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    Chañuntuko.

    Pellón araucano

    Notable prenda araucana de uso ecuestre, utilizada en el apero del jinete. Avíos de plata y textiles de fina factura fueron siempre tesoros muy apreciados. Labores de hombres, la platería construyó un estilo propio que reúne un discurso estético a la par de un mensaje simbólico. De igual modo, las tejedoras mujeres le adicionaron a sus prendas la potencialidad de los colores. En este caso, el chañuntuko estudiado cuenta con el amarillo al centro y luego, el morado y el negro. En su universo cultural lleva implícito un mensaje.
     
    En su parte posterior se aprecia un tejido listado con los mismos colores que posee la prenda en su cara visible. Se la confeccionó anudando trozos de lana retorcida (chinai, en lengua mapundung) en toda la superficie del tejido básico, salvo en la franja central donde éste ha quedado libre. Esta prenda en particular posee otro poder mágico entre los mapuches; cuentan varios estudiosos que a los nativos les permite espantar (o atrapar) a los malos espíritus, arrojándoles la prenda por encima en tanto se pregona una oración.
     
    Muy infrecuentes en el ámbito del coleccionismo, los chañuntuko aparecen muy de vez en cuando, y en la mayoría de las ocasiones, los ejemplares que saltan a la luz se encuentran “desflecados” y deteriorados. Aquí lo hemos hallado en buen estado de conservación, con sus colores en gran forma y siendo una prenda de generoso tamaño para su tipo.
     
    Chile, mediados del siglo XX.
     
    Medidas (con flecos). Largo: 128 cm. Ancho: 128 cm.

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    Cuchillo verijero. Punzón: M(artín) Gómez.

    Martín Gómez

    Empuñadura de tientos y plata; tejido de lezna con diseño esterillado, con pomo y soajes de plata. Vaina de cuero crudo con detalles en tiento tejido, y puntera de plata. Hoja de origen alemán, marca "Arbolito".
     
    En la oreja de la vaina, un cuño a fuego con el nombre de su autor, el gran maestro de la soguería, don Martín Gómez (1918 - 2017), quien nos dejara el pasado 28 de julio.
     
    Medidas. Largo total: 27,5 cm. Largo de hoja: 15,2 cm.
     
    Ranchos, provincia de Buenos Aires. Hacia 2005.
     
    Una estrella en el firmamento

    Hombre bondadoso sin igual, Don Martín fue el más exquisito soguero del siglo XX. Su notable ingenio se nutrió de una disciplina de hierro. Educado en el rigor de las tareas rurales -nació en la estancia "El Espartillar", un campo de 40.000 hectáreas, propiedad de una compañía inglesa-; desde la niñez aprendió a trabajar con el ganado, domar potros, cuidar las pasturas, realizar las labores agrícolas, y cazar animales silvestres. Fue el mayor de una familia de dieciséis hijos y otros dos criados.
     
    En las faenas del campo el sacrificio era moneda cotidiana y al cabo de una larga jornada, llegaban las horas del descanso, del compartir en la matera. Allí descubrió los sabores del trabajo con los cueros. Había que reparar aquello que se rompía, acondicionarlo, mejorarlo... y en esos menesteres, las manos del joven Martín ganaban admiración en el resto de la peonada.
     
    Con los años, aquella capacidad genuina fue desplazando otras tareas y con una pequeña selección de obras realizadas -nos contó hace largo tiempo-, ya afincado en Ranchos, provincia de Buenos Aires, se atrevió a mostrar sus trabajos en la Capital Federal. Las ordenó dentro de una pequeña valija y sin más cartas de presentación, se lanzó a la aventura... Después de un primer fracaso; en la siguiente talabartería que visitó, la famosa casa "El Buen Criollo", su propietario supo apreciar las cualidades de un juego de cabezada y riendas tejido con una técnica desconocida y ornamentado con una forma infrecuente, que los paisanos identificaban como de “farolitos”. Eran los inicios de la década de 1960.
     
    En la casa habían quedado su esposa, Dora Greco, y los dos pequeños hijos; Amílcar -nacido en 1957- y Néstor, de apenas un año menos. Ambos aprendieron el oficio y este último continúa la saga de su padre y maestro. Frente a la vivienda paterna, una pequeña construcción de ladrillos y piso de tierra se encuentra el taller de trabajo. Cada día del año, muy temprano, Don Martín iniciaba sus tareas en aquel espacio, su lugar en el mundo...
     
    Amigos aquí y Allá
     
    En el verano de 1961 golpeó las manos en aquella casa un joven investigador de las artes populares, quien había obtenido una beca del Fondo Nacional de las Artes. Se trataba de Luis Alberto Flores dando sus primeros pasos en el estudio de los trabajos en cuero y de sus artífices. Con el tiempo, Don Martín y Don Luis protagonizaron un desarrollo de esta disciplina sin parangones en tiempos pasados.
     
    En Ranchos, Don Luis supo que aquel llamativo juego descubierto en la talabartería "El Buen Porteño" -y cuyos datos del autor le habían sido negados- era una obra del mismo artesano ignoto que aquí descubriera.
     
    Con el tiempo, Gómez avanzó en nuevas técnicas y perfeccionó sus artes, en tanto que Flores difundió el universo de los sogueros organizando encuentros anuales con premiaciones a las mejores piezas presentadas. En 1968 nació en el predio de la Sociedad Rural Argentina en Palermo el concurso por entonces llamado “Exposogas”, el que contaba con el auspicio del Fondo Nacional de las Artes y de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos. En las primeras nueve ediciones, Martín Gómez obtuvo el premio máximo en ocho de ellas y en la restante fue segundo… Estaban allí los mejores; los de larga trayectoria y las jóvenes promesas, y cada reunión era la oportunidad para presentar las obras más cuidadas.
     
    Los años consolidaron este desarrollo de la soguería con nuevos maestros y un sólio mercado de consumo -formado por tradicionalistas, coleccionistas y entusiastas en general- que permitió darle sustento a esta irrupción. Entre todos ellos, la estrella de mayor brillo, indiscutiblemente fue Don Martín Gómez, aquí presente con un cuchillo verijero realizado junto a su hijo Néstor.

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    Poncho "obrajes" de tradición jesuítica

    Excepcional poncho tejido en seis paños, sin flecos. Hilo de algodón para la trama y lana de oveja en la urdimbre. La pieza fue confeccionada en un telar de estacas propio de la textilería andina prehispánica, aunque su ornamentación se vincula de modo directo con los ponchos jesuíticos.
     
