 x 66 cm. Guillermo Furlong en su monumental “Cartografía Jesuítica del Río de la Plata”, n. 23, pp. 23-25, cataloga como edición príncipe de esta carta, la publicada en Roma, en 1732, grabada por Ioannes Petroschi.
               
    Aquí ofrecemos la versión que viera la luz en alemán —también en 1732—, a cuyo pie leemos: “Nach der Original Zeichnung der P. P. F. F. Gestrochen durch Ioh. Petroschi in Rom.” Furlong —que no conoció la presente— se detiene en una variante publicada en este idioma, pero editado en Frankfurt en 1760, y sostiene que su probable autor es el Padre Antonio Machoni, “a lo menos fue él quien consiguió se publicara” —afirmó. La obra fue ofrecida al Padre Francisco Retz, Prefecto General de la Compañía de Jesús. De acuerdo a Rio Branco, entre los mapas levantados por los misioneros del Paraguay, este es el tercero que se publicó en Europa; obvio, con algunos ajustes sobre las dos versiones anteriores.

    BASE: U$S 1.900.-

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    PARA NAVEGAR EL PLATA EN 1770

    39. JACQUES-NICOLAS BELLIN (1703-1772)

    Mapa y planta del Rio de la Plata Levantada y emendada novamente por los Pilotos del Rey.
               
    Delineada y publicada por el Señor Bellin Ingeniero del Rey de Francia para la Mariniera.
    1770.
               
    Mapa, medidas de la plancha: 40.5 x 58 cm.; medidas del papel: 50 x 64,3 cm. Con dos cartuchos, uno en español (el transcripto como título) y otro en francés: “Carte Hydro­graphique de la Riviere de la Plata (…)”.
               
    Encontramos aquí minuciosas referencias de la ribera y en especial, del Río de la Plata —sobre la costa occidental indica sus accidentes hasta el Cabo San Antonio— con sus profundidades y hasta los bancos de arena que siempre resultaron tan extremadamente peligrosos para el ingreso de los barcos hacia el puerto de Buenos Aires. El mapa fue levantado a partir de las cartas y anotaciones de los oficiales y pilotos españoles más hábiles. Años más tarde, la información resultó imprescindible para el desembarco de la flota inglesa que invadió nuestro territorio.
               
    Su autor fue Jacques-Nicolas Bellin, “Ingeniero Hidro­gráfico de La Marina” francesa y también titulado “cartógrafo del Rey”, y miembro de la Academia de Marina de la Real Sociedad de Londres.

    BASE: U$S 500.-

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    EL RÍO DE LA PLATA SEGÚN LA EXPEDICIÓN DE MALASPINA

    40. FELIPE BAUZÁ (1764-1834)

    Carta esferica del Rio de La Plata desde su embocadero hasta Buenos Aires i de la costa inmediata oriental hasta el Cabo de Santa Maria. Levantado abordo de las Corbetas de S. M. Descubierta, y Atrevida el año de 1789. Arreglada al Meridiano de Cádiz. (…).
     
    Mapa original, en tinta y acuarela sobre papel. Medidas: 60,5 x 85,5 cm. Obra en excelente estado, enmarcada.
               
    Concluía el reinado de Carlos III y en septiembre de 1788 los capitanes de fragata Alejandro Malaspina y José de Bustamante propusieron la organización de un viaje que estudiase las formas de vida, y la situación política, comercial y defensiva de las tierras ultramarinas, al mismo tiempo que acopiase materiales propios de las ciencias naturales con destino al Real Gabinete —entonces en construcción, el edificio del actual Museo del Prado— y al Jardín Botánico.
               
    El proyecto fue aprobado y se construyeron expresamente dos corbetas, la “Descubierta” y la “Atrevida”. El 30 de julio de 1789 partieron desde Cádiz con doscientos cuatro hombres; entre ellos, los especialistas más relevantes —científicos, cartógrafos y artistas—, oriundos de diversas nacionalidades europeas.
               
    Arribaron a Montevideo el 20 de septiembre y pronto levantaron un observatorio astronómico en tierra. Una comisión partió hacia Buenos Aires, donde los recibió el virrey Marqués de Loreto. En esta ciudad se montó un nuevo observatorio astronómico y se realizaron inspecciones y recolecciones biológicas en las costas norte y sur, mientras (como testimonian los manuscritos 121 a 125 del Museo Naval de Madrid) Bauzá se encargó de la realización de cartas geográficas, al tiempo que sacó dos perfiles de la ciudad con parte del río. La estancia en el Río de la Plata duró dos meses, y continuaron su viaje hacia el sur. Probablemente estemos frente a esa cartografía mencionada en los diarios y noticias referentes a la expedición. Sostenemos la autoría de Bauzá al comparar este plano con la figura n. 796 incluida en la obra “Los pintores de la Expedición de Alejandro Malaspina” (segundo tomo) que reproduce el Corte longitudinal de una corbeta (Cat. 788): en ambos se observan idénticas caligrafías, las referencias mediante letras mayúsculas (A, B, C, etc.) y el texto en recuadros.
               
    Escribe Carmen Soto Serrano que la procedencia de los dibujos que componen el catálogo de su libro “Los pintores de la Expedición de Alejandro Malaspina” es muy diversa, aunque podría reducirse a cuatro fuentes: Museo Naval de Madrid, Real Jardín Botánico, Colección Bauzá —propiedad del coleccionista e historiador iconógrafo argentino, Boni­facio del Carril— y el Diario de Tomás de Suria. Soto Serrano aclara que lo correspondiente a Chile y Argentina fue comprado por del Carril, quien cedió la parte chilena a su amigo el Dr. Armando Braun Menéndez. Nosotros identificamos esta “Carta esferica…” en el catálogo Nro. 51 de la Galería L’Amateur (Buenos Aires, 1989, ítem 160), donde se le otorga una posible autoría a Felipe Bauzá. Esta procedencia se vincula con Bonifacio del Carril, dada la estrecha amistad que unía a los propietarios de dicha casa con el coleccionista.
               
    Sin lugar a dudas, estamos ante la mejor carta del Río de la Plata confeccionada hasta los inicios del siglo XIX. La misma fue levantada para facilitar su navegación ilustrando las partes “aptas para navegar”, las riberas de los ríos, y los puertos y ciudades a lo largo de la costa. La expedición alcanzó resonantes éxitos, pero a su regreso a España, los supuestos celos de Manuel de Godoy —favorito de los monarcas Carlos IV y María Luisa— provocaron el arresto de Malaspina y la escasa difusión de sus logros.
               
    Soto Serrano, Carmen: “Los pintores de la Expedición de Alejandro Malaspina”. Madrid. Real Academia de la Historia. 1982.

    BASE: U$S 10.800.-

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    PLANO ORIGINAL DE BUENOS AIRES EN TIEMPOS DE ROSAS

    41. JUAN FRANCISCO GUERRIN

    Acuarela original utilizada por Bacle para su versión litográfica.
    Buenos Aires. Circa 1835.
               
    Acuarela sobre papel, con pérdidas en su margen izquierdo y detalles amarronados. Medidas: 54,2 x 76 cm. La obra se presenta con su marco de época.
               
    A nuestro entender, este maravilloso plano topográfico habría sido realizado por Juan Francisco Guerrin, oficial del ejército francés que arribó a Buenos Aires en 1826. Se sabe que con anterioridad había ejercido la profesión de dibujante, y en especial, calígrafo y cartógrafo. Aquí trabajó como funcionario y luego, a cargo del curso de caligrafía en el Ateneo de Mme. Curel, para pasar finalmente al taller de Bacle, dedicándose al arte de la litografía. Trostiné en su estudio sobre el gran litógrafo indica que se conocen de Guerrin el Plano topográfico del Pueblo de Montevideo, la Carta Geográfica de Are­nales y entre otros trabajos cartográficos, el Plano Topo­gráfico de Buenos Aires…1
               
    Resulta muy interesante saber que a fines de 1833 Guerrin se ausentó de Buenos Aires instalándose en Río de Janeiro, donde su socio cayó preso por la emisión de billetes falsos, al parecer sin su conocimiento. En tales circunstancias se alejó de aquella ciudad y en marzo de 1836 desembarcó en Buenos Aires, presentándose a las autoridades locales, donde luego de permanecer unos meses prisionero, fue liberado por no encontrarse pruebas que lo incriminaran. El 28 de agosto de 1836 firmó el homenaje a Rosas propiciado por los residentes franceses en Buenos Aires. Ésta será la última noticia conocida de Juan Francisco Guerrin. Por esos días habría realizado nuestro plano; las fechas coinciden, su oficio de cartógrafo le da sustento a esta atribución y se conocen cartas de su autoría escritas en castellano; es decir que dominaba ambos idiomas, tal como aparecen en este plano: las referencias en castellano y el título, en francés.
               
    Sobre los motivos que dieran origen al plano, digamos que en 1836 la legislatura porteña dispuso el cambio de nombre de varias calles céntricas (la calle de la Biblioteca, donde tenía su residencia Rosas, pasó a denominarse Restaurador Rosas, y la calle de La Plata (hoy Rivadavia) derivó en Fede­ración).2 Todas estas modificaciones de carácter político
    —y otros aciertos topográficos que bien describe Taullard en la obra citada— se plasmaron en el mapa de Bacle —que fue estampado con la leyenda “dedicado a Su Ea el Ilustre Rdor de las Leyes, Gobernador y Capitán General Brigadier, Dn Juan M. de Rosas”. Tamaño gesto laudatorio no impidió que al año siguiente César Hipólito fuera encarcelado y en 1838 muriera poco después de haber sido liberado, por causa de una enfermedad contraída tras las rejas.
               
    1. Rodolfo Trostine: Bacle. Buenos Aires, ALADA, 1953, p. 135.
    2. Aflredo Taullard: Los planos más antiguos de Buenos Aires. 1580-1880. Buenos Aires, J. Peuser, 1940, pp. 130-136.

    BASE: U$S 3.400.-

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    CON EL PLANO DE BUENOS AIRES

    42. JOSÉ MARÍA RIUDAVETS Y MONJÓ

    Plano de la Rada de Buenos Aires segun los trabajos mas fidedignos españoles é ingleses. Dirección de Hidrografía. (…)
    Madrid, 1864.
               
    Raro. Litografía coloreada a mano. Medidas: 57,5 x 44,6 cm. En el margen inferior izquierdo un sello seco oval: “Dirección de Hidrografía Madrid”. No citado en la obra de Alfredo Taullard, “Los planos más antiguos de Buenos Aires. 1580-1880”.
               
    José María Riudavets ingresó muy joven a la Dirección de Hidrografía donde realizó numerosos trabajos, profesión que nunca abandonó pese a que fue un destacado dibujante e ilustrador gráfico. Aquí lo encontramos en un minucioso plano de Buenos Aires, con sus calles y quintas, así como las distintas profundidades en la costa del Río de la Plata, advirtiendo sobre la ubicación de bancos de arena y canales.
               
    Entre otras particularidades observamos la Quinta de Rosas y en el terreno descampado que se ubica hacia el interior del territorio, un solitario y llamativo ombú. En las afueras de la ciudad de Buenos Aires, los cementerios de la Recoleta e inglés.

    BASE: U$S 960.-

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    MAPA DE LA GUERRA DEL PARAGUAY

    43. D. P.

    El Autor al Bizarro Ejército Imperial Brazilero.
    Buenos Aires 1865. Lithg. Mongsfeld.
               
    Raro mapa argentino publicado en los inicios de la Guerra del Paraguay. Medidas: 45 x 57 cm. Obra en buen estado, con algunas motas de oxidación, enmarcada. Se conserva un ejemplar en el Museo Mitre, n. 1022. Se indica como autor un cartógrafo con las iniciales “D. P.”, que no se ha logrado identificar.
               
    Para la especialista paraguaya Milda Rivarola (comunicación personal): “parece hecho por un argentino en el entusiasmo del inicio de la guerra”. El historiador argentino Miguel Ángel De Marco, también en una comunicación personal nos indicó que bien pudo ser realizado para contribuir a las operaciones aliadas, ya que las posiciones militares paraguayas están bien ubicadas. “La cartografía existente era precaria —nos informa— y al parecer los paraguayos se orientaban con los mapas del libro de Martín de Moussy, que tenían errores y que los equivocaban en sus marchas”.

    BASE: U$S 600.-

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    AMÉRICA MERIDIONAL FERROVIARIA

    44. CARLOS GORDON - H. CLARKE

    Mapa de los Ferrocarriles de la República Argentina y los países limítrofes.
               
    Compilado por Carlos Gordon. 1889. Maclure & Cº Lithographers to the Queen. London.
               
    Importante mapa entelado, plegado. Medidas, extendido: 157 x 124 cm. Lo conforman 48 láminas; cada una en torno a 25 x 14,5 cm. Sobre el mapa en dos ocasiones fue aplicado el sello húmedo oval de su editor, “Carlos Gordon – Ingeniero Civil – 13 dic 89 – Buenos Aires – Bolívar 365”. Impreso en Londres, obra de gran calidad.
               
    El mapa nos muestra la red ferroviaria de nuestro país, y también de las naciones vecinas, en plena expansión. Por entonces, Brasil era un Imperio. Las actuales provincias del Chaco, Formosa, Misiones, La Pampa, Río Negro y Chubut, eran gobernaciones. Sobre los territorios linderos de la provincia de Salta y el Chaco, y al sur del río Chubut, una palabra impresa lo dice todo: “inexplorado”.

    BASE: U$S 800.-

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    45. CARLOS DE CHAPEAUROUGE (1846-1922)

    Atlas del Plano Catastral de la República Argentina.
    1901.
               
    En Gran Folio, Portada, vuelta en bl., 1 mapa de la República con la indicación de todas las láminas que se presentan a continuación, más 119 láminas a doble página. Ejemplar restaurado.
               
    Se trata del primer plano catastral del país, monumental obra realizada por Carlos de Chapeaurouge, ingeniero y agrimensor de notable labor en buena parte del país; trazó planos de colonias y pueblos, mensuró tierras y realizó estudios para el ferrocarril, además de publicar los primeros planos catastrales de numerosas ciudades. A modo de simple racconto, digamos que en 1874 delineó el plano de la actual ciudad de Mar del Plata con intervención de su propio fundador —don Patricio Peralta Ramos— y entre otros, los pueblos de Campana, Arrecifes y Marcos Paz. En 1889 publicó el plan catastral de Buenos Aires con su nuevo deslinde al ser designada como Capital Federal y al cabo de doce años de labor, en 1896 sacó a la luz su obra cumbre, el atlas de Argentina con los planos catastrales de todo su territorio.

    BASE: U$S 3.000.-

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    LIBROS, FOLLETOS E IMPRESOS TODO EL PESO DE LA LEY CONTRA MAGOS Y BRUJOS…

    46. JOOST DAMHOUDER (1507-1581)

    La Practique et enchiridion des causes criminelles, illustrée par plusieurs elegantes figures, (…)
               
    A Lovvain. Imprimé par EstienneVVauters&IehanBathen. ImprimeursIurez, L'an 1554.
     
    Muy raro y en un ejemplar especial. En 8° (20,5 x 15,5 cm.), Frontis (agregado, no formó parte de su edición original), 9 hojas (incluye Portada), Lámina, más 368 páginas, con 69 láminas intercaladas; 56 propias de esta edición, más 13 agregadas que pertenecen a la edición francesa de 1564, las que se adicionaron para enriquecer algunos capítulos no ilustrados en la primera, así como un retrato del autor. Bella encuadernación en pleno cuero; lomo con nervios y títulos dorados, y monograma dorado en la cubierta anterior. Brunet, II, n. 479. No en Palau. Primera edición.
               
    Damhouder dirigió su mirada a la adivinación, la astrología, los amuletos de amor y otras prácticas supersticiosas, abordando los crímenes ejecutados por casos de brujerías, los que solían quedar impunes ante el desconocimiento de los magistrados. En la práctica proponía severos interrogatorios, los que debían concluir en la confesión del acusado. Y cuando reconocían sus crímenes, aquellos supuestos magos y brujas debían sucumbir bajo el fuego de las hogueras. Los casos de brujerías comprendían también las prácticas de astrología, hechicería y hasta la lectura del tarot. Su autor, el jurista Joost de Damhouder, oriundo de Brujas, fue un erudito de referencia para la época. Su estudio La Practique et enchiridion des causes criminelles (…) fue en siglo XVI, la obra del derecho penal más importante y fuente de consulta ineludible.

    BASE: U$S 4.500.-

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    AMERICANA EN UNA OBRA EXCEPCIONAL

    47. ULRICO SCHMIDEL (1510-…)

    Vera historia, Admirandae Cvivsdam nauigationis, quam Huldericus Schmidel, Straubingensis, ab Anno 1534. Usque ad annum 1554. In Americam vel nouum Mundum, iuxta Brasiliam & Rio della Plata (…) Noriberge, Impensis Levini Hulfij. 1599.
               
    En 8º (medidas: 19,5 x 15 cm.), Frontis con el retrato del autor, Portada con viñeta (restaurada en sus márgenes), 101 páginas, más 15 láminas y 1 mapa de Sudamérica —se editó con ésta dividida en dos tramos, aunque nuestro ejemplar sólo presenta uno de ellos, el que comprende nuestra región meridional. Encuadernación de época en pergamino, restaurada. Buen ejemplar. Leclerc, n. 1942. Palau, n. 304841. Santos Gómez, n. 2559. Primera edición en latín.
               
    La obra de Schmidel, un relato excepcional de la que fuera la primera fundación de la ciudad de Buenos Aires, posee un enorme valor para la historiografía del Río de la Plata. Este cronista —un soldado alemán— integró la expedición de Pedro de Mendoza y posteriormente se desempeñó a las órdenes de Alvar Núñez Cabeza de Vaca. A su regreso a Alemania, escribió las memorias de sus aventuras en la conquista del Río de la Plata. La primera edición fue impresa en 1567, en alemán, y traducida al latín por Hulsius salió a la luz en 1599.
               
    Esta versión fue la primera ilustrada; enriqueciendo el texto con las primeras imágenes de Buenos Ayres, dibujadas a partir de la descripción que efectuara el autor de la obra. Posee además las vistas de los combates entre los conquistadores y las poblaciones nativas, y otras de las costumbres entre estos últimos. Dichas representaciones hacen que esta edición sea la más codiciada del relato de U. Schmidel.

    BASE: U$S 20.000.-

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    LA PATAGONIA EN EL SIGLO XVII

    48. FRANÇOIS FROGER (1676-…)

    A relation of a voyage Made in the Years 1695, 1696, 1697, on the Coast of Africa, Streights of Magellan, Brasil, Cayenna, and the Antilles, by a Squadron of French Men of War, under the Command of M. de Gennes.
               
    By the Sieur Froger, Voluntier-Enginner on board the English Falcon.
    London. M. Gillyflower. 1698.
               
    En 8º (medidas: 18,8 x 12,5 cm), Frontis, Portada, 4 hojas, 173 páginas (con errores de numeración y completo), 3 páginas, 10 grabados (dos plegados) y cuatro mapas. Encua­dernación en pleno cuero, en excelente estado. Santos Gómez, n. 1254.
               
    Persuadido el gobierno francés de montar una expedición para establecer una colonia en el Estrecho de Magallanes, en junio de 1695 seis embarcaciones partieron de La Rochelle, entre ellas la “English Falcon”, comandada por Gennes, y en la que participaba como cartógrafo el joven Froger, de apenas diecinueve años. Visitaron primero el río Gambia en África, saquearon sus colonias inglesas, y partieron luego hacia América del Sur, donde luego de desembarcar en Bahía y Río de Janeiro —minuciosamente descritos— en enero de 1696, la flota navegó hacia el Estrecho de Magallanes. Durante el viaje, se encontraron con pobladores nativos, Patagones, y Froger aludió a sus hábitos y costumbres. Luego dibujó algunos mapas de las bahías y los límites que atraviesan y finalmente al Estrecho de Magallanes en febrero de 1696, aunque debieron abortar el cruce o el establecimiento por el mal clima y la falta de provisiones.

    BASE: U$S 1.900.-

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    CÉLEBRE CRONISTA DEL MÉXICO VIRREINAL

    49. JUAN DE TORQUEMADA (1562-1624)

    Primera parte de los veinte i un libros rituales i Monarchia Indiana, con el origen y guerras de los indios occidentales, de sus poblaciones, descubrimiento, conquista, conversion y otras cosas maravillosas de la mesma tierra (…) Madrid. Nicolas Rodriguez Franco. 1723.
               
    Raro e importante. Obra completa. Tres volúmenes encua­dernados en pergamino. En Folio (medidas: 30 x 20 cm). Tomo 1: v. Portada, 19 hojas, mapa plegado y coloreado (29 x 36,5 cm.), 768 páginas, y 36 hojas. Tomo 2: Portada, 6 hojas, 623 páginas, 28 hojas. Tomo 3: Portada, 3 hojas, 634 páginas, y 21 hojas. Obra en impecable estado de conservación. Brunet, V, 886; Medina, BHA, n. 2491 (no menciona el mapa); Palau, n. 335033 y 33503. Se sabe que la obra fue finalmente impresa en 1725, pese a que sus tres portadas llevan por fecha de edición 1723.
               
    La anécdota comentada más arriba sólo es una referencia bibliográfica, pues lo sustancial es la relevancia de su contenido: una pormenorizada crónica sobre los pueblos de México, incluido el actual territorio del suroeste norteamericano. Sus páginas se extienden en las costumbres y religiones locales; en la historia natural y como es de suponer, en las tareas de evangelización cumplida por los misioneros europeos no sólo en la región aludida, sino también en las Indias Orientales.
               
    Fray Juan de Torquemada —Ministro Provincial de los Franciscanos en México— estudió profundamente las culturas indígenas locales y hasta incursionó en sus lenguas, dominando en especial el náhuatl. En 1609 escribió su “Monarquía indiana”, un texto reivindicatorio de las costumbres nativas, aunque lo hizo con especial atención en su mensaje dispuesto a eludir el celo inquisitorial. Rescató además las labores evangelizadoras en beneficio de los indígenas. La obra vio la luz por primera vez en Sevilla, en 1615, aunque su edición más acabada sea la que se publicó al cuidado de Andrés González de Barcia en Madrid, en 1723, la que aquí presentamos.