    Tan bello atuendo proviene de un barrio periférico de la ciudad de La Paz (Bolivia), llamado Obrajes en memoria de los obradores textiles que ya se habían formado en el siglo XVI y que algunos, tiempo más tarde pasaron a manos de los misioneros jesuíticos. Con la Orden de la Compañía de Jesús llegaron las nuevas técnicas -utilizaron el telar de pedales, de filiación europea, y hasta lograron reunir ochenta telares en un mismo obraje; se empeñaron en mejorar la calidad de aquellas producciones e instalaron una variante del poncho, en su caso generalmente formado por largas tiras que luego cortaban para unir simétricamente en dos paños de tres bandas por lado, como ocurre en el poncho que aquí presentamos- y erradicaron la simbología pagana que cargaban los textiles nativos, adoptando nuevas variantes de listas combinadas con minuciosos movimientos geométricos. Aquellas exquisitas producciones -ya en una sistematización cuasi seriada- eran comercializadas por la propia Orden religiosa para afrontar los gastos que su actividad evangelizadora demandaba.
     
    En principio, dichos ponchos fueron de tamaño generoso (para tapar las partes púdicas de los varones) y por elegancia, se les agregaba un corto fleco multicolor en sus cuatro bordes. Pero con la expulsión dictada por Carlos III en 1767, las misiones y obradores sufrieron diversos retrocesos  y en 1781, con el alzamiento de Tupac Catari, la rebeldía de los nativos por ejemplo, hasta supo ensañarse con los telares de pedales que operaran indios y mestizos.
     
    Con las guerras de la independencia de por medio, ya en el andar del siglo XIX  la identidad de los pueblos originarios siempre se reflejó en su vestimenta y entre todos sus atuendos, el poncho fue un símbolo de poder y elegancia. Claro ejemplo de ello son los ponchos obsequiados a los Libertadores José de San Marín y Simón Bolívar; todos de exquisita factura y el que le regalaran a éste último -tejido por las damas cuzqueñas hacia 1825-, una fiel herencia del poncho jesuítico.
     
    Así las cosas, cuando tiempo más tarde los vecinos del barrio de Obrajes quisieron recuperar su producción textil sin el celo de los misioneros, optaron por construir sus originales telares de estaca, incorporaron diseños con símbolos propios de sus culturas, intensificaron el tono de los colores utilizados y en general se despreocuparon de los flecos. Pero las formas del apreciado poncho jesuítico siempre conservó entre ellos su encanto y de las manos de los nuevos tejedores nacieron prendas tributarias de tal tradición.
     
    Nuestro poncho es un fruto de este renacer de la textilería paceña. En los inicios del siglo XX, un tejedor para nosotros desconocido elaboró esta prenda de calidad notable. Lo hizo tejiendo tres bandas a cuatro bordes, las que luego cortó y unió formando dos paños con su boca al centro. En el diseño se advierten símbolos de las culturas locales aymaras y quechua, en un enlace con las formas propias de los textiles jesuitas. Sobre el "poncho obrajes", afirma el estudioso Oscar Barriga Barahona, los indígenas le atribuyen una protección mágica por ciertas cualidades de su técnica.
     
    Medidas. Largo: 183 cm. Ancho: 139 cm.
    La Paz (Obrajes), Bolivia. Primer cuarto del siglo XX.
     
    Bibliografía:
    AAVV: Tejidos Milenarios del Perú. Lima. AFP Integra. 1999.
    Oscar Barriga Barahona: El poncho boliviano, símbolo nacional de identidad social y cultural. La Paz, Bolivia. Fondo Editorial Pensamiento Paceño. 2013.
    Ruth Corcuera: Ponchos de las tierras del Plata. Verstraeten Editores. Fondo Nacional de las Artes. Buenos Aires. 1998.
    José y Javier EguigurenMolina, y Roberto Vega: El Poncho, Arte Y Tradición. Buenos Aires, Vega & Eguiguren, 2001.
    Teresa Gisbert: Arte textil y mundo andino. Tipográfica Editora Argentina. Buenos Aires. 1992.
    Teresa Gisbert, Silvia Arze y Martha Cajías: Textiles en los Andes Bolivianos. La Paz, 1987.

    DHMM

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    EL "NEGRO" FONTANARROSA Y DOS CARTONES HUMORÍSTICOS ORIGINALES

    Roberto Fontanarrosa

    Roberto Fontanarrosa (Rosario, 1944 – 2007) fue un humorista gráfico y escritor argentino. Comenzó su carrera como dibujante humorístico, distinguiéndose por la calidad y soltura del trazo de sus dibujos.
     
    Entre sus personajes más conocidos están Boogie el Aceitoso, e Inodoro Pereyra y su perro Mendieta. Sus tiras se publicaron en Argentina, Colombia y México. Recibió entre muchos premios, el Konex en 1992, y el de Konex Platino en 2004. Ese mismo año fue orador en el III Congreso de la Lengua Española, un honor que supo corresponder a su estilo con una ponencia inolvidable: "Las malas palabras".
     
    Presentamos aquí dos de sus cartones humorísticos, dibujados para el periódico Clarín, en el año 1976.
     
    FONTANARROSA, ROBERTO
    Confía demasiado en su vista y sus reflejos. Pero algún día va a ocurrir una desgracia... Fontanarrosa. (Al dorso) Clarín, 8 set 1976, archivo.
                                                  
    Dibujo original, tinta sobre cartulina, medidas: 23,5 x 22,3 cm. Al dorso, el mismo dibujo bocetado, en lápiz, y las leyendas "8 cm." y "hoy". Obra enmarcada.
     
     
    FONTANARROSA, ROBERTO
    ¿Tiene poleras de cuello alto? ¿De esas que llegan hasta acá? Fontanarrosa. (Al dorso) Clarín, 8 set 1976, archivo.
                                                  
    Dibujo original, tinta sobre cartulina, medidas: 25,2 x 24,5 cm. Al dorso, en lápiz, las leyendas "8 cm." y "publica martes". Obra enmarcada.

    GMMM

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    Cuchillo verijero brasileño

    Original cuchillo tipo "picazo" ejecutado en plata con su vaina de cuero, decorada en aquel metal. Empuñadura facetada con soajes, estampada y cincelada, con las marcas de fabricante y del metal utilizado: Prata 800. Vaina de cuero y plata con puntera y traba fundidas con decoración realista del costumbrismo criollo; cubrebotón calado.
     