    BASE: U$S 8.600.-

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    RUMBO A AUSTRALIA CON UN PASAJE POR EL CABO DE HORNOS Y LA DESCRIPCIÓN DE LAS MALVINAS…

    50. JAMES GRANT

    The narrative of a voyage of discovery, performed in His Majesty’s vessel The Lady Nelson, of sixty tons burthen, with sliding keels, in the years 1800, 1801 and 1802, to New South Wales. (…)
    London. C. Roworth. 1803.
               
    Raro e importante. En 4º (medidas: 27 x 23 cm.), Frontis plegado, Portada, 4 hojas, (xxvi hojas), 195 páginas, más seis grabados, uno de ellos coloreado a mano; careciendo del mapa “Chart of the N. and W. Parts of Boss’s Straits, discovered sailed through with Passage from England to Port Jackson”, donde se detalla la costa sur de Nueva Holanda, nombre original de Australia. Encuadernación en pasta española (con pequeño deterioro), punteras y lomo de cuero con títulos dorados. Ejemplar en buena forma, aunque con viejas huellas de humedad en algunas hojas. Sabin, 28306. Santos Gómez, 1362.
               
    Su autor, el marino inglés James Grant, fue el primero que navegó el Estrecho de Bass (Australia), levantando la cartografía del lugar. Después de una compleja travesía desde Gran Bretaña, en las costas australianas desarrolló su misión en el “Lady Nelson” hasta que a fines de agosto de 1831 solicitó su regreso a Europa, que le fue concedido. Ya en Inglaterra redactó sus crónicas, incluyendo su viaje de retorno en el bergantín “Anna Josepha”, con su paso por el Cabo de Hornos y su descripción sobre el estado de las Islas Malvinas.

    BASE: U$S 3.200.-

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    CON TESTIMONIOS DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

    51. RICHARD J. CLEVELAND (1773-1860)

    A narrative of voyages and Commercial Enterprises by Richard J. Cleveland in two volumes.
    Cambridge. John Owen. 1842.
               
    Raro. En 4º (medidas: 20 x 13 cm), Vol. I: 249 páginas. Vol. II: 240 páginas. Encuadernación en plena tela. Obra en buen estado, con algunas motas de oxidación. Santos Gómez, n. 756, sólo ubicó un ejemplar en las sesenta y una bibliotecas consultadas. Primera edición.
               
    Su autor, el estadounidense Richard Jeffry Cleveland fue un comerciante marítimo de pieles. Reunió aquí sus viajes realizados entre 1799 y 1835 a bordo de los bergantines “Caroline” y “Leila Byrd”. Este aventurero, quien ganó y perdió varias fortunas, recorrió el continente americano y viajó por África, Europa y China. Introdujo los caballos en Hawai a bordo del “Leila Byrd” y fue vicecónsul en La Habana.
               
    Transitó los mares de nuestro continente varias veces; lo hizo por el Pacífico y por el Atlántico, con paradas especiales en Río de Janeiro y Valparaíso. Cleveland fue testigo privilegiado de la historia americana de aquellos años. Leemos sus visitas a las autoridades virreinales de Chile y Perú, y sus descripciones pormenorizadas de las Batallas de Talca y Maipú en 1818.

    BASE: U$S 480.-

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    UN CLÁSICO ENTRE LOS RELATOS DE VIAJES

    52. JULES DUMONT D’URVILLE

    Voyage pittoresque autour du Monde. Resumé général des voyages de découvertes de Magellan, Tasman, Anson, Byron (…)
    Paris. Chez L. Tenré. 1834.
               
    Raro. En 4º (medidas: 28,5 x 19,5 cm.), dos tomos encuadernados en pasta española con títulos dorados. Obra en excelente estado. Tomo I: 576 páginas, 142 grabados y 3 mapas plegados. Tomo II: 584 páginas, 137 grabados y 3 mapas plegados. Ferguson, n. 1771. Santos Gómez, n. 1087, sólo ubicó un ejemplar. Primera edición.
               
    El libro recoge los más célebres viajes de descubrimientos alrededor del mundo; entre otros los realizados por Maga­llanes, Tasman, Dampier, Anson, Byron, Wallis, Carterer, Bou­gain­ville, Cook, Lapérouse, G. Bligh, Vancouver, y el comandado por el propio Dumont D’Urville. Los textos se presentan acompañados de los seis mapas y 279 grabados realizados por De Sainson, a bordo del “Astrolabe”.
               
    Estos viajes capitaneados por Dumont D’Urville se cumplieron de 1826 a 1829, y desde 1830 a 1834. Las expediciones fueron financiadas por el gobierno francés con fines científicos y políticos. El “Astrolabe” navegó hacia el sur, alrededor del Cabo de Buena Esperanza, y llegó a Port Jackson, trasladándose a Nueva Zelanda; su costa, especialmente la parte sur del Estrecho de Cook, fue inspeccionada con esmero. Se exploraron Tonga y partes del archipiélago de Fiyi, luego Nueva Bretaña, Nueva Guinea, Amboina, Tasmania, Vanikoro, Guam y Java. El retorno fue a través de Mauricio y nuevamente el Cabo de Buena Esperanza. El capítulo LVI del tomo segundo describe el viaje de Pendleton a bordo de “L’Oceanic” a través del Cabo de Hornos, y en el capítulo siguiente, se detiene en su estadía en las Islas Malvinas, describiendo la historia del archipiélago desde su descubrimiento por Américo Vespucio en 1502.

    BASE: U$S 600.-

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    UNA MIRADA BRITÁNICA CONTRA ROSAS Y SU INTERFERENCIA EN URUGUAY

    53. THOMAS BAINES

    Observations on the present state of the affairs of the River Plate.
    By Thomas Baines. Liverpool. The Liverpool Times Office. 1845.
     
               
    Muy raro. En 4º (medidas: 20,8 x 13,3 cm.), 40 páginas (incluye Portada). Encuadernación moderna en pasta española con punteras y lomo de cuero con títulos dorados. No en Suárez. Santos Gómez, n. 400, sólo dio con un ejemplar en las sesenta y una bibliotecas consultadas. Primera edición.
               
    Thomas Baines, claro opositor al gobierno de Rosas, realiza en esta obra una encendida crítica a la guerra destructiva que por entonces libraba la Provincia de Buenos Aires contra la República de Uruguay. Enjuicia “la muy poca atención que está siendo recibida por el Parlamento y la prensa inglesa” y pregona por la conclusión del litigio “con la pronta y decidida interferencia de los gobiernos de Francia e Inglaterra”. Incluye como “Apéndice” la correspondencia entre H. J. Mandeville, Ministro Británico en la Confederación Argen­tina, y Francisco Vidal, Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores de la República del Uruguay.

    BASE: U$S 750.-

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    LA PRIMERA IMPRENTA DE AMÉRICA DEL SUR: LIMA UNA “JOYA” DE LA BIBLIOFILIA AMERICANA

    54. DIEGO GONZÁLEZ HOLGUÍN

    Vocabulario de la Lengua General de todo el Peru llamada lengua Qquichua, o del Inca.
    Corregido y renovado conforme a la propiedad cortesana de Cuzco. (…)
     
    Impreso en la Ciudad de los Reyes. Por Francisco del Canto. 1608.
               
    Muy raro. En 4º (medidas: 20,5 x 15 cm), 2 hojas, Portada, 2 hojas, y 375 páginas. Encuadernación de época en pergamino. La portada se encuentra montada sobre otra hoja, en una antigua restauración, el resto en muy buen estado. Firmas y sellos de distintos propietarios. Medina en “La imprenta en Lima”, n. 40. Brunet, n. 11998. Sabin, n. 32495. Viñaza, pág. 268. Primera edición.
               
    La obra se divide en dos libros incluyendo Vocabularios y también, los privilegios concedidos a los indios. Su autor, el jesuita Diego González Holguín, lo destinó a la enseñanza, en una clara manifestación del compromiso asumido por los misioneros que buscaban comunicarse en las lenguas nativas para así lograr la confianza de aquellos pueblos en su prédica evangelizadora. Sobre González Holguín escribió Alonso de Ovalle: “fue muy aficionado a las misiones de los indios, de cuyas lenguas supo dos, y la una con tanta perfección, que compuso un Arte y Vocabulario, el mejor y más perfecto que hasta agora ha salido (…)” (En Histórica relación...). En 1607 había publicado una “Gramática y arte nueva de la lengua general de todo el Perú llamada Qqichua…”
               
    La imprenta de Francisco del Canto fue la segunda instalada en Lima (en toda América del Sur, para ser más exactos), luego de la que creara Antonio Ricardo, cuya primera impresión data de 1584. Nacido en una familia española de impresores, del Canto llegó a Lima en el ’86 y casi veinte años más tarde, compró la imprenta de Ricardo para publicar su primera obra a fines de 1605. El presente, el octavo salido de sus prensas, fue un título de enorme difusión ya que se lo utilizó para la enseñanza, razón por la cual rescatamos la singularidad de su preservación hasta nuestros días en un ejemplar con su encuadernación de época, con las huellas propias de un intenso uso.

    BASE: U$S 3.000.-

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    LA VERSIÓN AMPLIADA DEL VOCABULARIO DEL PADRE TORRES RUBIO

    55. DIEGO DE TORRES RUBIO - JUAN DE FIGUEREDO

    Arte, y vocabulario de la lengua Quichua general de los Indios de el Perú. Que Compuso el Padre Diego de Torres Rubio de la Compañía de Jesus. Y añadió el P. Juan de Figueredo de la misma Compañía. (…)
               
    Con Licencia de los Superiores. Reimpreso en Lima, en la Imprenta de la Plazuela de San Christoval. Año de 1754.
     
    Muy raro. En 8º (medidas: 15 x 11 cm.), Portada, 5 hojas sin numerar, 254 hojas, más 5 páginas de Índice. Encua­der­nación en pergamino. Sabin, n. 96271. Medina en “La imprenta en Lima”, n. 1068. Palau, n. 337262. Viñaza, página 359.
               
    La obra original fue publicada en 1619, siendo su autor el sacerdote jesuita Diego de Torres Rubio (1547-1638), oriundo de Toledo, quien llegó a Lima en 1577 radicándose por largos años en el Colegio de Potosí, donde se desempeñó como rector. El padre Torres Rubio aprendió los secretos y encantos de las dos lenguas madres de la región andina: el aymara y el quechua. En 1603 publicó en Sevilla una “Gramática y vocabulario en lengua Quichua, Aymara y Española”. Por su parte la edición príncipe del título que aquí ofrecemos se denominó “Arte de la lengua quichua…” y salió a la luz en el taller gráfico de Francisco Lasso, en Lima.
               
    La presente edición —la tercera del texto de Torres Rubio— recibió con los años numerosas correcciones y ampliaciones, actualizándola a los usos y modas de entonces, adicionándole el texto del padre Juan de Figueredo “Voca­bu­lario de la Lengua Chinchaisuyo, y algunos más usados de ella”, aquí en su primera edición, aunque su autor había fallecido en 1723.
               
    Tratándose de libros de uso en la tarea evangelizadora, resultan de una rareza y encanto especial, pues viajaban con los sacerdotes hacia el interior más profundo de América, acompañándolos en sus prédicas en regiones inhóspitas, en las selvas tropicales, en las zonas montañosas, y entre pueblos en ocasiones rudos, crueles y poco amigables.

    BASE: U$S 1.200.-

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    UNA HISTORIA VIRREINAL Y SU CRÍTICA REPUBLICANA

    56. MUÑOZ, JUAN BAUTISTA

    Historia del Nuevo - Mundo.
    Escribíala D. Juan Bautista Muñoz. Tomo I.
    Madrid. Viuda de Ibarra.
    MDCCXCIII. (1793)
               
    Único tomo editado. En 4° (27 x 18 cm.), 2 hojas, Frontis, Portada, 2 hojas, XXX, mapa plegado (35,6 x 40,6 cm.), 364 páginas Encuadernación en pleno cuero con ornamentaciones doradas en el lomo, tapa, contratapa e interiores. Cantos de las hojas dorado. Con ex-libris. Anti­gua huella de agua afecta la encuadernación y algunas hojas. Sabin, n. 51343. Palau, n. 185098. Leclerc, n. 1050. Primera edición.
               
    La historia de Muñoz y Ferrandis —realizada por orden del monarca español Carlos III— despertó incisivas críticas desde su edición, al punto que no avanzó más allá del siglo XVI, pese al plan trazado en origen. El primero y único volumen editado se ocupa en especial de los viajes de Cristóbal Colón y la conducta despertada entre las poblaciones nativas que tomaron contacto con el expedicionario. A la muerte del historiador, sus manuscritos pasaron en un primer momento a la Biblioteca Real de España, donde permanecieron hasta que en 1817, el Rey los envió a la Real Academia Española de la Historia, donde se encuentran.

    BASE: U$S 600.-

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    57. ITURRI, FRANCISCO

    Carta crítica sobre la historia de América del Sr. D. Juan Bautista Muñoz. Escrita en Roma por Don F. I. Impresa en Madrid, Año 1797. Reimpresa en Buenos Ayres, en la Imprenta de la Independencia. 1818.
     
    Raro. En 8º, 111 páginas, (in­cluye Portada, vuelta con de­di­catoria). Encuadernación en tela, punteras y lomo de cuero con títulos dorados. El ejemplar fue obsequiado por Carranza al historiador santafecino Calixto Lassaga, indicando en texto autógrafo: “Francisco Iturri, nacido en esa ciudad el 10 de octubre de 1738. Profesó el 28 de octubre de 1753. Desterrado por el Decreto de Carlos III se ocupó en la educación de los jóvenes adictos a la legación de España en Roma.” En el mensaje de Carranza, se indica que el S. J. dejó escrita otra obra que “tituló Historia Natural Eclesiástica y Civil del Virreinato de Buenos Aires”. No en Suárez. Palau, 122212.
               
    El texto del impreso se ocupa de un temprano ensayo de la historia de América, escrito por el estudioso Juan Bautista Muñoz.

    BASE: U$S 400.-

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    CIENCIAS NATURALES

    58. PHILLIP LUTLEY SCLATER - WILLIAM HENRY HUDSON

    Argentine ornithology. A descriptive catalogue of the birds of the Argentine Republic. By P. L. Sclater, M.A., Ph.D., F.R.S., Etc. With notes on their habits by W. H. Hudson, C.M.Z.S., late of Buenos Ayres.  London, R. H. Porter, 1888.
               
    Muy raro, completo. En 4º (medidas: 25,5 x 17 cm.), Volumen I: Portada, xxiv hojas, 208 páginas, más 10 láminas a colores. Volumen II: Portada, xv hojas, 251 páginas, más 10 láminas a colores. Encuadernación en pasta española con punteras y lomo de cuero, con nervios y títulos dorados. Ejemplar en excelente estado. Primera edición.
               
    La obra se realizó en colaboración entre Hudson y Phillip Sclater, reconocido ornitólogo inglés especializado en las aves sudamericanas, quien le aportó una visión científica al material reunido por el argentino Hudson (1841-1922) instalado en Inglaterra desde 1874. En nuestro país, Hudson fue un destacado estudioso de la ornitología local y durante años recolectó ejemplares de las aves bonaerenses. La presente obra es el título más importante dedicado a las aves de Argentina. Hasta entonces sólo se había publicado el estudio del sabio español Félix de Azara “Pájaros del Paraguay y el Río de la Plata”. En 1920, Hudson realizó importantes cambios sobre la obra original y la reeditó bajo el título de “Birds of La Plata”.
               
    Toda la obra de Hudson es vibrante, emotiva, siempre inspirada en su estadía en las tierras lejanas del Sur.

    BASE: U$S 3.300.-

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    59. ALEJANDRO MARCÓ

    Tratamiento de la disenteria. Tesis para obtar el grado de Doctor en Medicina y Cirujia por (…)
    Córdoba. Tip. El Interior. 1888.
               
    En 4° (medidas: 21 x 15,5 cm), 64 páginas (incluye Por­tada), 1 hoja. Sin encuadernar. No en la “Bibliografía Histórica de la Medicina Argentina” de Antonio A. Guerrino.
               
    Alejandro Marcó fue un médico sanjuanino. Egresó del Colegio Nacional de San Juan en 1878 y prosiguió sus estudios en Buenos Aires. Recibido de médico colaboró durante la epidemia de cólera que azotó San Juan en 1886. Incorporado a la Sanidad Militar actuó como cirujano del ejército. Poste­riormente, se dedicó al aprovechamiento de las aguas termales con fines curativos.

    BASE: U$S 180.-

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    MEDICINA

    60. JUAN BAUTISTA GIL (Córdoba, 1857 - Buenos Aires, 1896)

    Refutación a los fundamentos de la nota del Consejo de Higiene de Córdoba prohibiendo la vacuna humana como atentatoria a la salubridad pública.
    Córdoba. Imprenta de “El Eco de Córdoba”. 1881.
               
    En 4° (medidas: 20,6 x 15 cm), 61 páginas (incluye Portada). Encuadernación rústica de editor, con dedicatoria del autor a Ramón Pasos. No en Guerrino.
               
    El doctor Juan Bautista Gil se formó en medicina en Buenos Aires, aunque interrumpió sus estudios llamado a incorporarse al ejército de operaciones en el Paraguay, en 1865. De regreso a Buenos Aires trabajó en el Hospital General de Hombres y atendió enfermos durante la epidemia de fiebre amarilla de 1871. Perfeccionó sus estudios en París, considerándosele el primer médico argentino con título obtenido en Europa. De regreso al país ejerció la docencia en la recién fundada Facultad de Medicina de Córdoba, de la que fue también decano. Desempeñaba el cargo de Presidente del Depar­tamento Nacional de Higiene cuando en 1886 se trasladó a Mendoza para atacar la epidemia de cólera.
               
    En la presente publicación, el doctor Gil refuta los fundamentos que sostienen la prohibición de la vacuna.

    BASE: U$S 200.-



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    ARTE



     
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    EL NACIMIENTO DEL ART DÉCO

    61. RENÉ HERBST (PARÍS, 1891-1982)

    Devantures Vitrines Installations de Magasins a l’Exposition Internationale des Arts Decoratifs.
    Paris 1925. Editeur C. H. Moreau, VIII Rue de Prague Paris XII.
               
    Extremadamente raro. En Folio (medidas: 25,5 x 34 cm), Portada, “Table des planches”, más 60 helio fotografías. Car­peta de editor en cartón rígido con lomo de tela. Ejemplar en muy buen estado. Primera edición.
               
    Se trata de la inhallable primera serie de los cuatro títulos publicados por René Herbst en relación a la Feria internacional de Artes decorativas y Artes Industriales. La exposición mencionada, llevada a cabo en París entre abril y octubre de 1925, con 15.000 exhibidores de veinte naciones, resultó la instalación definitiva del “estilo moderno”, que posteriormente se llamó Art Déco.
               
    Las láminas contienen una selección de vitrinas, vidrieras, escaparates y demás instalaciones presentadas en aquella ocasión. Las fotografías, de gran tamaño y calidad nos muestran la obra de arquitectos, escultores y diseñadores como René Prou, Sézille, Dulong et Crémier, Georges Rigault, Charles Loupot, Pierre Petit, Francis Jourdain, Gerda Wergener, y entre muchos otros, el propio René Herbst, quien también diseñó la portada de este precioso y emblemático álbum. Imprescindible material de coleccionismo y estudio, puesto se tratan de fotografías de obras efímeras, desmanteladas luego de la exposición.
               
    El arquitecto y decorador René Herbst, cofundador de la Union des Artistes Modernes, durante cuatro décadas fue una de las figuras más relevantes de las artes modernas. Indus­trializó el mobiliario con el fin de permitir el acceso de las masas a los bienes de diseño. Empleó la madera moldeable y trabajó en metal y vidrio.

    BASE: U$S 400.-

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    EL PERÚ VIRREINAL EN UNA ICONOGRAFÍA MAGNA

    62. JESÚS DOMÍNGUEZ BODONA

    Jaime Baltasar Martínez de Compañón. Trujillo del Perú a fines del siglo XVIII.
    Dibujos y acuarelas que mandó hacer el obispo D. (…) Martínez Compañón
               
    Edición y prólogo de Jesús Domínguez Bodona. Madrid. 1936.
               
    En 4° (medidas: 24,3 x 16,5 cm), Portada, 22 páginas, 2 hojas, y XIV láminas. Edición de editor en rama, conservada en su caja estuche original, en excelente estado.
               
    “Se propone la presente publicación contribuir a los estudios americanistas, ofreciendo una serie de materiales apenas explorados. Aspira, al mismo tiempo, a destacar un aspecto interesante de nuestro pasado colonial, fijando la atención sobre una figura española verdaderamente representativa de su época y menos conocida de lo que su ejemplaridad reclama” —leemos en su prólogo.
               
    Martínez de Compañón nació en 1735 en Navarra y nombrado obispo de Trujillo comenzó a regir la diócesis en 1779. Fruto de una intensa labor, entre 1782 y 1788 reunió 1612 figuras originales con los usos y costumbres vigentes en sus diócesis, los que se conservan la Biblioteca del Palacio, en Madrid, además de otros conjuntos conservados en esa ciudad y también en el Perú.
               
    Los dibujos y acuarelas por él reunidos forman una fuente ineludible para los estudios referidos a su época.

    BASE: U$S 200.-

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    PLAQUETAS / FOLLETOS POESÍA Y ARTE

    63. CARLOS PRADO

    A Cidade Moderna. Ensaio gráfico - poético.
    Lausanne, Janeiro de 1958.
               
    Bello ejemplar. En Gran Folio (medidas: 39,5 x 35,4 cm.), Portada, 2 hojas, más 12 láminas grabadas, cada una precedida por una poesía impresa. Encuadernación rústica de editor. Precioso ejemplar con escasas motas de oxidación, número 74, firmado por el autor, de una única tirada de 139.
               
    Arquitecto, pintor, grabador y ceramista, Carlos Prado formó junto a Flávio de Carvalho, Antonio Gomide y Di Cavalcanti, el Club de Artistas Modernos —CAM. Miembro de una poderosa familia paulista, más adelante rompió su círculo y se trasladó al interior de San Pablo marginándose del mundo artístico. En la década de 1950 incursionó en el grabado con una carpeta excepcional, “A Cidade Moderna”, en la que expresa una aguda mirada sobre lo bueno y la malo de San Pablo, siempre desde su enfoque social y desde lo urbanístico. Prado se opuso al desarrollo caótico de las grandes urbes que hacía del ser humano un hombre masa. Esta visión crítica provocó el rechazo en el establishment económico y político, ya que San Pablo era el ejemplo a seguir en un país que crecía y crecía… En esta carpeta, poesía e imagen se conjugan con original maestría.

    BASE: U$S 460.-

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    LITERATURA Y ARTE

    64. JORGE LUIS BORGES - SANTIAGO COGORNO

    El duelo.
    Buenos Aires. 1970.
               
    En Folio (medidas: 35 x 27 cm), 20 páginas, (incluye Frontis —témpera original de Cogorno— y Portada), más 2 hojas sin numerar. Encuadernación rústica de editor, en rama, en excelente estado. La acuarela a plena página, firmada por el artista. Catalogado por Helft en su estudio “Jorge Luis Borges. Bibliografía completa” en la página 155.
               
    Leemos en el colofón: “De este cuento inédito de Jorge Luis Borges ‘El duelo’, —cuya intención y estilo difieren de otros del mismo autor—, compuesto a mano en caracteres ‘Erasmus’, se ha impreso un reducido número de ejemplares nominativos en papel Fabriano, ilustrados con una témpera de Santiago Cogorno, que constituyen la edición original. En forma privada y para amigos lo publica Juan Osvaldo Viviano el 30 de abril de 1970. Ejemplar para Otilia G. de Saravia. En casa de D. Francisco A. Colombo”. Podemos agregar que ese “reducido número de ejemplares” fue de solo veinticinco.

    El cuento describe el duelo entre dos amigas, Clara y Marta, aficionadas a la pintura, y secretas y perpetuas competidoras una de la otra. Al fallecer Clara, Marta, ante la falta de su amiga y eterna rival, decide exhibir una última pintura, un retrato de Clara, y abandonar aquel arte. Concluye Borges que en aquel duelo no hubo derrotas ni victorias. “Solo Dios (cuyas preferencias estéticas ignoramos) puede otorgar la palma final”. El cuento fue posteriormente incluido en el libro El informe de Brodie.

    BASE: U$S 1.600.-

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    JUSTICIA EN EL INTERIOR DEL PAÍS. LOS JUECES DE PAZ

    65. MANUEL JOSÉ GARCÍA

    Manual para los Jueces de Paz de campaña.
               
    Buenos Aires. Imprenta de la Independencia. (1825)
               
    Rarísimo. En 8º (medidas: 22,3 x 16,5 cm.), 27 páginas (incluye Portada) y 1 hoja. Encuadernación moderna en tela, con títulos dorados. Muy buen ejemplar. No en Suárez. Primera edición.
               
    Primer manual para los jueces de paz de la campaña publicado en el Río de la Plata. En aquellos años de consolidación institucional del país, los jueces de paz regulaban la vida en el interior del país. Eran caudillos de la comunidad, ejercían funciones de comisario, ejecutaban los encargos del gobierno, y debían resolver las diferencias que surgían en su propia comunidad. Siendo vecinos legos, resultó de gran uso el Manual que redactó M. J. García, indicando las funciones, los formularios y hasta el texto de las leyes necesarias, además de dar las instrucciones sobre los diversos procedimientos. Los jueces de paz ocupaban buena parte de su tiempo en la persecución de los delincuentes, de los vagos y mal entretenidos, y en el control de las armas blancas, cuchillos y especialmente facones.

    BASE: U$S 480.-

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    LOS SUELDOS EN EL VIRREINATO DEL PLATA

    66.

    Reglamento en que se prescriben los Sueldos mensuales que deberán gozar en lo sucesivo las Tropas, è Individuos empleados en el Real Servicio en los varios destinos de la Provincia del Rio de la Plata (…) Aranjuez dos de Junio de mil setecientos ochenta. Don Josef de Gálvez.
               
    Raro. En Folio (29,5 x 20,5 cm), 8 páginas sin numerar. Obra en buen estado preservada en una moderna carpeta de tela, con títulos dorados.

    Excepcional documento vi­rreinal con una detallada lista de cargos políticos, jurídicos y militares, incluyendo desde el sueldo del Virrey hasta las grillas de erogaciones correspondientes a todos los miembros de cada regimiento, compañía y milicia destinadas a la Provincia del Río de la Plata, en alusión a nuestro Virreinato.
               
    El Reglamento alude también al destino de oficiales, capellanes y cirujanos, advirtiendo que los destacados fuera de Buenos Aires cobrarán un estipendio adicional de cuatro pesos mensuales por “ración”. Por entonces se encontraban activos los regimientos de Infantería y de Dragones, y actuaban milicias diversas, como las de Blandengues de Santa Fe y Corrientes, la de Mestizos, y la de Indios, Negros y Pardos Libres.

    BASE: U$S 450.-

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    1807: INVASIONES INGLESAS. “TROFEO DE GUERRA”

    67. JOHN WHITELOCKE (1757-1833)

    Warrant. By his Excellency Lieutenant General John Whitelocke, Commanding in Chief His Majesty’s Forces in South America.
    (Al final:) Southern Star Printing-Office. Monte Video this 29 Day of May 1807.
               
    En 4º, 1 hoja. Impreso y manuscrito. Ejemplar de la versión más rara de estas órdenes de pago emitidas por el ejército británico en su estadía rioplatense: la que se estampó aquí mismo en la pequeña imprenta volante trasladada por dichas fuerzas —también utilizada para editar su periódico semanal “La Estrella del Sur”—, la primera en Uruguay.
               
    Se trata de un documento interno emitido por las fuerzas británicas asentadas en Montevideo, fechado el 29 de mayo de 1807 y firmado por su comandante, el teniente general Whitelocke, donde se autoriza a Lovell Benjamin Badcock, pagador general adjunto de las fuerzas bajo el mando de Whitelocke, abonar la suma indicada.
               
    Luego del fracaso de la Primera Invasión Inglesa sobre el Río de la Plata en el año 1806, la corona británica decidió enviar una nueva fuerza —esta vez mucho más importante que la anterior— dividida en dos expediciones. Las acciones se iniciaron con la toma de Montevideo; las tropas al mando de Sir Samuel Auchmuty se apoderaron de esta ciudad el 3 de febrero de 1807. De acuerdo a las nuevas instrucciones, le correspondía al oficial inglés una apertura del comercio local a los productos de origen británico y además, se le había indicado respetar los usos y costumbres de la población oriental para preparar la recepción de la segunda expedición comandada por Whitelocke, nombrado comandante de las fuerzas británicas en el Río de la Plata. Instalado en Montevideo Whitelocke preparó la invasión sobre Buenos Aires y firmó en esos días el presente Formulario Oficial con la Orden de Pago, documento que al fin quedó en manos de los patriotas, luego de su expulsión.

    BASE: U$S 1.340.-

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    LA PATRIA, HONOR Y JURA EL HIMNO PATRIO EN SU EDICIÓN ORIGINAL

    68.

    Por Decreto Soberano de once del corriente se ha ordenado que la siguiente
    cancion sea en las Provincias Unidas la única Marcha Patriotica. Buenos-Ayres Imprenta de Niños Expósitos.
               
    Raro e importante. Una hoja impresa (29,5 x 17,5 cm). Obra enmarcada. Furlong, n. 2899. Edición original.
               
    El texto a dos columnas nos entrega la primera versión del Himno de Argentina, nacido a partir de una iniciativa del Triunvirato, que en julio de 1812 le ordenó al Cabildo de Buenos Aires mandase a componer “la marcha de la patria”. Al año siguiente de aquel oficio, la Asamblea llevó a cabo dicha iniciativa y el 11 de mayo de 1813 se aprobó la llamada “Marcha Patriótica”, cuya letra fue tarea de Vicente López y Planes. Firmaron la comunicación Juan Larrea en carácter de presidente, e Hipólito Vieytes como secretario. Al día siguiente, el Triunvirato integrado por Álvarez Jonte, Rodríguez Peña y Pérez, circuló a los gobernadores: “Por decreto soberano del 11 del corriente se ha ordenado que la siguiente canción sea en las Provincias Unidas la única Marcha Patriótica”, adjuntaban a la nota la copia de la expresada canción. La Imprenta de los Niños Expósitos la estampó el 14 de mayo de 1813; aquel 25 de Mayo fue cantada por primera vez por los niños de las escuelas.
               
    Muchas versiones se han escrito sobre el origen de nuestra marcha patriótica, recién identificada como el “Himno Nacional Argentino” en 1847. Sin embargo, los historiadores hoy se centran en los puntos indicados más arriba. De igual modo, el autor de la música, Blas Parera, corrió similar suerte que Vicente López y Planes, protagonizando otras polémicas sobre su composición. Ambas creaciones —letra y música- sufrieron cambios posteriores. Por caso, las estrofas aquí reunidas fueron reducidas quitando aquellos conceptos que podrían resultar peyorativos hacia España.

    BASE: U$S 2.000.-

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    LA EXALTACIÓN DE LA PATRIA A CATORCE AÑOS DE SU INDEPENDENCIA

    69. ACTA DE INDEPENDENCIA DE LAS PROVINCIAS - UNIDAS EN SUD-AMERICA.

    (Texto:) En la benemérita y muy digna Ciudad de San Miguel de Tucuman á nueve dias (…).
               
    La Gaceta Mercantil. Diario Comercial, Político y Literario. (…)
    Buenos Aires, viernes 9 de Julio de 1830.
               
    Raro e importante. In Gran Folio, 1 h., v. en bl. Medidas: 405 x 280 mm. Buen ejemplar, enmarcado. Bonifacio del Carril, Lám. XII.
               
    El texto se encuentra contenido por guardas y en su alzada se advierte un escudo nacional con cintas a ambos lados en las que se lee el nombre del periódico; detrás, sendas vistas de Buenos Aires tomadas desde el río.
               
    A dieciséis años de la Declaración de la Independencia firmada en la ciudad de Tucumán el 9 de julio de 1816, el periódico de Buenos Aires “La Gaceta Mercantil” acompañó su edición con un suelto en gran tamaño con el Acta de la Independencia. Por entonces gobernaba Buenos Aires —la ciudad y su campaña— Juan Manuel de Rosas; había asumido su primer mandato el 6 de diciembre de 1829. El país aún buscaba su destino, aunque los representantes reunidos en Tucumán habían declarado su soberana independencia en 1816 y ya se habían promulgado dos constituciones nacionales —en 1819 y 1826—, que al fín fueron rechazadas por las provincias.

    BASE: U$S 2.600.-

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    POR LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

    70. MANUEL BELGRANO

    El Sargento Joaquín de Heras su edad 48 años, su pais la ciudad de Cadiz su calidad buena, su salud robusta, sus servicios y circunstancias los que expresa… Total hasta fin de 1811. Campañas y acciones de Guerra en que se ha hallado. En 1806 en el ataque del paso de los Quilmes, y en la retirada cruel del Riachuelo.
               
    En 1807 acampado en la Costa de San Isidro para impedir el desembarco del enemigo, y en julio de… en la Defensa de la Capital. Miguel de Yrigoyen (con rúbrica). Belgrano (con rúbrica).
               
    En 4° (medidas: 29 x 17,7 cm), 1 hoja impresa y manuscrita, con su texto orlado: recortado en su margen superior. Furlong, n. 2935, registra el mismo formulario impreso por Niños Expósitos y de uso en 1813. Obra enmarcada.
               
    Foja de servicios del sargento Joaquín de Hoses (u Otoses), guerrero de las invasiones inglesas, firmado y rubricado por Manuel Belgrano a fines de 1811. Cabe destacar que apenas veintitantos días antes, el Gobierno patriota había firmado la absolución de Belgrano que afrontó un juicio por su Campaña al Paraguay, donde sufrió sendas derrotas en el campo de batalla. El dictamen había llegado después de un extenso interrogatorio donde nadie se atrevió a culpar al jefe patriota, y así le fueron repuestos los grados y honores. En tal carácter y en las urgencias de aquellos días firmó la presente foja de servicios sin indicarse su día exacto —lo dice en un texto manuscrito: “(…) Total hasta fin de agosto de 1811”— y nos detenemos en esta fecha por cuanto se sabe que el 29 de Mayo se encontraba en Corrientes dispuesto a iniciar su misión diplomática en el Paraguay,
               
    El sargento que solicitara esta Foja de Servicios había actuado en 1806, entre otras acciones en el ataque del paso de los Quilmes, y al año siguiente, “acampado en la costa de San Isidro para impedir el Desembarco del enemigo”.

    BASE: U$S 700.-

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    PARTE DE LA BATALLA DE TUCUMÁN

    71. MANUEL BELGRANO

    Por parte que acaba de llegar del exército del Perú, se ha recibido la plausible noticia que consta del oficio siguiente, cuya publicación se apresura para satisfaccion del pueblo americano. Excmo. Señor.
               
    (Texto:) La patria puede gloriarse de la completa victoria que han obtenido sus armas el 24 del corriente (…) Tucuman Setiembre 26 de 1812. Excmo. Señor Manuel Belgrano
               
    Excmo. Superior Gobierno de las Provincias Unidas del Rio de la Plata.
               
    Muy raro e importante documento histórico. En 4° (20 x 17 cm), 1 hoja impresa. Furlong, n. 2699.
               
    La Imprenta de los Niños Expósitos estampó este “Parte” suscrito por Manuel Belgrano dando cuenta de la victoria obtenida en la Batalla de Tucumán, donde fueron tomados 600 prisioneros y quedaron en el campo de batalla 400 muertos, además de apropiarse de 7 cañones, 3 banderas, un estandarte, municiones de cañón y de fusil, “más todos los bagages, y aun la mayor parte de sus equipages…”
               
    Concluía su parte aquel abogado devenido en militar por imperio de las necesidades, “Al enemigo le hé mandado perseguir, pues con sus restos vá en precipitada fuga…”
               
    El flanco Norte de las Provincias Unidas se encontraba amenazado por las fuerzas realistas al mando del brigadier Juan Pío Tristán.

    BASE: U$S 2.100.-

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    EL LIBERTADOR DE AMÉRICA DEL SUR

    72. (JOSÉ DE) SAN MARTÍN

    A los oficiales y soldados del Exercito Real. (Texto:) Por el capitan de dragones D. Antonio Fuentes prisionero de guerra el 10 del corriente sobre Talcahuano he sabido que los individuos (…)
               
    (Al final, manuscrito: Cuartel General y Septiembre 30 de 1817) Y al pie, impreso:. San-Martin.
               
    En 8° (18,6 x 14,5 cm), 1 hoja impresa y manuscrita de época. No en Zinny. Salas, tomo IV, pág. 142.
               
    A lo largo de su carrera militar, el general José de San Martín forjó una conducta que supo imponer con férrea mano, donde a su modo, no permitió excesos ni debilidades. Aquí lo encontramos informándole a sus enemigos que no se guíen por las calumnias vertidas por quienes afirman “que las tropas de la Patria no dan quartel a los rendidos”.
               
    Sostiene el Libertador que los prisioneros tomados en Chacabuco así lo desmienten, del mismo modo que puede hacerlo el general realista Francisco Marcó del Pont -quien supo quemar el Acta de la Declaración de la Independencia, y luego le dijo al enviado de San Martín: “Yo firmo con mano blanca, no como la de su general que es negra”—y quien poco después capturado por los patriotas, fue recibido por el propio general San Martín que estrechándole la diestra, le dijo: “Venga esa mano blanca, mi general”.
               
    En plena Guerra de la Independencia, el jefe patriota buscaba persuadir a sus enemigos para que se incorporasen a la causa patriota, y enterado de los jucios que corrían entre ellos a través del prisionero Antonio Fuentes —capturado el 10 de septiembre de 1817 en las inmediaciones de Talca­huano—, no dudó en redactar la presente comunicación. Poco menos de tres meses más tarde derrotaba a los realistas sobre aquel mismo campo.

    BASE: U$S 700.-

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    PRONTO A EMBARCARSE RUMBO A PERÚ

    73. JOSÉ DE SAN MARTÍN

    Soldados del Exto. de Lima - El fin de mi marcha acia (sic) la Capital del Perú es el de hacer con ella una firme reconciliacion para el consuelo de todos los hombres (…)
               
    Quartel general en Santiago 30 de Diciembre de 1818. José de San Martin.
               
    En 4° (21,2 x 15,5 cm) 1 hoja impresa. Buen ejemplar, enmarcado. Citado en “Memorias y documentos para la historia de la Independencia del Perú y causas del mal éxito que ha tenido esta”, por Fruvonena —seudónimo bajo el que se escudó José de la Riva Agüero. Paris, 1858, páginas 15/16. No en Zinny. Salas, tomo IV, pág. 142.
               
    En los momentos previos a su partida hacia el bastión realista del Perú, ya cumplida la primera etapa de su campaña y liberado Chile de las armas enemigas, el comandante de las fuerzas patriotas se dirigió a los soldados de aquel ejército instalado en suelo peruano, advirtiéndoles, por la causa de la humanidad: “Huid pues (de) la ignominia de perecer al lado de tiranos detestables: en las filas de vuestros hermanos patriotas encontrareis el camino del honor, de la felicidad y de la paz”.
               
    Para San Martín, las comunicaciones enviadas a las filas de sus enemigos sabían provocar los efectos deseados —acciones incluidas dentro de la llamada “guerra de zapa”, y no escatimaba oportunidad para enviarles por todos los medios posibles papeles impresos con sus mensajes, disuasorios y contundentes.

    BASE: U$S 700.-

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    UN HOMENAJE PORTEÑO A SAN MARTÍN

    74.

    La Municipalidad de Buenos-Ayres Al Gl. Dn. Jose de San Martin. Cancion Encomiastica (Texto:) Al inclito, valiente Americano, Al Argentino Marte, al invencible Domador del Hispano, Impavido Guerrero, al más temible que la Patria registra en sus anales, Glorias, laureles, palmas inmortales. (…)
               
    Raro. En 4° (23,8 x 17,8 cm). Zinny, 1818, n. 25, pág. 230, advierte que además de la citada, existe otra variante en la misma fecha que se diferencia sólo por su encabezamiento: la que aquí ofrecemos. No en Salas.
               
    Posterior al triunfo de Maipo, Fray Cayetano Rodríguez escribió por encargo de la Municipalidad porteña su canción encomiástica al general José de San Martín, “ínclito, valiente americano”, como lo indicó en sus primeros versos. El vate católico acude a la tradición latina —lo compara con Marte, dios de la guerra— y a los ejemplos históricos de mayor peso: “el jefe macedonio”, Alejandro I, rey de Macedonia en el siglo V antes de Cristo.
               
    El 17 de Abril se publicó en Buenos Aires el parte de la Batalla de Maipo, librada el 5 de aquel mes. Siendo Director Supremo de las Provincias Unidas de Sud - América, Juan Martín de Pueyrredón le encargó al vate católico unos apresurados versos para rendirle homenaje al guerrero. La poesía se publicó en dos versiones, la más rara, la que aquí presentamos.

    BASE: U$S 1.000.-

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    POESÍA EN HOMENAJE A JOSÉ DE SAN MARTÍN

    75.

    Contestacion del Egercito Libertador del Peru a la despedida De las Chilenas.
    (Texto:) No hace impresion tan grata la luz pura… 1820.
               
    En 8° (medidas: 18 x 15 cm), 4 páginas. Buen ejemplar, enmarcado. No en Salas.
               
    Al ver a sus hombres partir en la Expedición Libertadora del Perú el 20 de agosto de 1820, las mujeres chilenas escribieron un apasionado “Adiós al Ejército Libertador del Perú - Despedida de las chilenas”. Los heroicos soldados les respondieron con la presente “Contestación del Ejército Libertador del Perú a la Despedida de las chilenas”. Sentidos y extensos versos, que según el escritor e investigador Sady Zañartu, del Instituto de Conmemoración Histórica de Chile, pertenecen, en coautoría, a Bernardo Vera y Pintado y a Juan Crisóstomo Lafinur. El argentino Vera y Pintado reallizaba por norma los cantos oficiales y por petición de Bernardo de O’Higgins escribió el primer Himno Nacional chileno.

    BASE: U$S 800.-

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    LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ. SU ACTA

    76.

    Acta de la Emancipacion Politica del Peru. 28 de Julio de 1821. Oficio del Excelentisimo Señor Don Jose de San Martin, Capitan General y en Gefe del Ejercito Libertador del Peru… Lima, 14 de Julio de 1821. // Oficio del Excelentisimo Ayuntamiento en contestacion al antecedente (…) Sala Capitular de Lima y Julio 14 de 1824 // Oficio con que el Ayuntamiento remite al Excelentisimo Señor General el acta del Cabildo…
               
    Sala Capitular de Lima y 15 de Julio de 1821.
    (Sin fecha de impresión: ¿1871?)
               
    En Gran Folio (medidas: 32,8 x 48,8 cm), oblongo, 1 hoja impresa. Muy buen ejemplar, enmarcado. No localizado en las bibliografías de la imprenta en Lima escritas por Medina y por Vargas Ugarte. No en Salas (Bibliografía de San Martín).
               
    Composición patriótica conformada por tres “Oficios” intermediados entre el Ayuntamiento de Lima y el general José de San Martín, del 14 y 15 de julio; el “Acta del Cabildo”, con su texto y los nombres de los sesenta firmantes, y finalmente el Bando de San Martín para la “Proclamación de la Independencia”, dado en Lima el 22 de Julio. del 28 de Julio de 1821. Finalmente, el conjunto se titula “Acta de la Emanci­pación Política del Perú”, con fecha de 28 de julio, día en que se proclama efectivamente la independencia del Perú, acto realizado en la Plaza Mayor de Lima frente a un público de más de 16.000 personas, San Martín recibió la bandera del marqués de Montemira y proclamó: “El Perú es desde este momento libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende. ¡Viva la patria! ¡Viva la libertad! ¡Viva la independencia!”
    Seguramente, este raro impreso fue editado con motivo de un aniversario —¿quizás su cincuentenario?— de la Declaración de la Independencia. Entre los documentos se incluye el Acta misma y el Bando de San Martín del 22 de julio de 1821, que se debió imprimir en la época individualmente y del que, al parecer, no se conservan ejemplares.