    Hoja grabada al ácido con escenas gauchescas en ambas faces, marca Eberle, de botón redondo y una pequeña muesca a modo de talón.
     
    Este cuchillo fue fabricado por la Casa Eberle, de Río Grande do Sul, Brasil, con la particularidad de estar hecho en plata, cuando esta casa elaboraba y vendía sus artículos hechos en metal blanco.
     
    Fundada a fines del siglo XIX, Eberle se abocó a la cuchillería hacia 1920, cubriendo una importante demanda del mundo gaúcho del Sur de Brasil.
     
    Obra de fina elegancia y en muy buen estado de conservación.
     
    Largo de Hoja: 12,2 cm. Largo total: 29,4 cm.
     
    Eberle. Caxia do Sul, hacia 1950.

    EHM

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    EL REY DE LA ARAUCANIA, LA HISTORIA DESDE SUS INICIOS Y DOS FIELES TESTIMONIOS DE ÉPOCA

    TOUNENS, ORLLIE-ANTOINE

    EL LIBRO EN SU EDICIÓN PRÍNCIPE
    Orllie - Antoine IER // Roi D´Araucanie Et de Patagonie // Son Avénement au Tróne // et // Sa Captivité au Chili. // (...) // (Escudo) // Paris. Librairie de Thevelin. 1863.
     
    Muy raro. In 4°, IV pp., (incluye Frontis con el retrato del autor y Portada, v. en bl.), 1 h., 174 pp. Encuadernación en pasta española, lomo en cuero con títulos dorados, preservando sus cubiertas originales. Buen ejemplar. Santos Gómez, n. 2721. Primera edición.
     
    SU RETRATO FOTOGRÁFICO
    Retrato en formato carte-de-visite impreso en papel albuminado y montado sobre un cartón de fotógrafo sin datos de autoría. Medida de la fotografía 8,7 x 5,2 cm.
     
    El vínculo del abogado francés Orllie - Antoine de Tounens con la Patagonia y sus pobladores mapuches se remonta a 1858, cuando desembarcó en el puerto de Coquimbo para dirigirse poco más tarde al corazón de la Araucanía. Explorando aquellas tierras australes se vinculó con su pueblo originario, asumiendo una clara defensa de sus derechos contra el gobierno de Chile. Aquella determinación, en cierto punto mesiánica, lo llevó a convocar una Asamblea Constituyente en 1860, la que fijó las normas de aquel nuevo Reino y lo proclamó primer monarca bajo el nombre de Aurelio Antonio I. Se fijaron los límites del nuevo estado en el río Biobío hacia el norte, el Pacífico hacia el oeste, y el Atlántico hacia el este, desde el río Negro hasta el Estrecho de Magallanes hacia el Sur. Tamaña osadía concluyó trece meses más tarde cuando lo capturó el ejército chileno. Aquel europeo extravagante fue recluido en un manicomio, hasta que el cónsul francés logró su liberación con el compromiso de enviarlo a Francia. Así sucedió.
     
    Tiempo más tarde -en 1874 y 1876- protagonizó dos intentos fallidos de reinstalar su reino y dos años después, falleció. Le sucedió un amigo, quien se proclamó rey bajo el nombre de Aquiles I.
     
    Tan desopilante reino continuó su marcha en el exilio... Conocí en Buenos Aires a su príncipe heredero, Philippe Boiry -Felipe I-, que falleció en enero de 2014. En 1989 recorrió las redacciones porteñas sacudiendo las banderas de su Casa Real imbuido de un aire aristocrático que al menos, sorprendía. A lo largo de su "reinado" instaló y/o reanimó la causa del pueblo mapuche en numerosos fueros internacionales.

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    Mate de calabaza con rabito

    Interesante obra de platería rioplatense de uso civil. Mate elaborado con una calabaza achatada -en nuestra región denominada tipo "galleta"-,  con asa o rabito, y ornamentado con un delicado trabajo de platería en su embocadura y en el remate de la cola del recipiente. La primera, calada, repujada y cincelada, presenta una decoración fitomorfa con detalles de pimpollos vistos desde arriba -engalanando aún más la pieza con la plata vermeille-, en tanto que el capuchón, también de plata, exhibe aplicaciones de flores en oro doublé, y un ave posando en su extremo, en una clara reminiscencia de la orfebrería virreinal altoperuana.

    Estos mates, llamados en el folklore rioplatense como "celosos" fueron utilizados con insistencia en la iconografía del siglo XIX. Litografías y antiguas fotografías (ver detalles en las imágenes reproducidas) nos muestran escenas cotidianas con el mate pasando entre "chinas" y gauchos. La calabaza con rabito aparece con llamativa frecuencia, aunque en la mitología del mate se cuenta que sólo era de uso corriente en los hogares donde su dueño de casa celaba de su mujer... Un mate con asa o rabito permitía eludir el roce de manos cuando la patrona le acercaba el mate al invitado.

    Aquí lo presentamos con un soporte de metal galloneado, posterior, para su exhibición. 

    Medidas. Alto: 9 cm.

    Río de la Plata. Fines del siglo XIX o principios del XX.

    GBMM

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    ACUARELA Y TINTA SOBRE PAPEL.

    LUIS BENEDIT.

    Las prendas gauchas. Serie de Herring 3. Benedit / 96. // Esto es un Poncho probablemente Pampa.
     
    Acuarela y tinta sobre papel. Obra enmarcada.
     
    En la creación estética contemporánea hay una negación enorme sobre la vida y las imágenes campesinas, sobre su desarrollo, su presente y sus tradiciones. Llama la atención en un país como el nuestro, en el que el campo constituye un ámbito de gravitación tan esencial, que el arte “serio” busque sus paradigmas en Europa, creyendo que de aquella fuente brotará lo “universal”.
     
    El artista plástico y arquitecto Luis F. Benedit (Buenos Aires, 1937 - 2011) fue de los pocos que se atrevieron a enfrentar tal pensamiento, transformando al campo en su “ambiente” estético para trascender el mero paisaje. En la aproximación a los motivos rurales, no omitió una mirada sobre sus predecesores. Aparecen en su obra, de diversos modos, Jean León Palliere, Florencio Molina Campos, Tito Saubidet o como en la obra que aquí presentamos, el pintor inglés de la época victoriana John Frederick Herring (1795 - 1865), dedicado casi exclusivamente al caballo con extremo grado de realismo.
     
    En la “Serie de Herring” Benedit puso el foco en las prendas gauchas, pudiendo percibir en esta obra un guiño humorístico en la frase “Esto es un poncho probablemente pampa”. Nos remite al conocimiento poco profundo que John Herring habría tenido sobre la vestimenta gaucha, y a su vez, ofrece una crítica un tanto burlona sobre los artistas argentinos que niegan su historia, su realidad e iconografía.
     
    La trascendental obra de Luis Benedit ha transitado diversos movimientos, como el art brut, el pop-art europeo, o el experimentalismo, desarrollando la pintura, el dibujo, la escultura, la instalación, el paisajismo y la arquitectura. Supo combinar la tecnología con lo tradicional,  el uso del acrílico y de animales y vegetales. Expuso en el Museo Nacional de Bellas Artes y en los museos de Arte Moderno de Buenos Aires y Nueva York, y también en Italia, Francia y España. En 1970 representó a la Argentina en la XXXV Bienal de Venecia. Junto a Clorindo Testa y Jacques Bedel reciclaron un convento y asilo de ancianos para transformarlo en el actual Centro Cultural Recoleta, por mencionar solo algunos de los acontecimientos de su extensa carrera artística.
     
    Medidas: 34 x 48 cm. 

    SBMM

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    condecoración masónica

    Universi Terrarum Orbis Summi Architecti Gloria Ab Ingeniis. // Su Supremo Consejo del Gr. 33 del Gr. Or. de la Republica Argentina (...) (Texto:) Hacemos saber que habiéndonos reunido en Supr. Cons. del grado 33 el 17 dia del 1er mes del año de la V. L. 5876 correspondiente al dia 15 de Marzo de 1875 de la E. V. hemos debida y cuidadosamente examinado á nuestro M. II y M. Val. II. Teofilo Garcia nacido en Entre Rios el dia 5 de marzo de 1834 en los diversos grados que legalmente recibió hasta el de Subl. y M. Val. Pr. del Real Secreto, 32° de nuestro Rit. y que segun esa verificacion, y por las pruebas adquiridas del celo, luces, principios y talento (...) lo hemos admitido y elevado al Gr. de Sob. Gr. Insp. Gen. Gr. 33 último de nuestro Rito y Miembro Efectivo de nuestro Sup. Cons. Hechas dadas y pasadas en el Supremo Consejo de la Republica Argentina, cerca de la Z. A.: el 19 dia del 1er mes ... y de la E. Crist. 15 de Abril de 1876. (...) Lit. Mackmlay y Kratzenstein y Ca. Florida 80.
                                                   
    Muy raro. In Gran Folio, 1 h., v. en bl. Medidas: 480 x 380 mm. Impresión en pergamino, y firmas en tinta, con cinta entrelazada que sujeta un portasello de metal plateado, de 5 cm. de diámetro, el que conserva en su interior un sello en lacre del águila bicéfala coronada. Muy buen ejemplar. 
     
    En la presente condecoración se eleva al grado de Soberano Gran Inspector General del Grado 33 (el último del rito masón), en la Gran Logia Argentina, a Teófilo García (Paraná, 1832 - 1906), quien fuera abogado, diputado y senador nacional electo por varios períodos. García también integró la Comisión Reformadora de la Constitución de Entre Ríos en 1903, y fue designado director del Banco de la Nación.
     
    Firma como máxima autoridad de la Logia el doctor Nicanor Albarellos, su Gran Maestre durante el período 1870 - 1877. Albarellos, médico de profesión, fue catedrático de la Facultad de Medicina y el primer decano de dicha casa en la Universidad de Buenos Aires. Redactó numerosos artículos y libros en su especialidad. Fue, a su vez, diputado nacional, presidente de la Cámara Baja y senador. El pergamino se estampó en la litografía de Kratzenstein, también masón.
     
    La Gran Logia de la Argentina se fundó en 1857 al agruparse siete de las Logias existentes en la ciudad de Buenos Aires: "Unión del Plata", "Confraternidad Argentina", "Consuelo del Infortunio", "Tolerancia", Regeneración", y "Lealtad y Constancia", eligiendo como Gran Maestre al doctor José Roque Pérez.
    El documento contiene las siete firmas con rúbricas de los integrantes del Gran Consejo, cada uno con sus correspondientes sellos, en tinta dorada.

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    Baúl de fibras y corteza de árbol

    De origen selvático, este cofre o baúl fue confeccionado por un grupo indígena de la Amazonía colombiana. En aquella región habitan diversos grupos aborígenes y todos, como es natural, utilizan técnicas ancestrales para disponer de las materias primas que les provee el ambiente.
     
    El interior del contenedor se formó como cualquier cesto, con fibras trenzadas para darle resistencia; pero toda la originalidad a nuestros ojos salta en la cobertura: una corteza de árbol que se asemeja a un cuero de típico uso en los baúles.
     
    Sin duda, estamos ante una manifestación de arte tribal. Se trata de una obra de uso, utilitaria por sobre todo -como buena artesanía-, pero dotada de una belleza singular.
     
    Colombia. Hacia 1960.
     
    Medidas.
    Alto: 22 cm.
    Ancho: 37 cm.
    Profundidad: 46 cm.

    BEM

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    LAS ESTAMPAS JAPONESAS, EL UKIYO-E, Y SU MÁS DESTACADO ARTISTA: KITAGAWA UTAMARO

    Presentamos dos estampas japonesas cuyos dibujos originales pertenecen al notable artista Kitagawa Utamaro, el más prestigioso maestro del Shogunato Tokugawa o período Edo (1603 - 1868). En la historia de Japón se sucedieron tres períodos comandados por el shogun, autoridad máxima que conducía todas las áreas del poder, siendo el último el llamado Edo, que cayó vencido por la llamada Restauración Meiji.
     