    BASE: U$S 3.000.-

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    LA ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD EN EL PERÚ

    77. (JOSÉ DE) SAN MARTÍN

    El Protector de la Libertad del Peru, &c. &c. &c.
    (Texto:) Quando la humanidad ha sido altamente ultrajada y por largo tiempo violados sus derechos (…) Dado en Lima á 12 de agosto de 1821 - 2° de la Libertad del Perú. San Martin. B. Monteagudo.
               
    Rarísimo. En 4° (medidas: 23,5 x 14,5 cm). Buen ejemplar, enmarcado. Medina (Imprenta en Lima), n. 3587, colaciona otra impresión, con texto a dos columnas sobre hoja apaisada. Se lo reproduce en la “Colección de Leyes, Decretos y Ordenes publicadas en el Perú desde su Independencia en el año de 1821, hasta 31 de diciembre de 1830”. Tomo I. Lima, Imprenta de José Masias, 1831, n. 31, pág. 16. No en Salas.
               
    Algunas de las medidas más notables del Protector de la Libertad del Perú fueron: Abolición de la servidumbre, abolición del tributo indígena, abolición de la Inquisición y liberación de los hijos de esclavos nacidos desde la proclamación de la independencia, fomento de la educación en todos sus niveles. Precisamente por medio del Bando aquí ofrecido, José de San Martín decreta que “Todos los hijos de esclavos que hayan nacido y nacieren en el territorio del Perú desde el 28 de julio del presente año en que se declaró la Independencia (…) serán libres y gozarán de los mismos derechos que el resto de los Ciudadanos Peruanos”.
               
    En total sintonía con el Decreto de Libertad de Vientres que aprobara nuestra Asamblea del Año XIII, el Protector del Perú dió inicio al proceso de abolición de la esclavitud entre las primeras medidas tomadas en su gobierno del Perú.

    BASE: U$S 2.000.-

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    Al libertador del Peru.

    78.

    Al libertador del Peru. Al varon ilustre / Que nos trae la dicha. Entonen los pueblos / Canciones festivas. / (…) (1821)
               
    Extremadamente raro. En 4° (medidas: 26,8 x 19,3 cm), 1 hoja impresa. Buen ejemplar, enmarcado. No localizado en las bibliografías de la imprenta en Lima escritas por Medina y por Vargas Ugarte. No en Salas (Bibliografía de San Martín).
               
    Poesía anónima en homenaje al Libertador del Perú, formada por diez estrofas de cuatro versos. La gesta libertadora despertó los más encendidos corazones de los poetas locales, que se lanzaron a publicar sus versos encomiásticos, muchos de ellos sin que nos quedaran huellas de sus identidades. Estas hojas sueltas resultan verdaderos tesoros de la bibliofilia americana, en muchas ocasiones sin referencias sobre sus imprentas, fechas y autores.

    BASE: U$S 700.-

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    79. RIVA AGÜERO

    El Presidente del Departamento &c. &c. &c. (Texto:) Por quanto el Excmo. Sr. Protector ha resuelto escarmentar para siempre a los enemigos de la América (...) Dado en Lima á 13 de Septiembre de 1821. Riva Agüero.
               
    Raro. En Folio (medidas: 31 x 34 cm), oblongo, 1 hoja impresa. Buen ejemplar, enmarcado. No en la Bibliografía de San Martín, de Carlos I. Salas. Medina, en La imprenta en Lima, n. 3563.
               
    Constituido el Protectorado del Perú, bajo la conducción política y militar del general José de San Martín, el peruano José de la Riva Agüero —nombrado Presidente del Departamento de Lima—, en consonancia con la voluntad del Sr. Protector, ordena entre otras medidas: “Todo individuo que bajo cualquier motivo ó pretexto se introduzca en las casas tanto en la ciudad, como de los suburbios, sin expresa órden por escrito del Excmo. Protector, será pasado por las armas en el instante en que se aprenda”.
               
    El rigor de la pena se extendía a los ladrones —cuyo robo “ascienda a la cantidad de dos pesos”—, y a los tomadores de caballos u otras cabalgaduras que no las entreguen en el término de seis horas. Estas y las demás medias aquí indicadas, como debe uno imaginarse, buscaban conservar la tranquilidad y asegurar la Independencia, “exterminando de una vez á los perturbadores de nuestro suelo, á quienes la providencia ha conducido á estas inmediaciones para que paguen sus horrendos crímenes”.

    BASE: U$S 800.-

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    80. JOSÉ OLAVARRÍA

    Diploma por Premio militar otorgado al coronel graduado de Caballería Olavarria.
    Lima. 1825.
               
    En 4° (medidas: 31,3 x 20,3 cm), 1 hoja. Impreso y manuscrito, fechado en Lima a 10 de octubre de 1825. Ejemplar tostado y en parte rasgado, con sello en tinta de época; enmarcado. Presenta el primer escudo del Perú independiente, diseñado por San Martín y aprobado por el Congreso Constituyente en octubre de 1820. Firman entre otras autoridades, José Serra, Oficial Mayor del Ministerio de Gobierno y Relaciones Exteriores de Lima, y José Hipólito Unanue y Pavón, por entonces titular del Ejecutivo peruano con el cargo de presidente del Consejo de Gobierno del Perú, un destacado médico y naturalista, político, y comprometido patriota peruano, quien fue también el presidente del primer Congreso Constituyente del Perú.
               
    Guerrero de la Independencia, José Valentín de Olavarría —su nombre completo— combatió en Chacabuco y Maipú, donde actuó con tal valentía que fue ascendido a capitán graduado de caballería, y participó de la Campaña al Perú, interviniendo entre otras, en la batalla de Junín el 6 de agosto de 1824, donde cayó prisionero junto a Mariano Neco­chea, hasta que fueron rescatados tras una valerosa carga del ejército patriota. Poco después de aquel episodio fue nombrado coronel graduado —aquí ofrecemos dicho documento—, y a las órdenes de Sucre le cupo otra destacada actuación en el combate de Ayacucho.
               
    El nombramiento de coronel graduado de caballería le fue otorgado en Lima el 10 de octubre de 1825. Al año siguiente Olavarría retornó a Buenos Aires y participó en la Guerra contra el Imperio del Brasil, combatiendo en Ituzaingó. Después secundó a Lavalle en el levantamiento que le costara la vida al coronel Dorrego y con Rosas en el gobierno le cupo desempeñarse en la Banda Oriental frente a Oribe. Murió en 1845.

    BASE: U$S 400.-

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    EN LA PATRIA CONVULSA

    81. FRANCISCO “PANCHO” RAMÍREZ (1786-1821)

    El general Ramirez Gobernador de la Provincia de Entre-Rios a sus pueblos y exercitos.  (Texto:) Compatriotas y compañeros de armas. Vuestras virtudes redoblan nuestros triunfos y prometen á la Provincia un porvenir lisongero (...)
    Francisco Ramirez. Villa del Paraná. Imprenta Federal.
               
    Extremadamente raro. En 4° (medidas: 24,2 x 15,5 cm), 1 hoja impresa. Buen ejemplar, enmarcado.
               
    En plena anarquía del año ’20, Francisco Pancho Ramí­rez le escribe a su pueblo y a su ejército, anunciándole la deserción de uno de sus oficiales, y la hidalguía de Gervasio Correa, “que a la cabeza de una respetable División corren nuestra Provincia llena de entusiasmo para purgarla de los perturbadores del orden (…). Recibid en en vuestros brazos á estos verdaderos patriotas”, sostiene.
               
    El impreso reviste un carácter excepcional, pues fue tirado cuando aún se utilizaba la imprenta que José Miguel Carrera había comprado en Estados Unidos de Norteamérica, la había hecho funcionar en Montevideo bajo el nombre de Imprenta Federal de William P. Griswold y John Sharpe, y en 1819 la trasladó a Entre Ríos, donde también estampara diversas proclamas hoy sumamente raras. De acuerdo a la muy escasa información disponible, aquella imprenta sería el origen de la llamada Imprenta Federal de la Provincia de Entre Ríos.
               
    En plena anarquía del año ’20, Francisco Pancho Ramí­rez le escribe a su pueblo y a su ejército. Poco más adelante, prisioneros de las disputas que empañaban la historia del país, Ramírez ordenó el fusilamiento de Correa —fue ejecutado en marzo de 1821 en Goya— y el propio caudillo entrerriano cayó abatido el 10 de julio del mismo año. Cercenada su cabeza, para escarmiento de sus seguidores se la exhibió enjaulada por tres días en el atrio de la Iglesia Matriz de Santa Fe.

    BASE: U$S 600.-

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    EL PRIMER PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA ARGENTINA Y EL CORSO CONTRA BRASIL

    82. BERNARDINO RIVADAVIA

    El Presidente de la República de las Provincias Unidas del Rio de la Plata. Atendiendo á las circunstancias y aptitudes que concurren en la persona de —- ha venido en conferirle el Empleo de Teniente Primero del Corsario nombrado Tucumán (…)
               
    Buenos Aires. 20 de Abril de 1827. (Con firmas y rúbricas de Bernardino Rivadavia y Francisco de la Cruz)
               
    En Folio (medidas: 42,2 x 27,5 cm), 1 hoja impresa y manuscrita. Viñeta con alegoría de palmas y armas, y pajarita con Escudo, con algún deterioro. Enmarcado.
               
    El 1° de enero de 1826 el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata le declaró la guerra al Imperio del Brasil, y de inmediato reactivó el reglamento de Corso dictado por J. M. de Pueyrredón en 1817, para luchar contra el Brasil. Los corsarios enarbolaban la bandera nacional y sólo se les permitía atacar a los buques enemigos. La carga capturada era revisada por un tribunal oficial de presas y tanto el armador, como la oficialidad y el resto de la dotación recibían píngües beneficios.
               
    Presentamos aquí el Nombramiento del “teniente primero del Corsario nombrado Tucumán”. Firman esta disposición el primer presidente de la República, Bernardino Rivadavia, y su Ministro de Relaciones Exteriores Francisco Fernández de la Cruz. Resulta llamativo que no se indique el titular del cargo de teniente primero, permaneciendo aquí en blanco. 

    BASE: U$S 600.-

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    LA EJECUCIÓN DEL CORONEL MANUEL DORREGO

    83. GUILLERMO BROWN (1777-1857)

    Supplement to N° 168 of the British Packet, and Argentine News. Buenos Ayres, November 6, 1829.
               
    (Texto:) A Pamphet printed in London, entitled Assasination, contains an incorrect account of the events which preceded the military execution of Coronel Dorrego (…) William Brown.
               
    En 4° (29,2 x 21 cm), 1 hoja impresa. Buen ejemplar, enmarcado.
               
    En carta fechada en Buenos aires el 6 de noviembre de 1829, Guillermo Brown alude a un panfleto publicado en Londres, pues a su entender contenía una serie de errores en la descripción de los momentos previos a la ejecución militar del coronel Manuel Dorrego. En los días de aquel suceso, Brown se desempeñaba como gobernador delegado de Buenos Aires, cargo asumido en tanto Juan Lavalle partía hacia la campaña tras los pasos del destituido Dorrego.
               
    Los acontecimientos se precipitaron y detenido el coronel, Lavalle ordenó su fusilamiento pese a la oposición, entre otros, del propio Brown. En el Suplemento del “British Packet”, el marino irlandés refutó la existencia de una Junta secreta que planificaba matarlo. Cuenta además que cuando era conducido a esta ciudad, ya capturado, Dorrego le escribió una carta solicitándole sus influencias para que se le permitiera partir a los Estados Unidos. Esta sugerencia estaba tan en consonancia con el sentimiento de Brown, que habiendo consultado al general Álvarez Tomas, reconoció haber firmado una carta que de manera confidencial le solicitó al general Lavalle acceder a ello, quien le respondió evidentemente rechazando la propuesta, puesto que llevó a cabo la ejecución el 13 de diciembre de 1828.
               
    Contra el panfleto anónimo londinense Guillermo Brown expuso frente a la ciudadanía su palabra de honor. Sus dichos fueron publicados de urgencia en un Suplemento al número 168 del periódico británico editado en Buenos Aires, el “British Packet and Argentine News”.

    BASE: U$S 1.000.-

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    INVITACIÓN FÚNEBRE. ¿OBRA DE CÉSAR H. BACLE?

    84.

    You are respectfully invited to attend the funeral of George W. Rodgers, late Commander in Chief of the U. S. Naval forces on the Brazil Station.
    Commercial Printing-office, N° 60, calle del 25 de Mayo. Bs. Ayres, May 1832.
               
    Extremadamente raro. Litografía y manuscrito. En 4° (21,5 x 18 cm), 1 hoja. No figura en la Historia y Bibliografía Crítica de las Imprentas Rioplatenses 1830-1852 (Jorge C. Bohdziewicz y otros, tomo II, Buenos Aires, 2010).
               
    En la Guía Blondel para 1834, en la dirección Calle del 25 de Mayo número 59 se inscribe la “Sala Inglesa o de Comercio, donde se reúnen los señores negociantes ingleses, americanos y otros extranjeros, propiedad del Señor Lowe”. La nota hace alusión a Thomas George Love, un inglés afincado en Buenos Aires desde 1820, autor de la obra “Cinco años en Buenos Aires 1820-1825” y fundador del periódico semanal inglés “The British Packet and Argen­tine News” que extendió su andadura entre 1826 y 1858. Tenía su redacción en las oficinas de la Sala Comercial Britá­nica, quienes habrían sido sus socios propietarios. En el ’32 transitaba un interregno, con la vieja sociedad disuelta desde 1830, en tanto que el nuevo Committee of British Merchants (Comité de Comer­ciantes Británicos) se iniciaba en 1834, en el año que lo menciona Blondel en su Guía. Love fue un rosista en la práctica, reconocido como uno de los hombres más queridos entre los residentes británicos en el país. 
               
    La Invitación al funeral del comandante norteamericano George W. Rodgers, muerto en Buenos Aires, es una rara pieza litográfica cuya  complejidad y calidad nos llevan a pensar en diversos posibles autores y por supuesto, en primer lugar en César Hipólito Bacle. Tanto Love como Bacle habían sido limitados por el decreto que Rosas firmó el 1° de febrero de 1832 que obligaba adoptar la nacionalidad argentina a los titulares de imprentas y periódicos. En mayo de ese año Bacle se aprestaba a alejarse de Buenos Aires y el go­bierno porteño ya había autorizado a otros litógrafos el uso de su establecimiento, pero a su modo, bien pudo haber tomado cartas en el asunto y sin manifestarlo indicó que la autora del mismo fue una desconocida “Com­mercial Printing-office” ubicada en el N° 60, calle del 25 de Mayo de Bs. Ayres. En la acera de enfrente funcionaban las oficinas de Love y en 1834, cuando Bacle retornó al país luego de su breve estancia en la Isla Santa Catalina, luego de gestionar su carta de ciudadanía solicitó abrir la Imprenta del Comercio (la Com­mercial Printing de 1832). ¿Pura casualidad?

    BASE: U$S 800.-

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    JUAN MANUEL DE ROSAS Y EL ADIÓS A SU ESPOSA

    85. EZCURRA DE ROSAS, ENCARNACIÓN

    Raro. En 4° (34 x 25,8 cm), litografía estampada y manuscrita, con el destinatario de la invitación tachada (para ocultar su identidad después del ocaso del régimen federal). Papel en buen estado, apenas tostado. Obra enmarcada.
               
    El 19 de noviembre de 1838 se apagó la vida de la esposa de Rosas, una mujer de temple que siempre lo acompañó. Doña Encarnación fue su sostén a la luz pública y también entre bambalinas; se sabe que cuando aquel rechazó la gobernación y encabezó una campaña hacia los indios que hostigaban las fronteras, ella promovió la “Revolución de los Res­tauradores”, connato de rebelión popular que inició el camino del retorno al poder de su esposo, quien se encontraba por esas horas comandando la campaña al desierto.
               
    Con su muerte el duelo público enlutó la sociedad y su cadáver fue conducido hasta la iglesia de San Francisco concediéndole los honores de capitán general. El gobierno envió a todos los ciudadanos una Invitación a los funerales de Doña Encarnación, la llamada “Heroína de la Federación”, los que se programaron para las 10 de la mañana del día 20. La hoja impresa (con su campo estampado de 320 x 228 mm), lleva su retrato contenido por una corona de flores redonda, y debajo dos tallos entrelazados con flores y hojas. El dibujo original del retrato de Encarnación E. de Rosas presente en esta litografía fue ejecutado por Julio Daufresne.

    BASE: U$S 2.000.-

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    INVITACIÓN PARA CELEBRAR EL CUMPLEAÑOS DE FRANCISCO SOLANO LÓPEZ.

    86. PLANA MAYOR.

    Los Gefes y oficiales de guarnicion de la Capital, se complacen en invitar á V. se digne favorecerles con su asistencia en el baile que se proponen dar el 24 del corriente, en los salones de la estacion del ferro-carril en San Francisco, en obsequio del feliz natalicio del Exmo. Sor. Presidente de la República, y General en Gefe de sus Ejércitos. (…)
    Asunción. Circa 1863.
               
    Impresa con tinta dorada en papel de tacto sedoso. Medidas: 28,2 x 22,2 cm. Invitación manuscrita para el “Sr. D. Carlos Lacalle Teniente Coronel”.
               
    En 1862 Francisco Solano López sucedió a su padre en la presidencia constitucional de la República del Paraguay; lo hizo con el título de “General en Gefe de sus Ejércitos” —como lo indica la presente invitación—, hasta que en marzo de 1865 el Congreso Nacional le otorgó la investidura de “Mariscal”.
               
    La celebración de su cumpleaños corría a lo largo de todo el mes de Julio, el de su natalicio1, nos lo informó el historiador paraguayo Jorge Rubiani en una comunicación personal —quien nos aclaró que jamás había visto un ejemplar de esta invitación—, explicando que su onomástico “daba lugar a grandes fiestas e inclusive, la elevación de ‘arcos de triunfo’ frente a su domicilio”.
               
    Cabe pensar que la presente fue distribuida en 1863, pues “en 1864 ya habían empezado a sonar los clarines de guerra en la región” —como nos informara Rubiani.
               
    En cuanto a su destinatario —el teniente coronel Carlos Lacalle—, se trata de un militar uruguayo que en 1863 combatió al general Venancio Flores cuando éste encabezó el levantamiento contra el gobierno de Bernardo Prudencio Berro, líder del Partido Blanco. En aquellas acciones fue promovido a teniente coronel el 30 de junio de aquel año y evidentemente, de inmediato partió hacia su nuevo destino: Asunción del Paraguay, donde recién llegado, recibió esta invitación para compartir la velada junto a Francisco Solano López, en el mes de su cumpleaños. La nota va destinada a un oficial extranjero y se encabeza con la leyenda “Plana Mayor”, indicación que alude a la oficialidad allí convocada para rendirle homenaje al hombre fuerte del Paraguay, quien poco más tarde encabezó un conflicto que desembocó en la gran tragedia de su pueblo, la llamada Guerra de la Triple Alianza, enfrentado a Brasil, Uruguay y Argentina.
               
    1. Francisco Solano López nació el 24 de julio de 1827.

    BASE: U$S 600.-

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    87. DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO

    República Argentina - Ejercito en Linea - El Presidente de la Republica (Texto:) Atendiendo a los méritos y servicios del Teniente Coronel graduado Sargento Mayor de Caballería de línea Don Carlos Forest (…)
    Dado en Buenos Aires, á catorce de mayo de mil ochocientos sesenta y nueve.
    (Firma y rubrica: D. F. Sarmiento).
               
    En Folio (medidas: 44 x 24 cm), impreso y manuscrito. Obra enmarcada, en muy buen estado.
               
    Nombramiento otorgándole el cargo de Teniente Coronel graduado Sargento mayor de Caballería de línea, al militar argentino Carlos Forest (1821-1886), de larga trayectoria desde los tiempos de Juan Manuel de Rosas, actuando en las filas opositoras a su gobierno desde su incorporación como soldado de la “Compañía de Hacendados” que formó parte del llamado Ejército Libertador del general Lavalle.
               
    Al cabo de aquella revolución fallida primero se incorporó a las armas riojanas comandadas por el general La Madrid y más tarde emigró a Chile. Como es de suponer, regresó para combatir en el Ejército Grande que derrotó y derribó el gobierno de Rosas, y actuó en los conflictos militares que le sucedieron a la división entre la Confederación Argentina y Buenos Aires. Al fin, en 1864 solicitó la baja del servicio. Pero reincorporado ante los requerimientos originados por la Guerra de la Triple Alianza, en 1869 el presidente de la nación, Domingo Faustino Sarmiento, le extendió los despachos de teniente coronel efectivo de caballería de línea. Éste es el documento que aquí se ofrece.

    BASE: U$S 500.-

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    EN HOMENAJE A JULIO ARGENTINO ROCA

    88. DOMINGO GONZÁLEZ (¿1831?-1915)

    Excmo. señor Presidente de la República Argentina, Teniente General de los Ejércitos de Mar y Tierra, D. Julio A. Roca. (Texto:) Permitidme Exelentisimo señor General: que ante esta grande, populosa y solemne manifestacion que veis aqui reunida, de lo mas selecto de todo el Comercio de toda esta Capital (…)
               
    Domingo Gonzalez. Buenos Aires, Mayo 16 de 1886. Imp. Tacuarí 12.
               
    En 4° (medidas: 27,5 x 19,2 cm). Obra enmarcada.
               
    Domingo González, militar y político argentino, le rinde homenaje al presidente de la nación, el general Julio Argen­tino Roca, quien apenas seis días antes había sufrido un atentado contra su vida. En el día de inauguración del 24° período de sesiones del Congreso, Roca vestido con sus galas militares se desplazó desde la Casa de Gobierno hasta el edificio del Parlamento (hoy Academia Nacional de la Historia), y al cruzar la Plaza de Mayo acompañado por distintos miembros del gabinete y otras personalidades, fue interceptado por un sujeto que saltó del gentío golpeándolo con una piedra sobre su cabeza. Es de imaginar que de inmediato fue reducido y al comprobarse su identidad, se trataba del mencionado en este escrito: “un miserable aventurero, hijo de la heroica provincia de Corrientes, Ignacio Monges”.
               
    Roca fue asistido de inmediato, y luego del incómodo suceso se lamentó que ante el incidente, se sintió privado “de la satisfacción de leer mi último mensaje que como presidente dirijo al Congreso de mi país”. En un acto público organizado por “todo el Comercio de esta Capital”, recibió el desagravio que aquí se ofrece.