    En ese tiempo, Japón permaneció aislado del resto del mundo, salvo unos pocos mercaderes chinos y holandeses que amarraban en el puerto de Nagasaki, más precisamente en el islote de Deshima, cierto período del año, su único contacto con el exterior. El gobierno militar se instaló en Edo -actual Tokio- que en el siglo XVII se convirtió en una de las urbes más populosas del mundo, superando el millón de habitantes. Este fenómeno de concentración urbana también se extendió por otras ciudades como Kioto y Osaka. Tamaño proceso de megas urbanizaciones fomentó en aquellas grandes urbes la creación de verdaderos centros de placer acotados a ciertos barrios reservados. Sin embargo, esta privacidad no pudo frenar el atractivo de la sensualidad de sus cortesanas que pronto se plasmaron en las estampas más exquisitas, las que también aludían a lo prohibido. Así es que desde 1790 se le aplicaban marcas de censura en señal de control.
     
    La xilografía (grabado sobre madera) alcanzó por entonces una enorme repercusión y las estampas -ukiyo-e-, lograron categoría de obras de arte, en particular las nacidas del genio de Utamaro.
     
    Kitagawa Utamaro (1753? - 1806), cuyo nombre significa "cantor de la mujer", logró crear un estilo particular en el que sus retratos femeninos alcanzaron el más alto prestigio, trasladándose en 1783 a Edo junto a su editor (Tsutaya Juzaburo), atraídos por la clientela más distinguida. En esos años ilustró las ediciones más lujosas y en 1788 logró el cenit de la fama con dos álbumes de xilografías titulados "El libro de los insectos" y "El poema de la almohada". Pero en 1804, siendo el maestro más destacado, realizó pinturas que representaban a la esposa y las concubinas de un poderoso dictador militar, las cuales fueron consideradas como insultos a su dignidad y juzgadas como sediciosas por el shogunato de Tokugawa. Utamaro fue castigado y la experiencia lo marcó emocionalmente. Así concluyó su carrera como artistas.
     
    Sus obras se situaban en lo más alto del reconocimiento local, proyectándose tras su muerte hacia el resto del mundo. Influyó a los continuadores del estilo ukiyo-e, y en Europa, donde arribó en el siglo XIX, fue primero admirado por los Impresionistas, y ya en el XX, por las Primeras Vanguardias. Sus influencias se advierten en las creaciones de Van Gogh, Monet, Degas y Klimt.
     
     
    BIJIN-GA, O LAS MUJERES BONITAS
    Las obras aquí presentadas se titulan “Mujer en el apogeo de su belleza” -de la serie “Una colección de mujeres hermosas en el apogeo de su popularidad”-, y “La señorita Tomimoto Toyohina leyendo una carta”. Llevan la firma de su autor: “Utamaro hitsu”; el sello del editor: Tsutaya Juzaburo, y la marca de censura: “Kiwame”.
     
    Sus primeras ediciones fueron ejecutadas hacia 1793 en tanto que los ejemplares aquí estudiados son versiones datadas en torno a 1825. Se las ejecutó en un formato nacido a mediados de la década de 1770, de nombre Oban. Ambas son representativas del más alto período del artista. Utamaro plasmó en ellas su aguda observación sobre la psicología femenina.
     
    En palabras de la especialista francesa Gisèle Cambert, a principios de 1790 Utamaro “consolidó plenamente su talento, con un estilo muy novedoso que lo consagró como maestro indiscutible de su época, sobre todo en el género “bijin-ga” (mujeres bonitas). Atraído por el retrato, realizó verdaderas obras de arte representando rostros en primer plano, bustos (okubi-e) y bellezas de medio cuerpo (cortesanas, camareras, vendedoras...). Abordó el estudio de la psicología femenina, hito crucial de su labor artística. Expresiones, caracteres ligados a los rasgos de la cara, emociones engendradas por el amor, el deseo, la melancolía, actividades femeninas, la maternidad: esto era lo que lo apasionaba. Buscaba siempre la individualidad de su modelo. Y es que Utamaro ‘cantor de mujeres’, fue, por así decir, sensible a cada una de ellas, (...)"
     
    Precisamente de estos años son las dos obras aquí presentadas. “Mujer en el apogeo de su belleza”, realizado con un estampado con brocado que ilustra la delicadeza del kimono, denota el genio artístico de Utamaro. Las diagonales que traza el cuerpo de esta joven estirándose, la mayor de izquierda a derecha y hacia abajo, y la de la cabeza reclinada, hacia arriba, componen la figura dentro del formato tradicional con maestría y proporción, e incluye de modo críptico ciertos detalles eróticos que así superan la censura. En este caso los pliegues del vestido de donde salen los brazos, en especial el derecho.
     
    La estampa titulada “La señorita Tomimoto Toyohina leyendo una carta” denota por su parte dos elementos de un preciosismo técnico: la tinta plateada como fondo, y la realización de ciertos detalles por presión en seco, es decir sin tinta; nos referimos a los bordes de las hojas y las flores.
     
    Ejemplares de ambos grabados se encuentran en la colección Baur de Ginebra, y en el MET de Nueva York.
     
     
    Medidas:
    “Mujer en el apogeo de su belleza”
    38,8 x 25 cm.
     
    “La señorita Tomimoto Toyohina leyendo una carta”
    37,5 x 24 cm.
     
    Ambas obras en buen estado, se presentan enmarcadas.

    GGMM // EBM c/u

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    A la Pata de Palo

    CELA, CAMILO JOSÉ

    A la Pata de Palo // Florilegio de carpetovetonismo y otras lindezas // de C. J. C. y su amigo Lorenzo Goñi, el Sordico. Ediciones Alfaguara. Madrid. 1965 / 1967.
                                                                                                  
    Preciosa plaqueta para bibliófilos. Obra completa. Serie de sus cuatro libros presentados en el estuche original, confeccionado en pasta española, tela y lomo de cuero con filetes, florones y titulados dorados. Buen ejemplar intonso, correspondiente a la “tirada aparte y con diferente imposición, sobre papel de hilo verjurado Guarro”. Cada libro con sus barbas, encuadernado en tela por la Casa de D. Alfonso Ramos, de Madrid. 

    La serie que aquí ofrecemos se editó con una tirada de cien ejemplares, numerados del I al C. Camilo José Cela (1916 - 2002) —Premio Nacional de Literatura, Premio Príncipe de Asturias de las Letras, y Premio Nobel (1989) y Premio Cervantes de Literatura, en 1995—, fue uno de los más insignes literatos españoles de la segunda mitad del siglo XX.