    BASE: U$S 480.-

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    EL COMERCIO FLUVIAL CON UN PAÍS ENEMIGO: URUGUAY

    89.

    Al Exmo. Sr. Gobernador de la Provincia de Entre-Rios General D. Justo J. de Urquiza. (Texto:) Los abajo firmados hijos del pais, (…) Gualeguaychú, Octubre 15 de 1849. Unos Entre-rianos.
               
    En 4° (20,5 x 16,5 cm), 1 hoja impresa. Buen ejemplar enmarcado.
               
    La nota, enviada por “Unos entre - rianos” de la ciudad de Gualeguaychú, denuncian la conducta ilegal de tres individuos —el comandante Fraga, José Benítez, comandante de los cívicos, y el Administrador—, quienes violan los decretos emanados del gobernador, en los que disponía prohibir “el cargar cosa alguna para transportar á país enemigo”, en alusión a la República Oriental del Uruguay, en plena Guerra Grande, sitiada por las fuerzas de Manuel Oribe con el respaldo de Juan Manuel de Rosas y de sus aliados, por entonces entre estos, el general Justo José de Urquiza.

    BASE: U$S 400.-

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    90. TAUROMAQUIA PERUANA, GRAN COLECCIÓN DE IMPRESOS Y FOTOGRAFÍAS

    Lima y Cuzco, siglos XVIII, XIX y XX.
     
    Colección taurina única. Excepcional conjunto de 41 impresos relacionados a la tauromaquia en Perú. Tres de ellos del siglo XVIII (años 1773, 1775 y 1779; extremadamente raros), 36 del siglo XIX y finalmente uno de 1900. La colección se acompaña de un libro-álbum con 62 fotografías, gelatinas de plata, fechadas entre 1917 y 1928, dedicadas a Roberto Paes. La totalidad de las obras ofrecidas se preserva en una moderna caja estuche con lomo de cuero. (Para los interesados disponemos de un minucioso detalle del conjunto, sólo deben solicitarlo).
               
    En las tradiciones culturales heredadas de nuestro pasado hispánico; en Perú, Colombia y México, las corridas de toro ocupan un lugar central. En los siglos XVIII y XIX, a lo largo de todo el continente se levantaron plazas de toros, punto de encuentro social, herencia a su vez del pasado latino y los antiguos coliseos. El recinto taurino más antiguo de América, y uno de los más grandes del mundo es la Plaza de Ancho, principal plaza de toros de Lima, la más importante del Perú y una de las de mayor prestigio en toda Hispano­amé­rica. Fue fundada en 1766 durante el gobierno del virrey Manuel de Amat y Junier, antecedida por unas pocas en España.
               
    Presentamos aquí un gran conjunto de impresos —en su mayoría dedicados a corridas realizadas en esta plaza de toros— los que eran repartidos en la vía pública y pegados en las paredes de la ciudad. Indicaban la hora exacta del evento, los toreros y los animales que participaban consignando las ganaderías desde donde provenían. Les eran escritas poesías laudatorias a los toreros, y los eventos estaban dedicados a autoridades u organismos públicos.
               
    La tradición se mantuvo en el transcurso de los siglos, y el libro-álbum de fotografías aquí ofrecido es testigo de tal permanencia. En la galería de imágenes observamos los retratos de toreros, posando en estudio o en las Plazas de toros, y arremetiendo a los bravos. Ellas dedicadas a su colector, Roberto Paes. En el conjunto poseen mayor relevancia los hermanos “Bienvenida”: Manuel “Manolo” (1844-1904), José “Pepe” (1880-1959) y Rafael Mejías, nacido en Sevilla en 1917, quien debutó en una corrida a los 11 años. La celebridad de esta dinastía es inmensa; para muchos la saga de los “Bienvenida” es la más famosa del arte de torear peruano, signada a su vez por la tragedia y la fatalidad; síntesis de misterio y admiración popular.
               
    Entre los fotógrafos reunidos en estas imágenes citamos a Ugarte, Rodero, Hernán Avilés, Vidal, C. E. Larrañaga, Urbina, Baldomero, Luis F. Toro, Poveda, De León, Ernesto Calvo y la “Fotografía Rembrandt” —todos limeños—, y del prestigioso fotógrafo mexicano Venancio Gombau, especializado en las artes taurinas del campo charro.

    BASE: U$S 480.-



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    HIERRO, ACERO Y OTROS METALES NO PRECIOSOS 



     
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    91. HACHA DE VERDUGO

    España.
    Siglo XVIII.
    Hierro forjado. Medidas. Largo: 31 cm. Ancho máximo de la hoja: 21,5 cm. Peso: 2.118 gr.
               
    Su hoja de gran tamaño concluye en un filo tipo medialuna, sin lomo, con el hueco para sujetarse al mango.
               
    La forma de su filo se emparenta con las hachas utilizadas por los verdugos que antiguamente ejecutaban la condena máxima desprendiendo con un certero golpe la cabeza del resto del cuerpo del ajusticiado. Entre ellos, los había con diversas particularidades, quizás el más famoso, Richard Brandon, a quien se lo inmortalizó con un grabado sosteniendo en su diestra el hacha con el filo expandido y corte en forma de medialuna, y en la izquierda, la testa de Carlos I, asida desde un mechón de pelos, ya cumplida la pena.

    BASE: U$S 800.-

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    92. HACHA DE HIERRO

    España.
    Siglo XIX.
    Hierro forjado. Medidas. Largo: 15 cm. Ancho máximo de la hoja: 21 cm. Peso: 1.136 gr.
               
    Hacha con su filo expandido, aunque en uno de sus extremos presenta un lomo útil para martillar.

    BASE: U$S 500.-

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    DE LAS VIEJAS CARRETAS…

    93. CANTRAMILLA

    Río de la Plata.
    Siglo XIX.
    Hierro forjado. Medidas. Largo: 11 cm.
               
    Las carretas de antaño, impulsadas por tres yuntas de bueyes, disponían de una larga picana —generalmente hecha con una caña tacuara— de unos diez metros de largo, con punzón y cantramilla. Esta última, un dispositivo sonoro que pendía sobre la yunta del medio. El carrero disponía así de un llamado de atención auditivo, “y si los bueyes no respondían, llegaba el puazo vertical que sí o sí lograba apurar la marcha”.1
               
    El jesuita Florian Paucke se ocupó de la cantramilla en su obra “Hacia allá y para acá” escrita en el tercer cuarto del siglo XVIII, y en la segunda década del siguiente, el inglés Emeric E. Vidal también la incluyó en una de sus acuarelas. Tiempo más tarde, en 1872, José Hernández escribió en su célebre Martín Fierro:
               
    “Hacete amigo del juez, // no le des de que quejarse- // Y cuando quiera enojarse // Vos te debés encoger, // Pués siempre es güeno tener // Palenque ande ir a rascarse.”
               
    “Nunca le lleves la contra // Por él manda la gavilla- // Allí sentao en su silla // Ningún güey le sale bravo- // A uno le dá con el clavo // Y a otro con la cantramilla.”
               
    1. B. Caviglia (h): La cantramilla. Folklores gaucho rioplatense. Montevideo, 1947, p. 36.

    BASE: U$S 300.-

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    OFICIO CON ARTE

    94. LÁMPARA DE HIERRO FORJADO

    Siglos XVIII - XIX.
    Medidas. Alto máximo: 38,5 cm.
     
    En la forja virreinal hispanoamericana, la elaboración de lámparas de aceite ocupó buena partes de las labores desarrolladas por los herreros locales. Las piezas que se conservan nos ofrecen una fiel manifestación de un oficio que trascendió la elaboración de un objeto útil para incorporarle elementos decorativos y en este caso, religiosos.
               
    La presencia de cuatro cruces y el sagrado corazón entre la luz del candil y la pared donde éste se fijaba, nos hace comprender que la luz emitida proyectaba la sombra de dichos elementos en movimiento por la actividad de la llama. El efecto fue buscado, no cabe dudas, y su fin habla de la religiosidad del pueblo sin circunscribirse a un uso en la Iglesia y en el culto a lo sagrado. La tapa del recipiente lleva una cruz de cuatro brazos idénticos, la llamada cruz de América, de raíz precolombina.

    BASE: U$S 760.-

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    95. CERRADURA

    Alemania.
    Siglo XVII.
               
    Cerradura alemana de alta com­plejidad (medidas: 29 x 17 cm.); de caja rectangular vertical con la chapa que cubre el mecanismo interno con un refinado trabajo de repujado y cincelado, y debajo una pestaña de hierro calado y cincelado a modo de guarda. Ade­más, en el tramo posterior y hacia arriba, una chapa calada y cincelada con ornamentación de roleos vegetales y dos aves que miran hacia el centro. Remi­nis­cencias del arte gótico en la manija superior.
               
    Sobre la escuela de cerrajería alemana del siglo XVI, escribió el especialista María José Rubio Aragonés, “sobrepasa en este siglo y el siguiente en habilidad y complejidad mecánica a las de los demás países. Es en Nuremberg, centro metalúrgico de Alemania por excelencia, en donde se producen magníficas cerraduras, candados y cajas fuertes, admiradas por su tecnología y exportadas a toda Europa”.1
               
    1. María José Rubio Aragonés: Hierros Antiguos. Ed. Luis Elvira Anticuario. Oropesa del Mar. 1989.

    BASE: U$S 480.-



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    FOTOGRAFÍA



     
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    MACHU PICCHU. EL ESPLENDOR INCAICO

    96. MARTÍN CHAMBI (1891-1973)

    La casa de dos pisos y el torreón visto del lado oriental.
    1920 - 1930
               
    Gelatina de plata, con sello seco del fotógrafo. Medidas: 17,8 x 23 cm.
               
    El arqueólogo norteamericano Hiram Bingham descubrió los restos de Machu Picchu en 1911 y al difundir su hallazgo en la revista National Geographic Magazine logró darle una proyección universal. Chambi comprendió inmediatamente el interés que estas ruinas despertaban y se aplicó a fotografiarlas apenas llegó al Cusco, con apenas 27 años. Había nacido en Coaza, al norte del lago Titicaca —en su costa peruana- y se había formado en la fotografía de la mano de Max T. Vargas, siendo su discípulo más calificado.
               
    En 1920 se instaló en el Cusco y pronto se convirtió en uno de sus fotógrafos más prestigiosos. Sobre estos registros de las ruinas arqueológicas, afirman los especialistas Garay y Villacorta: “En la piedra descubrió una belleza grandiosa y terrible, áspera y dura, que en el acto fotográfico escapaba a un marco histórico convencional, y podía ser llevada más allá de la categorización que las señalaba como antigüedades del Nuevo Mundo”.1
               
    1. Andrés Garay Albújar y Jorge Villacorta Chávez: Revelación de una civilización antigua: Chambi y Machu Pichu. 1924 - 1928. En “Cusco revelado. Fotografías de de Max T. Vargas, Max Uhle y Martin Chambi. Instituto Iberoamericano de Berlin - Universidad de Piura, 2017, p. 137.

    BASE: U$S 1.500.-

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    DEL MAESTRO DE CHAMBI, UNA DE SUS TOMAS EMBLEMÁTICAS

    97. MAX T. VARGAS

    Inauguración de la Cruz.
    Volcán Misti, Arequipa, 22 de octubre de 1900.
     
    Gelatina de plata, con sello húmedo en el reverso, texto manuscrito con el detalle de la toma y anotaciones para su edición. Medidas: 17,8 x 23,8 cm. En el sello: “Fotografía de Max. T. Vargas - Calle de Mercaderes nº 2 y 4 - Arequipa. Perú”.
               
    La toma registra la inauguración y bendición de la Cruz metálica erigida en la cima del volcán Misti, ubicado muy próximo a la ciudad de Arequipa. A 2.822 metros de altura, y a 118 años de distancia de este acto religioso, la cruz aún sigue en pie. Max. T. Vargas fue el encargado de registrar esta ceremonia religiosa de hondo significado popular. A lomo de mula tuvo que transportar su equipo fotográfico, obteniendo la imagen más simbólica con los fieles arrodillados alrededor de la cruz —se distingue monseñor Ballón al centro, con su mitra blanca—; y entre aquellos y el trípode de toma, un perro fiel que mira hacia la cámara y el estuche del equipo fotográfico. Considerado el maestro de la fotografía arequipeña, maestro de Chambi y los hermanos Vargas, Max (Maxi­miliano) T. inició su carrera en Arequipa en 1896, y estuvo activo en la Ciudad Blanca hasta 1920, consolidándose como uno de los mejores artistas y exitoso empresario fotográfico de su época.
               
    Su espíritu emprendedor lo llevó a fotografiar diversos temas del sur andino y del altiplano peruano–boliviano, que convertiría en postales turísticas y que publicaría en libros y revistas. En paralelo al desarrollo de su lujoso estudio arequipeño (1903-1904), fundó uno similar en La Paz, Bolivia. Su obra ha inspirado numerosas publicaciones recientes sobre la fotografía andina.

    BASE: U$S 900.-

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    LA HEROICA DEFENSA DE PAYSANDÚ

    98. Abanico con albúminas.

    Uruguay, circa 1870.
               
    Excepcional abanico de origen uruguayo con varillas en color negro, calado y con incrustaciones en nácar. Su país en papel, pintado a mano con orlas de flores, reúne siete albúminas ovales; las verticales con retratos de los mártires y las apaisadas con las vistas urbanas de los edificios castigados por el bombardeo. Medida del abanico: largo: 52 cm. alto: 27 cm. Las verticales, en torno a: 7,5 x 5 cm, y las horizontales: 6,5 x 5 cm. La pieza se conserva en una vitrina de abanico antigua.
               
    Un estudio realizado por el historiador Horacio Arre­dondo (h) nos permite describir las imágenes: “De izquierda a derecha se ven: el retrato, de frente, del general Lucas Píriz de más de ¾ de cuerpo, las ruinas  del edificio de la Jefatura, el busto de Leandro Gómez perfilado a la izquierda, los restos de la iglesia Nueva, el busto del coronel Tristán Azambuya, a la derecha, perfilado, los vestigios del Baluarte de la Ley, y el retrato, de frente, del coronel Emilio Raña, de pie, en más de ¾, tocado con el kepi militar correspondiente a su grado.”1
               
    El episodio se inscribe entre los grandes dramas de la historia regional del siglo XIX y para los investigadores especialistas sobre la época, su desenlace aceleró el Acuerdo de la Triple Alianza que diera sustento a la Guerra del Paraguay. Arredondo sostiene que el abanico circuló a poco de producido el desgraciado suceso en tanto las noticias de la guerra presentaban pérdidas lamentables en ambos bandos.
               
    1. Horacio Arredondo (h): Revista de la Sociedad “Amigos de la Arqueología”. Tomo II. Montevideo, 1928.

    BASE: U$S 1.000.-





  • BENITO PANUNZI (1819-1894)
    ESTEBAN GONNET (1830-1868)

               
    Gonnet, de origen francés, y Pannunzi, italiano, fueron dos excepcionales fotógrafos que actuaron en la misma época en Buenos Aires y se abocaran a la tarea de editar álbumes fotográficos. Las tomas no incluidas en éstos y comercializadas en forma individual dieron origen a una compleja identificación de autoría, la que recién pudo ser dilucidada a partir del trabajo realizado por los investigadores Abel Alexander y Luis Priamo, cuyos frutos derivaron en un libro imprescindible, “Buenos Aires ciudad y campaña. (…)”, que editara la Fundación Antorchas. En sus páginas por vez primera fue posible corregir numerosas catalogaciones previas que atribuían las fotografías de Gonnet a Panunzi, equivocación originada en la práctica de este último, de firmar sus obras, hecho que lo hizo destacar sobre su contemporáneo, al punto que con los años se atribuyeron a su autoría todas las fotografías de su época, tanto las firmadas como las anónimas.
               
    Presentamos aquí dos hermosas vistas de Buenos Aires. La primera de autoría aún incierta y de notable calidad y originalidad, una toma del Mercado del Sur, hoy Plaza Constitución fechada (quizás anotado años después de su registro por su propietario) de modo manuscrito en 1874 y hasta aquí desconocida. Y la siguiente de indudable autoría de Panunzi, una de sus más hermosas vistas de la ciudad datada hacia 1867.


     
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    99. BENITO PANUNZI, ¿O ESTEBAN GONNET?

    El Mercado del Sur.
    Buenos Aires. Circa 1870.
               
    Fotografía a la albúmina montada sobre cartón blanco de fotógrafo, con un texto de época manuscrito: “Republica Argentina - El Mercado del Sud - Buenos Ayres. April 29th 1870”. Medidas: 15,3 x 25,3 cm., medidas del cartón de época: 24,3 x 31,5 cm. Ejemplar en excelente estado de conservación.
               
    La Plaza del Sud era el punto de concentración de las carretas —aquí en gran profusión— que venían del interior entrando por la “Calle Larga”, actual Montes de Oca, chirriando sus ejes bajo el peso de fardos le lanas, cueros y otros productos de la tierra.
               
    La imagen, de una calidad nunca antes observada, nos muestra el Mercado del Sur en todos sus finos detalles; en primer plano parte de una improvisada empalizada, techos quinchados, y abajo a la izquierda probablemente el aljibe más primitivo del que se tenga registro fotográfico, de ramas cruzadas, roldana y debajo cubos de madera. La imagen nos muestra dos paisanos en sus faenas. Detrás, un edificio de cinco arcos con unas elaboradas rejas coloniales. El fotógrafo se ubicó a cierta altura, apuntando en dirección noreste, es decir, hacia el centro de la ciudad. Casa bajas, dos edificios “de altos”, uno con un torreón, y a lo lejos observamos las cúpulas y torres de dos iglesias. A espaldas del fotógrafo, en el margen sur de la plaza, se encuentra el recién inaugurado Ferrocarril del Sud.
               
    Una obra fotográfica no conocida hasta ahora, cuya excepcionalidad la destina a figurar en los próximos libros sobre la temprana fotografía argentina.

    BASE: U$S 1.000.-

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    BUENOS AIRES ANTIGUO

    100. BENITO PANUNZI

    Calle Victoria, desde la Aduana Nueva.
    Hacia 1867.
               
    Fotografía a la albúmina (medidas: 21,5 x 30,5 cm), montada sobre cartón original blanco.
               
    Esta imagen precursora de Buenos Aires ha sido editada con un ligero esfumado oval en su parte inferior; método usual para destacar los motivos importantes de una vista, en este caso, urbana. Para describirla, acudimos a un ya clásico texto de Abel Alexander y Luis Príamo: “a la izquierda, el edificio de la administración de Rentas Nacionales. Detrás de éste, al otro lado de la calle, asoma las arcadas de la Legis­latura. Al fondo, el extremo sur de la Recova Vieja, y detrás el Cabildo”.1 Debemos señalar que la calle Victoria actualmente es Hipólito Irigoyen, y la Legislatura, el antiguo Congreso Nacional, es hoy sede de la Academia Nacional de la Historia. Esta imagen formó parte de un álbum mixto de la época, se explica así la fotografía pegada al dorso: una vista de tipo panorámica del Principado de Mónaco.
               
    1. Abel Alexander y Luis Príamo: Buenos Aires, ciudad y campaña. Fotografías de Esteban Gonnet, Benito Panunzi y otros. 1860 – 1870. Buenos Aiers, Fundación Antorcha, 2001, p. 44.

    BASE: U$S 900.-

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    101. MARTÍN CHAMBI

    Alpacas.
    Cusco, 1920-1950.
               
    Foto, gelatina de plata, tamaño postal, con sello seco del fotógrafo. Medidas: 8,9 x 14,2 cm.
               
    El negocio de las postales dinamizó la actividad fotográfica desde su irrupción normatizada en la última década del siglo XIX. Martín Chambi centró buena parte de su profesión a producir y editar postales que circularon por el mundo con las imágenes de su Cuzco prehispánico, virreinal y moderno, siendo Chambi “el pionero en el Perú”.1
               
    En esta toma, las cuatro alpacas y la construcción que se advierte detrás nos sitúan en el universo andino a simple golpe de vista, con el instante hecho eterno a través de la cámara del maestro Martín Chambi.
               
    1. Pablo López Mondéjar: La magia de Martín Chambi. En “Martín Chambi. 1920-1950”. Por Mario Vargas Llosa y Pablo López Mondéjar. Ed. Planeta, 2002, p. 12.

    BASE: U$S 300.-

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    102. MARTÍN CHAMBI

    El campanario.
    Cusco, 1920 - 1930.
               
    Gelatina de plata, con sello seco del fotógrafo, y detrás sello húmedo. Medidas: 18 x 24 cm.
               
    Martín Chambi se consolidó como fotógrafo artista: “en exposiciones personales y colectivas dentro y fuera del país entre 1925 y 1936, dinamizó la circulación de sus fotografías en publicaciones gráficas, y puso a disposición del viajero y especialista vistas fotográficas que él copiaba por contacto a partir de sus negativos en placa de vidrio, en el formato mencionado de 18 x 24 cm.”1
               
    A lo largo de toda su carrera profesional su prestigio se fue extendiendo a nivel internacional, hasta que en 1979 el MoMA —Museo de Arte Moderno de Nueva York— realizó una exposición antológica de sus fotografías, con resonante y definitivo éxito. Desde entonces, no hay colección internacional en el mundo de la fotografía que no cuente con un espacio dedicado a sus registros. Aquí lo apreciamos en una clara manifestación de sus juegos de luces y sombras.
               
    1. Andrés Garay Albújar y Jorge Villacorta Chávez: Revelación de una civilización antigua: Chambi y Machu Pichu. 1924 - 1928. En “Cusco revelado. Fotografías de de Max T. Vargas, Max Uhle y Martin Chambi. Instituto Iberoamericano de Berlin - Universidad de Piura, 2017, p. 134.

    BASE: U$S 1.500.-

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    RETRATOS DE LA ESPOSA DE JUAN MOREIRA

    103. CHUTE Y BROOKS / PARÍS FOTOGRAFÍA

    Retratos de Andrea Vicenta Santillán de Moreira.
    Buenos Aires. Circa 1878 y 1910.
               
    Portrait-cabinet en papel albuminado —medidas 14,8 x 10,5 cm— montada sobre un cartón del fotógrafo. Detrás, una inscripción manuscrita en tinta violeta: “Andrea Santillán de Moreira, mujer del gaucho Juan Moreira. Enterrada en la bóveda de los Aguilar”.
               