    Descripción de la obra 

    Libro 1: Historias de España // Los ciegos- Los tontos. Ilustraciones de Lorenzo Goñi. A la Pata de Palo, I. 
    En folio mayor (370 x 260 mm.), 99 pp., v. en bl., 3 h., con 20 fotograbados. Ejemplar Nº LXIX, firmado por Cela y Goñi, y dedicado “A Ernest Hemingway, que me regaló Death in the afternoon y una botella de vino fino”. 

    Libro 2: La familia del Héroe // o discurso histórico // de los últimos restos // (ejercicios para una sola mano). Ilustraciones de Lorenzo Goñi. A la Pata de Palo, II. Ediciones Alfaguara. Madrid. 1965.
    En folio mayor (370 x 260 mm.), 89 pp., v. en bl., 3 h., con 18 fotograbados. Ejemplar Nº LXIII, firmado por Cela y Goñi, y dedicado “A la memoria de la famosa canzonetista Transfiguración Palomino y de Blas, alias Paquita Esmeralda, quien de viva estaba como un tren (con cada cosa en su sitio, gracias a Dios).”

    Libro 3: El ciudadano // Iscariote Reclús. Ilustraciones de Lorenzo Goñi. A La Pata de Palo, III. Ediciones Alfaguara. Madrid. 1965.
    En folio mayor (370 x 260 mm.), 123 pp., v. en bl., 2 h., con 16 fotograbados. Ejemplar Nº XCI, firmado por Cela y Goñi, y dedicado “A mi cuñada la Excma. Sra. Doña Máscula Grañena de las Garrigas y Escatrón de Calanda, Torremontalbo de Subijana y Zuazo de Cuartango-Cuzcurrita,alias Tole-Tole de la Pajarera, que dio mucho que hablar, en tiempos, y que hoy, vuelta ya al sendero del que jamás debiera haberse desviado, acaricia desvalidos, náufragos y huerfanitos con verdadera fruición. Doña Máscula, de joven, tuvo amores con el Licinio el Grajo, alnado de don Dadas Papafigo, tío segundo del ciudadano Iscariote Reclús. En la actualidad, doña Músculo vive de recuerdos y se ayuda con el ablandador fecal Cacalax, saludable producto que proporciona evacuaciones normales al humedecer y homogeneizar la masa fecal, suavizándola y ablandándola (según se indica en las carteritas de fósforos con que los laboratorios que lo preparan obsequian a los estreñidos y clase médica en general).”

    Libro 4: Viaje a U.S.A. // o el que la sigue la mata. Ilustraciones de Lorenzo Goñi. A la Pata de Palo, IV. Ediciones Alfaguara. Madrid-Barcelona. 1967.
    En folio mayor (370 x 260 mm.), 91 pp., v. en bl., 2 h., con 20 fotograbados. Ejemplar Nº LXXXIII, firmado por Cela y Goñi, y dedicado “A miss Irma Gonzalez Botello, alias Divina Flor de Oro, puertorriqueña de poca nariz, cutis espolvoreado de pecas y ruines intensiones (si bien proporcionada y temperamental), a quien su antiguo novio, el poeta Margarito Concepción Alcedo, dedicó unos versos que decían:
    —¿Hasta cuándo, chata pecosa,
    gozarás haciéndome mal?
    ¡Súbete al catre, veleidosa,
    a discutir la cuestión social!
    A miss Irma la atropelló un taxi conducido por el llamado Timothy O´Rourke, irlandés de origen e hijo y nieto de guardias, y la criaturita quedó talmente como una oblea. A los señores sacerdotes que iban a bordo del aeroplano que me llevó a USA, con todo respeto. (En los aeroplanos de Iberia siempre va algún cura; ahora los curas se mueven mucho y andan siempre de un lado para otro. Sugiero a la compañía el siguiente slogan publicitario: Viaje usted por Iberia; las únicas líneas aéreas del mundo que garantizan los auxilios espirituales.)”

    GBMM

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    CUCHILLO DE CINTURA

    Importante cuchillo de cintura. Empuñadura de plata con soajes y sobrios detalles cincelados de inspiración fitomorfa. Vaina tipo “picazo” de suela, con bocavaina, soaje central y puntera de plata con decoración similar al cabo.
     
    Hoja de filo y contrafilo, con muescas y surcos en el lomo; botón facetado. La hoja conserva su medida original, lleva los punzones de la marca de fábrica: Dufour, y de la casa introductora, una platería de la ciudad de Tres Arroyos, F. Quintela, que las encargó en Francia con su propio cuño. Francisco Gerónimo Quintela fue su propietario, en 1897 inauguró esta casa con el nombre de “La Argentina”.
     
    Largo de hoja: 30,2 cm. Largo total: 48,7 cm.
     
    Argentina, mediados del siglo XX.

    BLMM

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    Cama luso rioplatense republicana.

    Cama de dos plazas, con su respaldo coronado con un par de volutas y un penacho central, todo tallado con roleos, motivos vegetales y rocallas, y tres tableros tapizados con tela posterior, a reemplazar. El faldón anterior es liso. La cama se apoya sobre cuatro "patas de cabra" que replican simétricamente hacia lo alto.
     
    El tablero ricamente tallado alude al estilo José I, cuyo epicentro temporal se ubica en el tercer cuarto del siglo XVIII. Lo apreciamos aquí en un claro ejemplo de transición con el uso de ornatos barrocos mezclados con elementos rococó. La madera -¿viraró?- fue tallada y teñida en tono oscuro.
     
    Sus líneas curvas aluden a lo más excelso de aquellos estilos que llegaron a América desde el siglo XVII y sobrevivieron en el tiempo hasta el siglo XIX. Aquí los encontramos aún vigentes en un taller argentino, donde los gustos brasileños se ensamblaron con los virreinales hispánicos en una fiel confluencia.
     
    El mobiliario rioplatense disfrutó de las obras que venían del Brasil, y con la radicación de maestros ebanistas de aquel origen -en realidad, formando parte de una corriente de profesionales especializados en distintos oficios que llegó a Buenos Aires desde el siglo XVIII- las sustituyó con producciones locales, no tan finamente elaboradas como las que nacían en las manos de aquellos, aunque sí logrando una impronta local, más sencilla.
     
    Medidas. Alto de la cabecera: 163 cm. Ancho: 170 cm. Largo: 215 cm.
     
    Argentina, mediados del siglo XIX.
     
     
    Bibliografía consultada:
    Sara Bomchil - Virginia Carreño: El mueble colonial de las Américas y su circunstancia histórica. Buenos Aires. Editorial Sudamericana. 1987.
     