    Junto con:
    Gelatina de plata de 13,9 x 9,8 cm., montada sobre un soporte secundario rígido con marco y ornamentación gofrada. En tinta plateada la impresión: “Paris Fotografía. Artes 776. B-Aires”. Al dorso, escrito con misma tinta y del mismo puño y letra: “¿Andrea Santillán? mujer de Juan Moreira. Fue acogida por la familia de Ángel Aguilar, cuando su esposo Juan Moreira la abandonó. Crió a los hijos de la familia Aguilar”.
               
    Observamos dos fotografías de estudio de la misma mujer —la esposa del legendario Juan Moreira—, distantes sus tomas por varias décadas. La primera siendo una joven muchacha posa en el estudio fotográfico de Chute & Brooks, sociedad formada en 1868 por los norteamericanos Charles Wallace Chute y Tomas Brooks.
               
    En la siguiente imagen fue nuevamente retratada, ya transcurridos largos años. Esta vez en el procedimiento de la gelatina de plata, posa en el estudio fotográfico “París” de la calle Artes 776, parada, de cuerpo entero hacia la izquierda, delante de un telón pintado y junto a la mesa sobre la que apoya sus manos sosteniendo un libro. La atmósfera de su composición nos instala en la belle époque porteña.
               
    Su marido —un gaucho de la zona de Lobos que se hizo mito primero en la pluma del escritor Eduardo Gutiérrez, autor de la novela “Juan Moreira”, luego llevada al circo criollo por los hermanos Podestá y finalmente, al cine por el recordado Leonardo Favio—, protagonizó una vida violenta la que se asegura, dio inicio en su casamiento con Vicenta (así pasó a la historia nuestra retratada), puesto que el alcalde de la zona también estaba enamorado de ella. Las discordias iniciadas derivaron en duelos y muertes, y esa vida alejó a Juan Moreira de su hogar. Vicenta se desplazó hacia Buenos Aires y fue recibida por la familia Aguilar. Moreira cayó muerto por una partida policial el 30 de abril de 1874.

    BASE: U$S 800.-

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    104. JOSÉ MARÍA DE IRIONDO

    Colección de vistas estereoscópicas con su visor.
    Argentina, 1890 / 1940.
               
    391 fotografías estereoscópicas en vidrios de 13 x 6 cm, preservadas en cajas parisinas de baquelita, junto con un Visor de vistas estereoscópicas en vidrio con cremallera —marca Gaumont—, sobre un mueble estantería “Grimaldi - Griensu - Florida 118 - Bs. Aires”, de madera, con cuatro ruedas, y su llave original para guardar en su interior, en compartimentos, los vidrios. Todo el conjunto en excelente estado y funcionando. En una tarjeta postal el retrato de José María de Iriondo.
               
    La presente colección nos enfrenta a un rico volumen de imágenes realizadas por el fotógrafo aficionado santafesino José María de Iriondo, miembro de una noble familia santafesina: hijo del gobernador Simón de Iriondo, nieto del gobernador Urbano de Iriondo, bisnieto del gobernador Francisco Candioti, sobrino del gobernador Manuel Zaballa, y luego hermano del gobernador Manuel María de Iriondo. La investigadora santafesina Graciela Hornia señala en cuanto a sus artes fotográficas:  “Sus encuadres vivaces contemplan puntos de jerarquía dinamizantes —torres, aleros, coronamientos de balaustres, tránsito vehicular—. Con irrefutable fotogenia (iluminación, impresión, revelado, copiado) saca de su opacidad las costumbres del vecindario y las revela cristalizándolas.”
               
    Ciertamente en esta colección encontramos un sinfín de fotografías rurales, inventariada cada caja con el nombre de la estancia retratada: “San Simón”, “La Estelita”, y en ellas sus familiares, el personal, los animales, sus paisajes. Pero el interés de Iriondo no se limitaba sólo a lo rural; miembro de la prestigiosa Sociedad Fotográfica Argentina de Aficionados, vivió en Buenos Aires, y entre los vidrios reunidos observamos imágenes del obelisco recién levantado, y de la construcción del subterráneo Línea B, por mencionar algunas tomas.
               
    Bibliografía: Graciela Hornia: Santa Fe: Imaginario y discurso visual. 1860/1910. En “Memoria del 6º Congreso de la Fotografía en la Argentina”, Salta, 1999.          
    Luis Priamo: Santa Fe entre dos siglos. Santa Fe, 2013.

    BASE: U$S 1.600.-





  • MANUSCRITOS

     
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    DESPUÉS DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO, CLAMAN LOS FISCALES REALES EXPULSADOS

    105. MIGUEL GENARO DE VILLOTA Y ANTONIO CASPE Y RODRÍGUEZ

    Gran Canaria y Tenerife 1810 (dos cartas) y Lima. 1812
               
    Tres manuscritos en 4º —medidas en torno a 21 x 15 cm—, de 4, 4 y 3 páginas. Documentos preservados en una moderna carpeta con títulos dorados.
               
    A poco de suceder la Revolución del 25 de mayo de 1810, la Junta resolvió desterrar a los tres oidores españoles, al ex Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y a los fiscales de la Real Audiencia de Buenos Ayres, Antonio Caspe y Miguel Villota, todos favorables a los peninsulares. A estos dos funcionarios se los embarcó en una fragata corsaria inglesa que los trasladó hasta las Islas Canarias, desde donde escribieron sus quejas al amigo Ventura Miguel Marcó del Pont, en Buenos Aires. En dichas cartas —dos de las que aquí ofrecemos— describieron las peripecias del viaje de 74 días, despreciando el maltrato y lamentando no tener noticias de sus familias.
               
    También mencionan la bienvenida que recibieron públicamente por parte de la Audiencia y la Regencia, tratados como mártires. Miguel Villota fue nombrado posteriormente como oidor supernumerario en la Audiencia de Lima, hacia donde se trasladó en 1812, iniciando su segunda etapa americana. A poco de arribar redactó una nueva carta, la que completa este excepcional conjunto. Esta vez también dirigida a Buenos Aires pero a su amigo don Pedro Díaz de Vivar, militar español.
               
    Transcripción parcial de una de las cartas, la enviada desde Gran Canaria: “Mi muy apreciado amigo y señor: A los setenta y cuatro días de nuestro viaje hemos llegado buenos por la misericordia de Dios, pero muertos de hambre, agobiados con las aflicciones de espíritu, y no menos con los trabajos del cuerpo y maltratamiento de nuestras personas, pues sin comer más que habichuelas o arroz con jamón o carne salada, con un postre de pasas rellovidas mientras duraron (…), hemos también carecido Ansotegui y yo de sitio donde dormir, obligados a no desnudarnos en toda la navegación y pasar las noches con una frazada sobre un duro banco siempre al sereno y algunas veces mojados. Nos dijo el Dr. Castelli, que en nuestro destino seríamos atendidos y nada nos faltaría (…)” (Miguel de Villota)

    BASE: U$S 260.-

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    TEMPRANOS “SIGNOS POSTALES”, ANTERIORES A LAS ESTAMPILLAS

    106. SENDAS CARTAS CON LOS SELLOS HÚMEDOS POSTALES

    Montevideo a Buenos Aires, 1809 y 1840.
               
    Dos cartas fechadas en la ciudad de Montevideo; la primera en tiempos virreinales y la segunda, ya con la República Oriental del Uruguay en proceso de consolidación institucional. Llevan por destino Buenos Aires y poseen el sello del correo de salida: Montevideo. Walter Bose identificó ambos sellos en su estudio “Signos Postales del Río de la Plata” (Buenos Aires, La Facultad, 1938, páginas 58-59). Entregamos las cartas acompañadas por la trascripción de sus textos.

    En el coleccionismo filatélico, la correspondencia con “signos postales” —sellos húmedos— posee un especial atractivo, ya que es anterior al uso de los sellos postales adhesivos. En Argentina fue la provincia de Corrientes la primera en emitir los sellos adhesivos (las estampillas) en forma independiente, lo hizo en febrero de 1856 y un año más tarde aplicó el mismo criterio la Confederación Argentina.

    BASE: U$S 460.-

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    EL MÉDICO INDICA A FRUCTUOSO RIVERA

    107. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Instrucciones para tratar una hernia inguinal.
    Uruguay, sin fecha.
     
    Carta manuscrita de 15,8 x 11 cm., en un sobre de papel plegado de 43 x 32 cm., con marca de agua “G C Cini”, con sello de lacre rojo.
               
    Trascripción parcial:
    “Al Excmo. 1er Brigadier General D. Fructuoso Rivera Presi­den­te de la República. Cuando re­grese a la capital. En los términos si­guien­tes se aplicará el parche para los quebrados: se calienta el parche y después se le echan polvos de los coquitos espolvoreados. Se partirá uno y la primera cáscara se tira y de la segunda se muele muy fino y espolvoreando que sea en el parche se aplica a la ingle (…).”
               
    José Fructuoso Rivera (1784-1854) fue el primer presidente constitucional de su país, Uruguay. La intensísima actividad militar que lo acompañó a lo largo de toda su vida le fue deteriorando la salud. Rivera se encontraba en campaña cuando este médico redactó las instrucciones. Se trataba de una hernia inguinal. La carta, envuelta en otro papel mayor y lacrada, muestra la confidencialidad del mensaje que se envía. Claramente una hernia era un mal que debía ocultarse, pues se trata de un claro signo de debilidad que la hombría de un militar no podía permitirse.

    BASE: U$S 300.-

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    INUSUAL AUTOBIOGRAFÍA DE UN GRAN HOMBRE DE LA PATRIA

    108. VICENTE LÓPEZ Y PLANES

    Manuscrito autobiográfico.
    Buenos Aires, Ca. 1854.
               
    En 12° (medidas: 12,3 x 7,6 cm), 4 hojas manuscritas; las primeras de un bella libreta de anotaciones encuadernada en pleno cuero con su lomo y las guardas de ambas cubiertas doradas, y al centro de éstas, labores de mostacillas, con la leyenda “SOUVENIER” en la delantera. Dicha libreta de anotaciones lleva también dos soportes para alojar un pequeño lápiz o pluma.
               
    En el texto manuscrito, Vicente López y Planes —autor del Himno Nacional, ver lote 68—, presenta los rasgos más notables de su vida, partiendo de su primer día: “Vicente Lopez —nació el 3 de Mayo de 1784: Mayo de 1784: se me pusieron en el bautismo, q.e fue durante las 40 horas de Sn. Vicente Ferrer, los nombres de Vicente Alejandro de la Cruz (…)”. Se extiende luego por bautismos, casamientos, nacimientos y muertes. Habla de su hijo Vicente Fidel, doctor en Leyes, “emigró el 23 de febrero de 1840”.
               
    Sobre su trayectoria, llamativo, no alude a su poema épico originalmente llamado “Marcha Patriótica”, que escribiera en 1813, ni sobre su gestión sucediéndolo en la presidencia de la República a Bernardino Rivadavia, cuando éste renunció en 1827. Si se detiene en su larga actuación en el Tribunal de la Cámara, donde se desempeñó desde 1830, “hasta el 2 de Febrero de 1852 en que cayó Rosas, tirano argentino de veinte y dos años”. Y destaca su nombramiento como Gobernador Provisorio de la Provincia de Buenos Aires, nombrado por el vencedor de la batalla de Monte Casero en la mañana del 3 de febrero y “me recibí sin formas p.r la necesidad de batir y dispersar grandes partidas de soldadesca y chusma q.e habian emprendido el saqueo del Pueblo en esa misma mañana. Restablecida la tranquilidad con el auxilio de Batallones y Escuadrones del Ejercito Libertador, emprendi el restablecimiento de todas las instituciones civilizadoras que habia creado mi condiscipulo Dn. Bernardino Rivadavia, y que habia echado por tierra el tirano…” La autobiografía finaliza con un triste suceso familiar vivido en marzo de 1852, la pérdida de su pequeña nieta “luego de haber retornado al país sólo treinta días antes”. Cierra la misma una nota ajena pero de época “Lopez murió el 11 de Octubre año de 1856”.    

    BASE: U$S 1.200.-

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    “EL PADRE DEL TANGO” EN UNA PIEZA ÚNICA

    109. ÁNGEL VILLOLDO (1861-1919)

    El tango de la mano de uno de sus grandes creadores.
               
    En Folio, 1 hoja con Índice, más 23 hojas con partituras. El álbum contiene la escritura musical en pentagramas entre otros, de los siguientes tangos compuestos por Ángel Villoldo: La Masajista, El Carbonero, Socio de la “Lingera”, La Lotería, Ya le he conocido el juego, Las Viejas Solteronas, Que se lo cuente a su abuela, Los bailecitos, Vida de Carretero, Inconvenientes del Matrimonio, Tachero Remendone, Aven­turas de un tenorio, El terrible, Mi suegra, Cochero de tranvía, Can­ción del Bicho Feo, Floringuindingui, La Esquila, El conquistador, Amor y Vino, El Décimo del Millón, A mí no me pinchan ratas, Dominé, Deja`e jugar, che; Milonga Franco Criolla y Milonga. Cada pieza lleva estampada un sello de su autor y la firma del mismo, indicando si se debe a su producción, la letra y música.
               
    Ángel Villoldo fue un gran músico argentino a quien se lo bautizó el “Padre del tango”. Compositor, guitarrista y letrista, actuaba en cafetines y otros bares porteños, donde su música ganaba adeptos. Hacia 1900 la empresa Gath y Chaves que había creado un sello discográfico local, lo envió a Lon­dres a grabar sus éxitos junto con los esposos Gobbi.
               
    La popularidad lo ganaba, aunque Villoldo no alcanzó a disfrutar de un buen pasar ecónomico. Vivió en un conventillo de La Paternal y allí acabó sus días. Poco tiempo más tarde llegaba un cheque de Europa con la primera remesa por sus derechos de autor.

    BASE: U$S 2.200.-





  • MISCELÁNEA

     
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    SI NOS CONTARA SUS HISTORIAS…

    110. SABLE DE HÚSARES

    Circa 1790.
               
    Medidas. Largo de hoja: 74 cm. Largo total: 92,8 cm.
               
    Empuñadura con guardamano “de estribo”, tallada en madera y recubierta con cuero e hilo de alambre de latón. Hoja ligeramente curvada de acero con un vaceo que se extiende por siete octavos de la misma, ornamentada con grabados alegóricos. En el lomo una leyenda: schiaberg fils de française fabriquant à solingen. Vaina original de hierro, con sus dos argollas de sujeción.
               
    De probable producción alemana (Solingen), habría sido forjada para los franceses, desde donde fue importada en el Río de la Plata.
               
    El de Húsares fue el primer cuerpo de voluntarios creado para luchar contra los invasores ingleses. En los oficios del 4 y 10 de septiembre de 1806, elevados por Santiago de Liniers al Virrey Sobremonte y al ministro del Rey —el llamado Príncipe de la Paz— Manuel Godoy, se anunció sobre su formación: “Tengo coordinados tres escuadrones de voluntarios cuyos individuos han servido a todos en la Re­con­quista quienes de por sí se obligan a uniformarse y a mantener caballos a pesebres; cada escuadrón debe componerse de ciento y veinte jinetes, armados solo de sable y pistola, vestidos a la Húsara”. Entre ellos sobresalió el glorioso escuadrón de Pueyrredón que tanto a pie como a caballo, estuvo siempre entre los primeros frente al enemigo.

    BASE: U$S 900.-

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    CONTRA ROSAS

    111. CINTILLO “UNITARIO”

    Argentina, circa 1840.
    Seda bordada. Medidas: 63,5 x 7,7 cm. Obra enmarcada.
               
    Extremadamente raros, los emblemas unitarios surgieron en general de forma espontánea y en rechazo a las instrucciones oficiales emanadas desde el gobierno de Juan Manuel de Rosas. En este caso, un “cintillo” utilizado para colocar alrededor de la copa del sombrero.
               
    La historia de estos signos partidarios se remonta a tiempos anteriores al ascenso de Rosas al ejecutivo provincial.  Poco después del fusilamiento del coronel Manuel Dorrego, la Convención de Cañuelas firmada el 24 de junio de 1829 abolió dichos distintivos. Tanto es así que se ha documentado que el gobernador Lavalle, saliendo por el campo, encontró algunos hombres con divisas y se las hizo quitar por la fuerza.
               
    Sin embargo, colores y leyendas identificaban las preferencias partidarias. Los federales con cintas encarnadas y en ocasiones con el mensaje “Federación o Muerte”, y los unitarios con la escarapela federal o una divisa blanca. Estas señales confundieron malamente al general José María Paz —nos comentó en una comunicación personal el historiador Guillermo Palombo- cuando en 1831 cayó prisionero en Córdoba. Si bien no había una indicación reglamentaria, los paisanos cordobeses que formaban las guerrillas de su Ejército usaban espontáneamente una divisa blanca. Así fue que al encontrarse con una partida que se identificaba con dicho emblema, la confundió como propia, y era enemiga…
               
    En cuanto a su escasa presencia actual, el doctor Palombo, un gran estudioso de las divisas partidarias, nos informó que “en muchos años solamente he visto tres o cuatro divisas unitarias de fondo blanco. Dos me las mostró en Entre Ríos un amigo que es descendiente de un famoso historiador, que conserva parte de su archivo. Otra que recuerdo es la del coronel Isidoro Suárez (ascendiente de Borges): es de fondo blanco con un bordado que dice “Unidad o Muerte” y su largo es de unos 43 cm.”

    BASE: U$S 3.800.-

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    EN LOS ORÍGENES DE LA GUERRA DEL PARAGUAY, LOS HÉROES DE PAYSANDÚ

    112. AUTOR NO IDENTIFICADO

    Abanico pintado con los Defensores de Paysandú.
    Último cuarto del siglo XIX.
               
    Abanico histórico. Varillas de marfil y oro, y el país en papel, pintado a mano con orlas de flores y medallones que contienen los retratos de cinco héroes de la defensa de Paysandú: el general Lucas Piriz; el coronel Juan María Braga; el general Leandro Gómez; el coronel Emilio Raña y el capitán Federico Fernández, distribuidos en ese orden. La pieza se conserva en una vitrina de abanico antigua. Medidas. Largo: 51,3 cm. Alto: 27 cm.
               
    La galería fue ejecutada a partir de la carte-de-visite tipo “mosaico” que circuló por aquellos años —la Biblioteca Nacional de Montevideo conserva una— con los retratos fotográficos (también en formato oval) en la modalidad media pierna, recortados por el artista que pintó el abanico convirtiéndolos en figuras de busto, aunque sí respetando los más finos detalles de las tomas originales.
               
    El historiador uruguayo Horacio Arredondo (h) realizó un trabajo sobre el abanico y mencionó especialmente entre los que desarrollan asuntos históricos de interés nacional, los realizados en homenaje al “desgraciado asedio y rendición de Paysandú”, son sus emotivas palabras. En la variante del nuestro —en papel— se atesoran dos en el Museo Histórico Nacional del Uruguay; uno con varillaje de nácar calado, y el otro, de lujo, con varillas de marfil.1
               
    En ambas orillas del Plata se conocen varios abanicos de carácter histórico —mencionamos uno de Lavalleja, la Jura de la Constitución del Uruguay, con retratos de Rosas y el del Himno Nacional Argentino. Sobre este último se sabe que fue encargado en Europa2 y al parecer todos los demás tienen ese origen.
               
    La toma de Paysandú por parte de la armada brasileña —y el reemplazo de las autoridades nacionales del Uruguay— desató un conflicto internacional que derivó en la Guerra de la Triple Alianza: los gobiernos de Argentina, Brasil y Uru­guay, contra el Paraguay dirigido por Francisco Solano López.
               
    1. Horacio Arredondo (h), en Revista de la Sociedad “Amigos de la Arqueología”, Montevideo, 1928, tomo II, pp. 314-316.
    2. Adolfo P. Carranza, en “Ilustración Histórica Argentina”, Buenos Aires, diciembre de 1909, N° 2, p. 16.

    BASE: U$S 1.100.-

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    113. PEINETA DE CAREY Y ORO

    Mediados del siglo XIX.
    Elegante peineta de carey con incrustaciones de oro. Estilo neoclásico. Medidas. Ancho: 10,8 cm. Largo: 12,2 cm.
               
    Sus formas recatadas la ubican en el ajuar de las señoras mayores, que la usaban con discreción. Así se aprecia en el retrato de doña Agustina López de Osornio de Ortiz de Rosas, la madre de Juan Manuel de Rosas, pintado por Enrique Pellegrini, el que hoy se conserva en el Museo Histórico Nacio­nal. Aquel ingeniero francés devenido en novel artista era un asiduo visitante del hogar de doña Agustina, pues cortejaba a su joven hija, de igual nombre.

    BASE: U$S 360.-

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    114. MORTERO JESUÍTICO

    Misiones jesuíticas, siglo XVIII.
    Excepcional, con su boca algo deteriorada, pero en gran forma. Madera torneada y pulida, hecho de una pieza con su interior vaciado. Medidas. Alto: 62 cm. Diámetro: 28 cm.
               
    Un mortero de similares características es reproducido por el Padre Guillermo Furlong en su obra “Historia Social y Cultural del Río de la Plata 1536-1810”, en el volumen El trasplante Social, página 354. De similares dimensiones al que aquí presentamos, el mencionado por Furlong procede del Museo Jesuítico Nacional de Jesús María, Córdoba.

    BASE: U$S 250.-



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    OBRA GRÁFICA



     
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    115. ALBERTO DURERO (ALBRECHT DÜRER) (1471-1528)

    El Caballero, la Muerte y el Diablo.
    Segunda mitad del siglo XVIII o principios del XIX.
               
    Grabado en cobre al buril sobre papel. Firmado y fechado: A.D. S 1513. Medidas, de la marca de impresión: 250 x 190 mm., del campo estampado: 23,8 x 18,4 cm., y del total de la hoja: 31,7 x 24,5 cm. Ejemplar en perfecto estado.
               
    Excepcional manifestación artística del renacimiento. El grabado que nos ocupa se debe a la mano y el genio del maestro alemán, Albrecht Dürer.
               
    En 1510 Durero interrumpió sus labores como pintor para dedicarse por completo a la ardua disciplina del grabado, en la que ya había logrado una exquisita técnica, como lo demuestran entre otras muchas estampas, “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”, de 1498, o “Adán y Eva”, de 1504.
               
    Su maestría se expresaba tanto en las tallas dulces como en el buril sobre cobre, en quien dicha técnica adquiere su máxima expresión, plasmada en esos efectos aterciopelados que le permiten jugar con los claros oscuros de un modo increíble. Las estampas de Durero pertenecen al arte mayor de nuestra historia y entre sus creaciones los especialistas rescatan una secuencia de tres grabados, que aunque no compuestos como un conjunto en el sentido estricto, comparten una unidad simbólica, la de ilustrar los tres modos de vida desde el punto de vista de la escolástica: los guiados por la virtud moral, la teologal, y la intelectual. “El caballero, la Muerte y el Diablo” ejemplifica la virtud moral; “San Jerónimo en su estudio”, y “Melancolía”, ambos de 1514, corresponden a las virtudes restantes.
               
    La obra aquí presentada, la más apreciada entre las tres, se inspira en el texto de Erasmo de Rotterdam: “Para que no te dejes apartar del camino de la virtud porque te parezca abrupto y temible, porque tal vez hayas de renunciar a las comodidades del mundo, y porque constantemente has de combatir contra tres enemigos en lucha desigual, que son la carne, el demonio y el mundo, te será propuesta esta tercera norma: todos esos espectros y fantasmas que se abaten sobre ti (…) has de tenerlos en nada”. Todas las alegorías que ocupan la escena recreada por Durero están en función de simbolizar esta idea. El caballero, su caballo y su perro, transitan ignorando la horrenda aparición de la Muerte y el Diablo. El bosque lúgubre nos da el marco adecuado, y una calavera sobre un tronco indica la senda a seguir; simboliza cuán difícil es el camino para llegar a la virtud, representada por el artista a través del castillo, destino del caballero de Cristo, allá en lo alto de la estampa. La figura del perro expresa su virtuosa fidelidad, en oposición a la indiferencia del reptil.
               
    Al margen de esta interpretación, hay quienes creen ver en el grabado un mensaje hermético, vinculado a la masonería y a los templarios. Sea como fuere la realidad, el caso demuestra que “El caballero, la Muerte y el Diablo” despierta la curiosidad de tan opuestas interpretaciones, como sucede con buena parte de las obras maestras del arte.

    BASE: U$S 4.000.-

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    116. JOST AMMAN (1539-1591)

    Brasiliani Ex America armati habitus.
    1577.
               
    Grabado sobre las costumbres de los brasileños, formó parte de un álbum alemán editado por Jost Amman, y publicado en Nuremberg, en 1577, con los grabados de Hans Weigel. El álbum, titulado “Habitus praecipuorum populorum…”, contenía 219 grabados con las representaciones de vestimenta y costumbre de las regiones hasta entonces conocidas en todo el planeta. La que aquí presentamos, la lámina 182.
               
    Muy temprana imagen de un poblador del Nuevo Mundo. En aquella centuria llena de aventuras y descubrimientos, las representaciones estaban impregnadas de un halo de misterio nacido de la muy escasa información disponible. Compréndase que hasta aquí, sobre la región de Brasil, sólo se conocían las ilustraciones publicadas en la obra de Hans Staden, editada en 1557.

    BASE: U$S 200.-

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    POR LAS ISLAS MALVINAS, EN UNA TEMPRANA CARICATURA

    117. THE CONVENTION MAKERS

    “The Road from Rochford to … Tower” (El camino de Rochford a la torre); The Convention Makers  (Los fabricantes de convenciones); Tory Administration (Administración de los Tory, partido conservador británico); A Convention. Submission Reluctance Indemnity (Una Convención. Sumisión Reluctancia1 Indemnidad); y también en inglés: Honor Nacional y Carta Magna.
    1771.
               
    Grabado, medidas: 11,5 x 18 cm. Al dorso, en lápiz grafito: “1771. Falkland Islands  Convention E(ngland) - Sp(ain)  E’s (Earls) of Bute & Rochford” (Conde de Bute y Rochford)2
               
    La escena —una sátira política— alude a un momento histórico para las Islas Malvinas, cuando en 1771 España e Inglaterra firmaron un acuerdo diplomático. Si bien el archipiélago había sido ocupado por primera vez en 1764 por el francés Bouganville, lo cierto es que la corona española reclamó de inmediato y siendo ambas coronas aliadas, el gobierno galo reconoció la soberanía hispánica y previo pago de una importante indemnización a Bouganville, en 1767 las Malvinas comenzaron a ser administradas por los españoles, dependiendo del virreinato del Río de la Plata cuando éste fue creado.
               
    Aquel desenlace diplomático, sin embargo, tuvo sus bemoles: una expedición británica al mando de John Byron desembarcó en la isla Gran Malvina en 1765 y estableció su base en Port Egmont tan sólo sembrando un huerto… Al año si­guiente, una nueva flota integrada por tres embarcaciones arribó a las islas y fue entonces cuando los británicos advirtieron la presencia francesa. Como es de suponer, el conflicto fue inevitable: ambas coronas reclamaron sus derechos. Y como lo explicamos más arriba, siendo que los franceses habían resignado sus aspiraciones ante el reclamo español, éstos en 1770 llevaron adelante el desalojo de la colonia británica de Puerto Egmont.
               
    Al fin, españoles y británicos representados por el Príncipe de Masserano y el conde de Rochford, respectivamente, firmaron un nuevo acuerdo. Puerto Egmont fue definitivamente abandonado por los ingleses en 1774. La historia posterior nos es bien conocida.
               
    1. Reluctancia: actitud del que está poco dispuesto a hacer lo que se le dice o manda.
    2. John Stuart, el conde de Bute, actuó por muchos años como asesor dilecto del rey Jorge III.

    BASE: U$S 650.-

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    118. HIPÓLITO MOULIN

    Damas porteñas.
    París. Circa 1835.
               
    Litografías coloreadas de época. Medidas (cada una) en tor­no a: 23,2 x 12,8 cm. Obras en­mar­cadas. En una de ellas, con la indicaciones: “Del. Moulin” y “Lith. de Lacroix”.
               
    Desconocidas litografías realizadas a partir de los dibujos de Hipólito Moulin, un pintor europeo que arribó a Buenos Aires en 1831 y de quien se carece de información desde mediados de aquella década. Aquí fue colaborador de Bacle, quien entre 1833 y 1834 estampó una nueva versión de su álbum “Trages y Costumbres de la provincia de Buenos Aires”,1 uno de cuyos cuadernos (“Las damas porteñas”) se formó con seis litografías cuyos originales habían sido ejecutados por Moulin.
               
    Moulin ilustró la obra de Arsene Isabelle (“Voyage a Buenos-Aires…”) editada en 1835, y entregó a Lacroix —litógrafo parisino— los originales de sus damas porteñas, los que fueron estampados con gran calidad artística y coloreados en época. En cuanto a estas tres imágenes nos detenemos en la titulada “Trage de Iglesia” (más arriba, la figura del centro) con una dama vestida de negro, acompañada por un joven esclavo quien le lleva la alfombra para hincarse en el interior del templo. La misma se corresponde con la lámina número 5 del cuaderno que estampara Bacle con sus dibujos, sólo que los personajes se encuentran en una posición invertida y sobre un pedestal distinto. Las tres damas nos ofrecen una fiel manifestación de la moda porteña en aquellas años.
               
    Sobre el autor, dirá Trostiné que estamos ante “uno de los más asiduos y fieles colaboradores de Bacle”. Y en referencia a sus cualidades artísticas, afirmará, “su categoría es innegable”.2 Se conocen además dos retratos de Juan Manuel de Rosas, dibujados y litografiados por Moulin, y un óleo, “Enla­zando potros”, que muestra sus buenas artes.
               
    1. Hubo una versión previa —frustrada— que inició en 1830, la que sólo incluyó tres estampas.
    2. Rodolfo Trostiné en Bacle. Ensayo. Buenos Aires, ALADA, 1953, PP. 130/131.

    BASE: U$S 1.400.-

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    UNO DE LOS ÁLBUMES MÁS BELLOS DEL RÍO DE LA PLATA EN EL SIGLO XVIII

    119. ADOLPHE D’HASTREL (1805-1875)

    “Galerie Royale de Costumes”
    Paris. Aubert & Cie.
               
    Muy raro. Frontis con retrato del autor (ejecutado en Montevideo por Ch. Hancké), más 11 láminas iluminadas; cada una montada sobre un paspartú colorado. Encua­der­nación en pasta española con lomo y punteras de cuero. Obra en muy buena forma. Medidas externas del álbum: 55 x 42 cm. En nuestra subasta Experiencia Hilario I presentamos un ejemplar enriquecido con dos láminas adicionales, un cuadro de referencia con las obras publicadas por este autor y otra portada de un álbum nunca publicado. Paradojas del destino, he aquí un nuevo ejemplar.
               
    Los retratos de cuerpo entero fueron ejecutados por D’Hastrel en su estadía en el Río de la Plata desde 1839, cuando la armada francesa bloqueó el puerto de Buenos Aires. Gauchos-soldados, damas de la sociedad, paisanos y hasta la figura del general Lavalle. Unitarios y federales, porteños y orientales se inmortalizaron con los pinceles de este gran pintor. Entre ellos, retrató al general Juan Galo Lavalle, y a los esposos Gervasio Antonio de Posadas (h) y Clemencita Esté­vez, y paradojas de la época, retrató a la mujer del gobernador de Buenos Aires, doña Encarnación Ezcurra de Rosas.
               
    En noviembre de 1840 D’Hastrel partió desde Monte­video rumbo a Río de Janeiro y siete años más tarde se retiró de la marina francesa luego de realizar numerosos viajes. Se abocó entonces a llevar a las planchas litográficas sus producciones artísticas, conformando numerosos álbumes que alcanzaron resonante éxito. Entre ellos, dos dedicados a nuestra región: el Álbum de la Plata (…), y el denominado Galerie Royale de Costumes, la obra que aquí ofrecemos.

    BASE: U$S 10.000.-

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    UNA DE LAS VISTAS MÁS RARAS DE BUENOS AIRES

    120. JULIO DAUFRESNE

    Buenos - Aires.
    (A la derecha, al pie, manuscrito: J. Daufresne 1844)
               
    Extremadamente rara. Medidas. De la impresión litográfica: 19,5 x 26,3 cm. Del papel: 33 x 44 cm. Obra en buen estado, enmarcada.
               
    Quizás el único ejemplar identificado, nuestra vista de Buenos Aires protagonizó un serio litigio entre César Hipólito Bacle y el francés Daufresne, según consta en la nota enviada por el primero al jefe de la Policía porteña el 15 de septiembre de 1836. Aseguraba en su denuncia, aludiendo a más de una vista, que se las “vende en la Mercería calle de Representantes nª 13 ½”. En dicha nota sostenía Bacle que éstas se correspondían con la realizada por Carlos Pellegrini, a quien él se la había comprado, y que le fuera sustraída de su casa por el francés de marras. Daufresne había trabajado en el taller de Bacle y argumentó que sus vistas las había copiado de unas facilitadas por De Angelis, sacadas por un inglés. La demanda incluía a los litógrafos Bernard y Sánchez.
               
    Trostiné, de quien extraemos detalles de esta historia, rescata un aviso publicado en el “Diario de la Tarde” del 12 de agosto de 1836, donde se dice: “Vista de Buenos Aires. Copiado de uno de los originales del finado arquitecto Mr. Adams (…)”.1 Y reproduce uno de los grabados que dieran origen al litigio, litografiado por Antide H. Bernard. Por nuestra parte hemos dado con otra de las vistas de Daufresne, la que en una versión que difiere sólo en las medidas, integró el álbum “Usos y costumbres de Buenos - Aires” publicado en 1844 por la litografía de las Artes, de Luis Aldao.
               
    Dicho álbum se formó por dos cuadernos; el primero (donde se incluye la vista de referencia, apenas más pequeña que la aquí ofrecida) con doce litografías —once realizadas por Daufresne y la restante por Isola—, y el segundo, con diez litografías todas ejecutadas por Isola.
               
    Desertor de un barco francés, Julio Daufresne se desempeñó primero como colaborador de Bacle; más adelante lo hizo para los litógrafos Bernard y Sánchez, y para Gregorio de Ibarra. También dibujó y litografió la invitación a los funerales de doña Encarnación Ezcurra de Rosas (ver ítem 85).
               
    1. Rodolfo Trostiné: Bacle. Ensayo. Buenos Aires, ALADA, 1953, p. 124.

    BASE: U$S 1.600.-

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    “CANALETTO EL JOVEN” EN UNA DE SUS OBRAS MAESTRAS

    121. BERNARDO BELLOTTO (VENECIA, 1721 - VARSOVIA, 1780)

    Perspective de la Place de la grande Garde, aiant d’un côté le Gewandt-Haus, d’un autre l’Eglise Nôtre Dame, vers les Ecuries de S.M. La vue a été tirée de la Meren-Strasse. Depeint, dessiné et gravé par Ber: Bellotto dit Canaletto Penre Rle. 1750
               
    Grabado coloreado. Medidas: 55 x 84 cm. Marcas de agua. Obra enmarcada.
               
    Bernardo Belloto, nacido en Venecia en 1721 y discípulo de su tío Giovanni Antonio Canal, el notable pintor de los canales venecianos, Canaletto, alcanzó por su parte un notable éxito en Dresde, Viena —aquí fue cálidamente recibido por la reina María Teresa I de Austria— y en Varsovia, donde se desempeñó como pintor de la corte de Estanislao II, el último rey de Polonia independiente.
               
    Su obra temprana heredó los rasgos tan apreciados de su maestro, el gran Canaletto, y en la madurez alcanzó aún mayor realce en el manejo de los claroscuros y en el realismo de sus dibujos. Aquí en lo encontramos en una de sus más destacadas vistas de Dresde, aún con la antigua denominación de “Meren - Strasse”, error que fue salvado poco después, indicando con la debida precisión “Moritz – Strasse”. El grabado le siguió a una pintura que fue acabada en 1751. En este estado se conservan pocas planchas, ya que la placa fue destruida por los prusianos en 1760 cuando fue bombardeada Dresde.

    BASE: U$S 2.800.-



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    PLATERÍA Y OTRAS ARTES VIRREINALES Y CRIOLLAS



     
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    122. LÁMPARA VIRREINAL DE PLATA

    Alto Perú, siglo XVIII. Siglo XIX.
               
    Medidas. Diámetro máximo: 53 cm. Alto: 97 cm. Peso: 6.400 gramos. Plata batida, calada, fundida, repujada, cincelada y pulida. Plato cóncavo —llamado boya en ciertas regiones de América— con su borde superior o crestería formado por cintas caladas, lisas, que se vinculan estilísticamente con los eslabones de las cadenas. Sobre la superficie de dicho plato o cuerpo principal, tres importantes querubines fundidos, cincelados y aplicados, y en la banda inferior, cincelado de hojas. Dicho cuerpo principal confluye en un cono repujado y cincelado con hojas de acanto el que se vincula a una esfera y argolla final.
               
    El plato intermedio y el superior pertenecen a otra lámpara y aquí se han reunido. Si bien su decoración es próxima a la aplicada en el cuerpo central se advierte el uso de otras herramientas y las artes de otro orfebre. Más allá de este ensamble, la obra es de gran calidad y su porte monumental atrae.

    BASE: U$S 7.000.-

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    123. CENTRO DE MESA DE PLATA

    Alto Perú, fines del siglo XVIII.
               
    Medidas. Alto: 47,8 cm. Ancho: 41,2 cm. Largo: 41,2 cm. Peso: 11.400 gramos. Monumental centro de mesa. Plata batida, fundida, calada, repujada y cincelada. Notable labor de platería hispanoamericana.
               
    La obra se divide en una base de planta cuadrada con un pequeño balcón elíptico por lado, de la que se desprenden las cenefas caladas en todo su perímetro. En cada ángulo de ésta, una figura de bulto, un santo con sus atributos. La base a su vez descansa en sus ángulos sobre cuatro figuras mitológicas: querubines con las alas extendidas y turbantes.
    Hacia el centro presenta dos plataformas redondas —la superior más pequeña— y por encima, el cuerpo principal con otra base calada y cincelada con roleos, hojas y flores, la que se replica en su tramo superior, asemejando una nueva base de la tapa.
               
    El recipiente se forma exteriormente con cuatro cilindros truncos en su interior —el que comprende un espacio único—, decorados con el motivo central de mitad humana y mitad vegetal, el motivo de los ángeles con faldellines de hojas o plumas, que se proyectan en ramas con frutos y aves posadas sobre ellas. Y por sobre éste, la voluminosa tapa que sigue el diseño ornamental -aunque los ángeles aquí tienen sus alas desplegadas y su cuerpo emplumado, del que también se desprenden las ramas; estas con frutos y pájaros. Remata en una gran argolla rebatible, con cabezas de león.

    BASE: U$S 10.000.-

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    124. TUPU DE PLATA

    Bolivia o Perú, siglo XIX.
               
    Medidas. Alto: 7,5 cm. Largo: 21,7 cm. Perú o Bolivia, segunda mitad del siglo XIX.
               
    Bello e inusual ejemplar de tupo o tupu, realizado en plata fundida y cincelada, con figuras de diversos animalitos, un pájaro, hojas y flores, y como motivo central, un caballo ensillado con un fino apero. De la pieza cuelgan cinco alambres con mostacillas, que sostienen dos figuras en metal
    —la cabeza de un monarca y una llama—, y cuatro pequeñas monedas de plata; dos de Bolivia, —acuñadas en 1840 y 1856— y otras dos de Perú, ambas de “medio dinero”, una con su fecha de acuñación: 1863.
               
    Estos “pinches” se utilizaban para fijar el acsu o manta que cubre los hombros de las mujeres andinas. Se los realizaba en plata. Aquí un buen ejemplo de la platería de uso hispanoamerica con raíces nativas.

    BASE: U$S 200.-

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    125. MATE DE PLATA

    Córdoba, segunda mitad del siglo XIX.
     
    Medidas. Alto: 20,8 cm. Peso: 310 gr.
               
    Plata laminada, fundida, calada y cincelada. Base acampanada con una guarda central cincelada, en clara sintonía con las hojas del astil y las labores del cuenco. El astil abalaustrado con nudo, sobre el que se apoyan tres hojas dispuestas con una doble curvatura, lisas en el tramo inferior y ricamente cinceladas en el superior, sobre las que se apoya el recipiente. El recipiente de boca sobreelevada, liso, con un detalle de hojas cinceladas al centro, y un punteado y surco —el primero en el tramo inferior, y el segundo en el superior— que forma gajos en toda su circunferencia.
               
    El diseño corresponde a un típico mate de la platería cordobesa, cuyo diseño se consolidó ya en la segunda mitad del siglo XIX.

    BASE: U$S 700.-

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    126. MATE DE CALABAZA “ATADA” Y BURILADA. ORO, CON ABEJITA

    Río de la Plata, último cuarto del siglo XIX.
               
    Medidas. Largo máximo: 13,4 cm. Alto: 10,5 cm.
               
    Excepcional mate de calabaza “con rabito”, probablemente de origen argentino, cuyas formas tan caprichosas y simpáticas se obtuvieron atando la calabaza con cintas de tela cuando aún se hallaba en la planta y se encontraba en pleno proceso de maduración. Luego, en las manos de un maestro orfebre el recipiente se engalanó con detalles en oro.
               
    La forma globular del recipiente y el movimiento de su cola le otorgan un carácter muy original. Además, el artesano buriló la piel de la calabaza con motivos fitomorfos y hasta geométricos, los que doró muy suavemente como lo testimonian los escasos restos de aquella policromía apenas conservados. La pieza aparece engalanada con su boca sobre-elevada hecha en oro liso y con una leyenda grabada: “Adela Rodrí­guez 11 de Agosto de (18)89”, fiel testimonio de un obsequio.
               
    Se trata de una pieza “calidad museo”. El soberbio y cuidado detalle de la cadena —una abeja también hecha en oro y con perlas y rubíes engarzados—, lo distingue entre los más hermosos ejemplares de mates conocidos.

    BASE: U$S 3.800.-

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    127. PAR DE ESTRIBOS TIPO CAMPANA DE PLATA Y ORO, CON ESTRIBERAS

    Uruguay, Ca. 1880.
     
    Medidas. Alto (estribos): 19 cm. Largo (pasadores): 14 cm. Peso total: 1425 gr.
               
    Excepcional par de estribos llamados “campana” con sus estriberas, ejecutado por un maestro de la orfebrería rioplatense. Sin duda, una pieza con calidad museo. La armonía del diseño y el preciosismo puesto de manifiesto hasta en sus detalles hablan de un autor de gran pericia y vuelo artístico.
               
    Los ojos del estribo se forman con dos figuras mitológicas (¿delfines emplumados?) que tienen la boca abierta de la que sale su lengua o una llama de fuego. Los arcos en forma de “S”, bellamente cincelados con motivos de hojas y frutos.
               
    El hondón por su parte es liso, y los faldones, cincelados en importantes láminas de plata, muestran en una cartela central, la figura del águila (hecha en generosas láminas de oro), posada sobre un tronco y con sus alas desplegadas. En sintonía con esta representación, el águila sujeta con el pico una cinta que lleva la palabra “Libertad”, enfatizando su mensaje simbólico. El tramo inferior de los faldones, de corte ondeado, posee una forma que dada vuelta, asemeja a la corona de la monarquía española, la que invertida, era pisada por el gaucho cuando marchaba con su caballo. Los pasadores de las estriberas responden en un todo a los estribos; en diseño, herramientas y calidad de las labores.
               
    Las formas ostentosas alcanzaron su esplendor en el Uruguay en el último cuarto del siglo XIX, en la llamada “época de Santos”.1
                           
    1. Máximo Santos, presidente electo de la República Oriental del Uruguay en 1882 impregnó la vida de su país con un estilo pródigo en lujos, como a él le agradaba.

    BASE: U$S 4.500.-

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    128. MANUEL CASAL

    Cuchillo de plata y oro.
    Buenos Aires, principios del siglo XX.
               
    Medidas. Largo de hoja: 15,8 cm. Largo total: 28,3 cm.
               
    Cuchillo verijero de plata y oro. Hoja inglesa, Joseph Rodgers & Son, con pequeño desgaste en la marca. La empuñadura con detalles de flores y un pajarito cincelados y pomo en forma de “margarita”. Su vaina recrea los mismos motivos y en la traba, la mano elegante que sostiene un pimpollo; en ella los punzones del título de la plata y del autor: “M. Casal”.
               