    María Campos Carlés de Peña: Un legado que pervive en Hispanoamérica. El mobiliario del Virreinato del Perú de los siglos XVII y XVIII. Ediciones El Viso. Madrid. 2013.
     
    Adolfo L. Ribera y Héctor Schenone: Mobiliario. En "El arte lusobrasileño  en el Río de la Plata”. Buenos Aires, Museo Nacional de Arte Decorativo, 1966.
     
     
    Alfredo Taullard.: El mueble colonial sudamericano. Ediciones Pueser S.A. Buenos Aires. 1947.
     
    J. Wasth Rodrigues: Mobiliario. En "As Artes Plásticas no Brasil". Rio de Janeiro, I. Larragoiti, 1952.

    OSLM

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    Puerta virreinal del noroeste argentino

    Puerta de una hoja con tableros -cuatro perimetrales y tres en su interior-, los que han sido decorados con molduras, y en dos de ellos con un bajo relieve en toda su periferia.
     
    Presenta sus bisagras -los viejos goznes- forjadas en hierro.
     
    Fabricada en una carpintería del Noroeste argentino, lleva la impronta de las aberturas rurales en uso en España entre los siglos XVI al XVIII, con su fortaleza y sencillez como signos distintivos.
     
    Aquí la presentamos como una escultura, montada sobre un pedestal. Bella, sobria, encierra mil secretos para compartir entre amigos en su nueva morada.
     
    Sobre las puertas coloniales, escribió Nadal Mora, son pocas las que quedan, "(...) y se hallan por lo general muy mal tratadas por tantos años pasados por ellas y más aún por el poco amor de sus poseedores hacia esas reliquias del tiempo de los virreyes; mutiladas, despintadas, con agregados y a veces sin herrajes de época, el transeúnte no puede menos de detenerse ante ellas y hacer instintivamente comparaciones. Muy frecuentemente son ellas el último recuerdo visible de la antigüedad de esas casas, cuyas fachadas se hallan muy transformadas." (1)
     
    Medidas. Alto: 152 cm. Ancho: 72 cm. Alto total, incluido el pedestal: 170 cm.
     
    Noroeste de Argentina.
     
    Bibliografía consultada:
    Juan Kronfuss: Arquitectura colonial en la Argentina. Buenos Aires, Ed. E.R.A., 1980.
    Vicente Nadal Mora: La arquitectura tradicional de Buenos Aires. Buenos Aires, Ed. Nadal Mora, 1977.

    HOM

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    Cuenco de madera

    Elaborado en una pieza mediante un torno y una hachuela, este contenedor posee el encanto de las artesanías genuinas, las que aúnan funcionalidad y belleza. 
     
    La madera presenta las huellas típicas del uso y también, tres pequeñas rajaduras, una de ella "enmarcada" por dos agujeros, los que fueron realizados para atar el cuenco en ese sitio con una tira de cuero húmedo, la que al cercarse, se contrae y cierra la grieta, evitando la pérdida de líquido.
     
    Oriundo del noroeste argentino. Siglo XIX / XX.
     
    Medidas. Alto: 7 cm. Diámetro: 27,6 cm. 

    OMM

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    Aqsu de Charcas

    Prenda rectangular de uso femenino y tejido tradicional en lana de oveja hilada y teñida. La mujer boliviana la utiliza apoyándola sobre un hombro en tanto que la sujeta al otro con un "topo" o prendedor; el aqsu cae sobre un costado de la dama y a la cintura es ceñido con una faja.
     
    Si bien se forma con dos mitades cosidas -cada una lleva el nombre de "kallu"- la distribución asimétrica de las áreas decoradas le otorga un carácter muy especial, ya que la textilería andina posee como rango distintivo "la dualidad de espejo" o "yanatin". Así se expresa en ella la simetría del cuerpo humano que tiene dos ojos, dos orejas, dos brazos... armando un par perfecto. (Concepto vertido por Tristan Platt en su obra "Espejos y maíz". La Paz, 1978).
     
    En nuestro aqsu, la pampa llana es de color marrón, en tanto que el "pallay" o área decorada se forma con distintas listas de colores lisos y representaciones distribuidas en bandas; un par con el típico zig zag escalonado, y otras en forma de "tocapus" (pequeños recuadros) de origen incaico, pudiendo identificar aquí a una pareja de bailarines vista de frente tomados de la mano, con sus brazos en alto y también, la figura de un águila, en ocasiones con uno dos pichones a sus pies.
     
    Medidas. Largo: 111 cm. Ancho: 77 cm.
     
    Probablemente oriundo de la región de San Pedro de Buena Vista, en Potosí, Bolivia. Hacia 1970.

    EMM

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    Mate y yerbera

    Quizás fueron elaborados en la misma época, hacia la década de 1920, cuando los centros tradicionalistas formados con una fuerte presencia de inmigrantes reimpulsaba los gustos criollos, y en simultáneo, llegaba a nuestro país el furor del estilo art deco, luego de su consagración en la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas, de París, en 1925.

    Ambas manifestaciones se plasmaron en las obras que aquí presentamos: el mate con su impronta local, herencia de la platería virreinal altoperuana y criolla, y la yerbera como una infrecuente expresión popular de la vanguardia artística de entonces.

    La calabaza de forma achatada -en nuestra jerga local, tipo "galleta"- aparece con su cola o rabito, en cuyo extremo aloja un capuchón de plata con la figura de una paloma también fundida en este metal. Lleva además, embocadura -cincelada- y base con tres patas, todo ello elaborado en este noble metal que tanto agrada a los argentinos. De igual modo, la bombilla se luce con el brillo característico de la plata.

    Medidas. 
    Mate. Alto: 10,6 cm. Bombilla, largo: 19,4 cm. 
    Yerbera. Alto: 17,5 cm. Largo: 23,5 cm. Profundidad: 11,5 cm.

    Buenos Aires, hacia 1925.

    GOEM

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    Fervor de Buenos Aires

    JORGE LUIS BORGES

    Fervor de Buenos Aires. Poemas. Buenos Aires. Edición del autor. 1923.
     
    Rarísimo. In 8°, 32 h. Con la ilustración de su hermana Norah Borges. Bello ejemplar en rústica de editor, con una pérdida ínfima en su lomo e interior en un estado inmaculado. La obra lleva una dedicatoria hológrafa del autor para la poetisa uruguaya Luisa Luisi. Primera edición.
     