    La platería de Manuel Casal funcionaba en pleno corazón de Buenos Aires, donde trabajaba atendiendo encargos para todo el país. Su catálogo con los modelos y precios circulaba hasta en los rincones más alejados y tanto la gauchería como los clientes más acaudalados disfrutaban con sus creaciones. Su marca o punzón aplicado en una pieza labrada en plata era un sello que distinguía a sus propietarios.

    BASE: U$S 2.100.-

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    EXQUISITO TRABAJO DEL GRAN MAESTRO SOGUERO

    129. GÓMEZ, MARTÍN (1918-2017)

    Cuchillo verijero.
               
    Ranchos, provincia de Buenos Aires. Circa 1990.
               
    Medidas. Largo de hoja: 21 cm. Largo total: 33,7 cm. La empuñadura de sección redonda, luce un fino tejido de lezna con tientos de potro —exquisita manifestación de las artes de la soguería—, desarrollando distintos diseños a todo lo largo. Hoja marca Arbolito —Solingen—, y vaina de suela con costura central, iniciales de dueño en la traba y en la oreja, el sello del autor.
               
    Sin duda, las obras nacidas en las manos de Martín Gómez poseen una alta calidad y seducen al coleccionismo de las artes criollas. Su nombre se instaló en el cénit del oficio en Argentina desde los años ’70 cuando obtuvo los primeros premios en los concursos auspiciados por el Fondo Nacional de las Artes y de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos. Su dominio técnico acompañado de su permanente búsqueda de nuevos caminos en el oficio lo convirtió en el maestro más destacado. Aquí lo presentamos en una primorosa labor.

    BASE: U$S 1.500.-

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    Polvera de plata.

    130. CÁNDIDO SILVA

    Polvera de plata.
    Buenos Aires. Circa 1840.
               
    Medidas: Alto: 5,8 cm. Diámetro: 9 cm. Peso: 115 gr.
               
    Elegante polvera realizada en plata, con su tapa plana, lisa y burilada con roleos, cartela e iniciales: “C. L.”. Su cuerpo principal, de mayor diámetro en la base, posee un zurco que le da una doble forma lobulada.
               
    La indicación de autoría de Cándido Silva —con sus punzones en la base—, se corresponde con sus elegantes líneas, ya que éste era un rasgo de su platería. En la exposición “Plateros de la Federación”, que en 1993 se realizó en el Museo de Motivos Argentinos José Hernández observamos un aguamanil y una fuente, ambas piezas con los mismos punzones de platero y de localía; esta última muy infrecuente en la platería criolla, conociéndose sólo dos orfebres que si lo utilizaron: Martínez y el propio Cándido Silva.
               
    Para referirnos a su autor, transcribimos el párrafo que se le dedicara en el Catálogo de dicha muestra: “Entre los plateros nombrados, el que gozaba de fama mayor era el uruguayo Cándido Silva, quien había aprendido el oficio con orfebres portugueses y permaneció en Buenos Aires durante el gobierno de Rosas y muchos años más, hasta su muerte, en 1877.” (Prof. Susana Fabrici)
               
    Buenos Aires, mediados del siglo XIX.

    BASE: U$S 1.000.-

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    131. FUENTE O CENTRO DE MESA DE PLATA

    Buenos Aires (¿?), principios del siglo XX.
     
    Medidas. Largo: 25,6 cm. Ancho: 20,7 cm. Pro­fun­didad: 3,8 cm. Peso: 270 gr.
               
    Plata laminada, calada, repujada y cincelada. Notable pieza de platería civil, realizada por un destacado orfebre. En la profusa decoración, flores, volutas, cintas y hasta los calados en forma de esterilla, aluden a distintas fuentes de inspiración estética; aunque su composición final nos alientan e pensar en una expresión genuina del Art Noveau en la orfebrería de inicios de siglo. Sólo posee un punzón con el título de la plata utilizada: 800.

    BASE: U$S 900.-



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    MUEBLES



     
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    132. SILLAS ENCADENADAS

    Sudamérica. Última mitad del siglo XVIII.
               
    Escaño o canapé formado por cuatro sillas encadenadas, estilo Don José.
     
    Medidas. Largo: 184 cm. Alto: 102 cm. Profundidad: 62 cm. Madera de jacarandá. Asiento múltiple de cuero (posterior), con respaldo de cuatro cuerpos tipo “violonée”, el que presenta un splat calado de líneas ondulantes y muy sobrias, y un coronamiento o copete de cada silla, delicadamente tallado y calado. Las patas son de diseño cabriolé, y se encuentran unidas las delanteras con las traseras mediante travesaños tallados en su centro.
               
    A diferencia de los sillones, no presenta apoyabrazos en sus extremos.

    BASE: U$S 5.000.-

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    133. SILLA DE ÁNGULO

    Río de la Plata, fines del siglo XVIII.
               
    Principios del siglo XIX. Medidas. Alto: 76 cm. Profundidad: 40 cm. Inusual silla de asiento triangular, de cuero claveteado. El respaldo se prolonga en la pata, la única posterior. Sus patas, rectas y con apenas unos cortes en ángulo en sus perfiles, con los travesaños lisos hacia arriba y con curvas hacia el suelo.
               
    En la alzada una madera transversal, curva y lisa, y una ornamentación de roleos tallados. Toda la madera fue pintada de negro, quizás en su uso religioso.
               
    Sobre estas sillas, cuasi desconocidas en nuestra región, dirá el profesor Ribera: “Un tipo de asiento raro en el Río de la Plata —conocemos un solo ejemplar— es la denominada silla esquinada o de ángulo. Es un mueble de origen inglés, naturalizado en Portugal y en el Brasil durante el siglo XVIII, por lo cual se lo encuentra  en las decoraciones propias de los diversos estilos de la centuria. En realidad, son sillones, porque tienen brazos, los cuales son continuación del respaldo; pero lo que las distingue es el hecho de tener el asiento esquinado, de modo que una pata está colocada de frente y en el medio del mueble.”1 El sillón —la nuestra, una silla— descrito por Ribera se conserva en el Museo E. Udaondo de Luján y perteneció al presbítero doctor Manuel Alberti.
               
    Cabría pensar en un origen lusobrasileño. A propósito de esta hipótesis, nos comunicó la especialista Astrid Maulhardt, que bien podría ser un derivado del “corner chair” inglés, donde se los fabricó desde el siglo XIV, y a partir del XVI-XVII se popularizó y e incluso se incorporó la ornamentación torneada típica del periodo Jacobean. Razón por la cual pasó de denominarse “Thrown chair” o “Throwne” a llamarse “Turned”. Esta silla bien podría haber recibido la in­fluencia de aquellas, nada más que sin el torneado.
               
    1. Adolfo Luis Ribera: El mobiliario en el Río de la Plata. (En “Historia General del Arte en la Argentina”. Buenos Aires, Academia Nacional de Bellas Artes, 1983, pp. 173 y 175).

    BASE: U$S 200.-

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    134. SILLA ISABELINA

    España, c. 1850 -1860.
     
    Medidas. Alto: 80 cm.
               
    Clásica silla isabelina “de baile”. Madera negra con incrustaciones de nácar —algunas, madreperlas de bellos colores—, decorada además con motivos dorados aplicados. Asiento esterillado seguramente de época. Respaldo neorrococó y patas estilo Hitchcock.
               
    De uso frecuente en los salones familiares desde los tiempos de Caseros, los juegos de sala isabelinos incluían sofás o canapés y sillones y sillas. La presente, propia de aquel tiempo cuando aún la recta no había ganado un lugar preferente en el diseño local de las artes decorativas. Nuestros museos conservan bellos ejemplos de este mobiliario, tan elegante.

    BASE: U$S 200.-

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    135. COFRE DE COCHERO

    Inglaterra. Fines del siglo XIX.
               
    Medidas. Alto: 34,5 cm. Profundidad: 33 cm. Largo: 72 cm. Alma de madera, interior forrado en papel estampado, y exterior de cuero claveteado —un detalle llamativo, la medialuna al centro—. En la cara forntal presenta cerradura y bocallave de bronce y en los laterales un par de asas de hierro para facilitar su transporte. Lleva además dos correas con herrajes de hierro para sujetar.
               
    Las diligencias portaban sobre su techo los bultos de los viajeros y también, éste baúl del cochero, que lo fijaba con todos los recaudos para que no se extraviara en los vaivenes del viaje.

    BASE: U$S 500.-

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    136. ARQUETA O BARGUEÑO DE VIAJE

    Sudamérica o España, siglo XVIII.
               
    Medidas. Alto: 39 cm. Frente: 50 cm. Profundidad: 35 cm. Mueble contenedor itinerante profusamente tallado. Su decoración remite al estilo de la ornamentación celta. A simple vista y cerrada pareciera ser una arqueta, sin embargo esta posee características especiales que la diferencian de un mueble de guardar convencional en el que únicamente levanta su tapa y se encuentra el espacio contenedor. La particularidad de esta pieza radica en que su cara anterior es rebatible, y al inclinarse permite abrir cinco pequeños cajones ubicados frente a dicha apertura. La tapa facilita el acceso a otro compartimento, el más grande de todos.
               
    Entre las funciones engañosas cabe pensar que podría haberse utilizado como escritorio de viaje, pero siendo tallado también el interior del frente (el que debería cumplir el rol de base del escritorio), nos imaginamos que no fue creada con este propósito. Aunque bien podría habérsela empleado como tal colocando una carpeta u otro elemento plano sobre el que resultaba posible escribir con una pluma.
               
    El mueble cuenta con su herrería original —clavos, bisagras y cerradura—, hecha con la técnica de la forja.
               
    Por sus características estamos frente a una obra cuyo diseño es de origen hispánico, pero resulta harto complejo sostener que fue realizado en la Península Ibérica o en talleres hispanoamericanos. Lo cierto es que se la utilizó en Suda­mé­rica y posee el encanto de haber pertenecido a la colección de Alejo González Garaño.
               
    Imaginemos a su original propietario desplazándose por las tierras virreinales de América con su documentación, papeles de interés y joyas diversas alojadas a buen resguardo y bajo llave en el bargueño que ahora estudiamos. ¿Cuántas historias y secretos se habrán preservado en sus cajones o gavetas?

    BASE: U$S 2.600.-

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    137. MARCO VIRREINAL CON ESPEJO

    Alto Perú. Siglo XVIII.
               
    Magnífico marco de espejo tallado en madera dorada y policromada. Medidas. Alto: 178 cm. Ancho: 131 cm. Profun­didad máxima: 24 cm (en su repisa).
               
    En el coronamiento, calado y tallado, volutas de carácter fitomorfo y al centro la figura de un querubin con sus alas desplegadas y policromadas, destacándose por sobre su cabello con rizos, una “coquille” (concha) distintiva del rococó ya instalado en los talleres altoperuanos. Se insiste con las representaciones de los ángeles querubines en los tres lados restantes, en estos casos con una coquille más compleja. El marco propiamente dicho, de tono oscuro, presenta un acompañamiento externo de fina talla, con los roleos y ángeles mencionados. El balcón superior se espeja en la repisa o estante inferior.
               
    Las dimensiones del marco no hacen mella en su calidad artística. De muy buena factura, la obra se forma por tramos, ensamblándose en todo su porte.

    BASE: U$S 8.600.-



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    TEXTILES



     
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    138. PONCHO MAPUCHE

    Chile, siglo XIX.
               
    Lana de oveja hilada a huso, teñida y tejida en telar de horcones. Medidas: 113 x 123 cm.
               
    Antiguo poncho de amarras de una sola pieza, realizado en faz de urdimbre, tejido llano, con amplias guardas de diseño geométrico y listas rayadas que las separan. El tejido de las cruces —la chacana o cruz andina— se obtuvo mediante la reserva del amarrado, técnica también denominada como de “guarda atada”. Flecos estructurales.
               
    Para la especialista en textiles Ruth Corcuera, se trata de un poncho de cacique, cuyo color rojo alude a la guerra y a su poder como autoridad tribal. La prenda —una pieza de colección— tiene una pérdida de material en uno de sus extremos, conservando toda su prestancia museográfica.
               
    Ex colección Ruth Corcuera. Obra reproducida en la apertura del capítulo “Los tejidos de los pampas”, en la clásica obra “Ponchos de las tierras del Plata” (Por Ruth Corcuera. Buenos Aires, Verstraeten Editores - Fondo Nacional de las Artes, página 155) y también a plena página, en la última versión de sus estudios sobre la prenda más representativa de la textilería de nuestra América: Ponchos de América. De los Andes a las pampas (Buenos Aires, Fundación CEPPA Ediciones, 2017, página 214.

    BASE: U$S 4.000.-

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    139. FAJA DE CINTURA DE LA CULTURA MAYA

    Nebaj, El Kiche´, etnia Ixil. Guatemala.
               
    Tercer cuarto del siglo XX.
     
    Algodón teñido y tejido en telar de cintura. Medidas. Largo: 304 cm. Ancho: 6,5 cm.
               
    Singular faja, exclusiva de esta etnia. Técnica de tejido de base de faz de urdimbre con trama oculta gruesa. En una de sus caras, listado rojo, blanco y negro, y en la otra, un exquisito diseño ornamental policromo —precisamente en el segmento de exposición—, conformando figuras geométricas obtenidas por técnica de brocado. En ambos extremos las típicas “cola de víbora”.  

    BASE: U$S 380.-

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    140. HUIPIL DE LA CULTURA MAYA

    Tactic, Alta Verapaz, etnia Poqomchi´.
    Guatemala. Circa 1970.
               
    Algodón hilado, teñido y tejido en telar de cintura. Medidas. Largo: 110 cm. Ancho: 70 cm.
               
    La prenda se forma con tres lienzos tejidos con una base negra, con técnica de faz de urdimbre y acabado de cuatro bordes. La técnica ornamental es el brocado; se lo hace introduciendo los hilos simultáneamente con el tejido de la base para lograr exquisitos diseños geométricos cuyo motivo central de pájaros.
               
    El cuello, de boca octogonal —tradicional en esta etnia—, presenta bordado floral de dibujo ingenuo.

    BASE: U$S 640.-

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    141. REBOZO DE LA CULTURA MAYA

    Chichicastenango, Kiché, etnia Kiché. Guatemala.
    Circa 1980.
               
    Algodón y seda. Medidas. Largo (con flecos): 185 cm. Ancho: 52 cm.
               
    Exquisita prenda tejida a faz de urdimbre en telar de cintura. El paño muestra predominancia de listas de hilo de seda de varios colores en tonos pasteles y combinadas armónicamente, con las que alternan cuatro callecitas de ikat de algodón de teñido múltiple. La calidad de tan bella prenda se ve realzada por dos hileras de vainillado acordonado a cada extremo, culminando en flecos estructurales, retorcidos y anudados en haces.

    BASE: U$S 1.200.-

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    142. PONCHO DE CHARAZANI

    Charazani, etnia Kaalaya. Bolivia.
    Principios del siglo XX.
               
    Alpaca. Medidas. Largo: 185 cm. Ancho: 135 cm. Flecos: 4 cm. Inusual poncho; de gran calidad. Se trata de una pieza de alpaca de alta montaña, tejida en telar de estacas, a faz de urdimbre, de cuatro orillos, compuesta por dos paños unidos por costura central que deja una solución de continuidad conformando la boca.
               
    Cada campo, de color azul teñido con añil, presenta tres calles de labor tejidas con técnica tubular —como la de las fajas “pampas”— con diseños representativos de aves, caballos, astros y ganchos, tejidos con singular maestría, llegando a “dibujar” a la par, dos motivos completamente diferentes en la misma calle. Es de destacar en sus laterales el “lloque”, distintivo de los tejidos de la mayor calidad y obtenido mediante el urdido con lanas torcidas en Z que alternan con otras torcidas en S, cuyo simbolismo chamánico es de protección a su dueño.
               
    Poncho originario de Charazani, región situada al norte del lago Titicaca. Su población es mayoritariamente de origen quechua y la dinámica de sus diseños ornamentales es característica de la etnia Kaalaya. El pueblo Charazani, en las proximidades del Perú, fue el ámbito geográfico y cultural que ocuparan los legendarios médicos aborígenes llamados Kallawayas. Sus textiles siempre fueron obras de admiración.
               
    La conservación de estas prendas de notable calidad se debe a que eran parte del ajuar nupcial aportado por la familia de la novia, y se las usaba solamente en ocasiones festivas o religiosas.

    BASE: U$S 3.000.-

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    143. HUIPIL DE LA CULTURA MAYA

    Chimaltenango, etnia Kaqchiquel. Guatemala.
    Circa 1970.
               
    Algodón hilado, teñido y tejido en telar de cintura. Medidas. Largo: 88 cm. Ancho: 64 cm.
               
    Prenda tradicional que aparenta un diseño vanguardista, formada por dos paños tejidos a faz de urdimbre con técnica de cuatro orillos. El diseño ornamental en zigzag policromo está realizado con técnica de brocado con hilos suplementarios que se van agregando durante el tejido.
               
    La costura central y las laterales respetan en espejo el diseño de la pieza y se aprecia el cuello, bordado con motivos florales, con ribete de tela que repite en las bocamangas.

    BASE: U$S 640.-

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    144. CORTE ENROLLADO (POLLERA) DE LA CULTURA MAYA

    Patzité, etnia Quiché. Guatemala.
    Tercer cuarto del siglo XX.
               
    Algodón hilado, teñido y tejido. Medidas. Largo: 280 cm. Ancho: 136 cm. Prenda de gran calidad artesanal tejida en telar de pedales, con ornamento de ikat de faz de trama. Se forma con dos paños rectangulares unidos a lo largo por una guarda ancha polícroma —denominada randa—, donde alternan figuras geométricas, bandas y motivos florales. En este caso —no habitual en los cortes de pollera mayas de otras regiones— una randa transversal une también los extremos dando por resultante una pollera que no se enrolla sino que se pliega al cuerpo femenino y se sujeta con una faja muy ceñida a la cintura.
               
    La conformación de esta pequeña parcialidad étnica es relativamente reciente. Nació en 1833 a raíz de un conflicto armado entre dos poblaciones de la etnia quiché. Los pobladores pacifistas de una de esas comunidades decidieron huir de la contienda y establecerse como independientes en otra zona, donde la abundancia de árboles de pito le dio su nombre. Patzité proviene de los vocablos quiché pa, que significa en, y tzité, que quiere decir árbol de pito.

    BASE: U$S 320.-

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    145. FAJILLA DE TOCADO DE LA CULTURA MAYA

    Almolonga, Quetzaltenango, etnia K´iche´. Guatemala.
    Primera mitad del siglo XX.
               
    Algodón hilado, teñido y tejido en telar de cintura. Medidas. Largo con flecos: 322 cm. Ancho: 3 cm.
               
    Esta fajilla ha sido elaborada con técnica de faz de trama, no habitual para el tejido de fajas, pero característica en esta región denominada Xelaju antes de la conquista española.
               
    La estructura ornamental de los colores forma figuras humanas y de animales, además de diseños geométricos que se repiten en espejo desde la mitad de la prenda, un signo distintivo de la pericia de la artesana tejedora, que logra así respetar el sentido de las figuras para su uso en el cabello largo enrollado en dos haces. Por ese mismo motivo, los extremos culminan en dos pompones de seda, de los que emergen flecos del mismo hilo utilizado para dibujar la trama.

    BASE: U$S 280.-

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    146. REBOZO DE LA CULTURA MAYA

    Nebaj, K´iche´, etnia Ixil. Guatemala. Principios del siglo XX.
     
    Algodón y seda. Medidas. Largo (con flecos): 125 cm. Ancho: 56 cm. Excepcional prenda tejida en telar de cintura con técnica de faz de urdimbre. El tejido de base alterna listas carmín con calles de listillas policromas y el ornamento —ejecutado con brocado de hilos de seda— muestra seis calles transversales con figuras ornitomorfas, zoomorfas y antropomorfas dispuestas en espejo desde el centro del tejido, detalle demostrativo de la calidad artesanal de la tejedora.
     
    El bordado geométrico en ambos extremos del rebozo, además de otorgar firmeza, suma distinción al diseño central y da paso a los flecos retorcidos unidos en haces que rematan con pompones de seda.

    BASE: U$S 1.800.-

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    147. PONCHO BOLÍVAR

    Bolívar, Potosí. Bolivia. Principios del siglo XX.
     
    Lana de oveja hilada, teñida y tejida. Medidas. Largo: 181 cm. Ancho: 131 cm. Flecos: 3 cm.
               
    Poncho tejido en telar de estacas, a faz de urdimbre de cuatro orillos, de concepción ornamental sencilla, aunque de gran calidad de tejido, de listas teñidas con añil y cochinilla. Como único recurso decorativo, las listas se encuentran flanqueadas por callecitas de laboreo, de alta resolución técnica.
               
    Otro de los elementos distintivos del presente poncho radica en la técnica del teñido, que con esos dos únicos elementos naturales —añil y cochinilla— hayan logrado toda la gama cromática que podemos apreciar tanto en el tejido como en la costura central y los flecos perimetrales, dando así un poncho que, en su austeridad ornamental encierra toda su armonía y distinción.
               
    Si bien la provincia de Bolívar pertenece al departamento de Cochabamba, la región denominada Bolívar, con rasgos culturales comunes, antiguamente llamada Quirquiavi, cabalga sobre tres departamentos. Al ya mencionado se su­man Potosí y Oruro. Este poncho es de la región potosina.

    BASE: U$S 1.800.-

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    148. REBOZO DE LA CULTURA MAYA

    Nebaj, K´iche´, etnia Ixil. Guatemala. Circa 1980.
     
    Algodón hilado, teñido y tejido. Medidas. Largo (con flecos): 144 cm. Ancho: 60 cm.
               
    Prenda tejida en telar de cintura, de un solo paño de faz de urdimbre. Base borravino con secuencia de listillas de colores. El diseño ornamental consiste en 8 sectores transversales con 32 figuras representativas de aves, animales, guerreros triunfantes y caballos con su jinete, todos logrados con técnica de brocado, el que se ejecuta durante el proceso de tejido.
     
    Los extremos de la prenda finalizan en flecos estructurales de hilos libres.

    BASE: U$S 500.-

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