    Primer libro del gran autor argentino, hoy un título mítico que jerarquiza cuanta biblioteca lo posee. La edición fue de apenas 300 ejemplares, los que Borges se encargó de distribuir en mano, generalmente de modo gratuito y con una dedicatoria personal.
     
    Al momento de su publicación el ultraísmo bullía en Buenos Aires y Borges era uno de sus protagonistas junto a Oliverio Girondo, Eduardo González Lanuza, Jacobo Fijman y Leopoldo Marechal. Había regresado luego de una estadía europea donde se nutrió en el capítulo español de este movimiento y en especial, en el creacionismo y el expresionismo alemán.
     
    En ese Borges de la primera hora la experimentación ultraísta se puso de manifiesto en Fervor de Buenos Aires, aunque su cuñado Guillermo de Torre -un fervoroso actor del movimiento-, sintió asombro por la exclusión de algunas composiciones de estilo ultraísta, sustituidas por otras de signo contrario. Es que Borges adscribió a esta corriente de un modo crítico, lo que no fue obstáculo para escribir y/o firmar proclamas publicadas en Madrid, Palma de Mallorca y Buenos Aires, además de redactar el programa ultraísta aparecido en la revista Nosotros en 1921.
     
    Ya Borges había transitado y transitaba por las aventuras vanguardistas de Prisma, Proa, poco después llegaría Martín Fierro, la gran revista que (en su segunda época) se editó entre 1924 y 1927.

    GHMMM
     

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    L´Arte del Navegar

    MEDINA, PEDRO DE

    L´Arte del // Navegar, // In laqual si contengono lere // gole, dechiarationi, secreti, & avisi, alla bona navegation ne= // cessarij. Composta per... // (Viñeta con embarcaciones en el mar) // In Venetia, ad instantia di Gioanbattista Pedrezano. MDLV. (1555) (En el colofón: 1554).
     
    Muy raro y de gran importancia histórica. In 8°, 11 hojas sin numerar (incluyen Portada con gran viñeta), 1 h., in bl., CXXXVII h., con un mapa. Encuadernación posterior en pergamino antiguo, aunque probablemente del siglo XVIII. Gran ejemplar. Palau, N. 159679.
     
    Pedro de Medina, nacido y muerto en Sevilla, fue un renombrado escritor y científico, además de sacerdote, que alcanzó un alto prestigio ocupándose de temas tan importantes para la época como los atinentes a la navegación y en particular a su vínculo con la cosmografía.
     
    Ya en 1539 fue nombrado examinador de pilotos en la Casa de Contratación de Sevilla, ocupándose además de la fabricación de instrumentos y de la elaboración de cartas marinas. Con la experiencia adquirida a lo largo de esos años, en 1545 editó en Valladolid su libro "El arte de navegar", verdadera Biblia para los marinos de la época, un compendio que reunía todo el saber conocido hasta ese momento incluyendo referencias sobre las rutas al Nuevo Mundo.
     
    La obra comprende ocho libros que abordan los temas de mayor relevancia en lo que hace a la buena navegación marítima, como la esfera celeste y los planetas; las mareas y corrientes; los vientos y hasta la traza de las cartas marinas en relación a los rumbos y "vientos" de la brújula.
     
    Redactado para el uso de los pilotos, "El arte de navegar" pronto alcanzó resonante éxito y fue traducido a otros idiomas, como la atestigua esta edición italiana. Verdadera potencia marina, España generaba y exportaba conocimientos, y fueron numerosos los navegantes que se valieron de la obra más destacada de Pedro de Medina para fijar rumbo hacia las Américas; entre otros se sabe que lo hizo uno de los enemigos más destacados de la corona hispánica, el propio Francis Drake.

    OBMMM

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    Oratorio de Hermógenes Cayo.

    Lucio Boschi

    Título: Oratorio de Hermógenes Cayo. Miraflores la Candelaria, Jujuy.
     
    La toma fue realizada por el fotógrafo argentino Lucio Boschi (1966) en la Puna jujeña, con la figura de Doña Fortunata Cayo sentada en la entrada del oratorio que levantara su padre, el maestro imaginero Hermógenes Cayo, después de su viaje con el "Malón de la Paz" cuando visitó la Basílica de Luján.
     
    La quietud de la imagen dice más que mil palabras. Paz, Dios, silencio, respeto, naturaleza, arte, saberes populares... Destacado fotógrafo argentino, Lucio Boschi -tal como lo expresara María Pimentel- "indaga con una mirada muy poética el país de tierra adentro. Sus obras combinan un excelente dominio de la técnica sumado a una gran espiritualidad. No sólo retrata sino que devela la intimidad del diálogo con Dios."
     
    Esta fotografía -y en particular este ejemplar- fue seleccionada para la exposición "Il Gaucho. Tradizione, arte e fede" que en 2013 se presentara en el Vaticano -en las salas del Braccio di Carlo Magno, en la propia Plaza San Pedro-, y en el Museo Episcopal de Loreto, Italia. Fue reproducida en su libro catálogo bilingüe (italiano/argentino). Además, su autor la incluyó en dos de sus libros: Pueblos de los Andes (2000) y Un mismo rezo (2007), ambos bilingües (castellano/inglés).
     
    Lucio Boschi ha recorrido las más diversas geografías documentando la presencia de sus pueblos y desde 1998 centró su creatividad en su país, afincándose en el noroeste argentino. Allí finalmente construyó un museo (el Museo en los Cerros, MEC) ubicado en los cerros de la comunidad de Huichaira (Jujuy) con sus salas de exposiciones de fotografía argentina y sus espacios para que la comunidad lo haga propio.
     
    El abordaje de los pobladores jujeños y su arquitectura regional en la cámara de Lucio Boschi nos remiten a la precursora escuela fotográfica del Sur andino, como se la identifica en Perú y Bolivia, con sus más destacados referentes, Max T. Vargas y Martín Chambi.
     
    En cuanto a las obras de Lucio Boschi, sus trabajos forman parte entre otras, de las colecciones del Anthropology Research Department of UCLA, The Massachussets Institute of Technology; The Sociology and Anthropology Department of New Mexico State University; The Andean Research Institute; The Art Institute of Chicago; The Smithsonian Institute; Universita Di Roma, La Sapienza; Naciones Unidas; OIT; Museo Etnográfico de Buenos Aires; Museo Arqueológico de Tilcara, Jujuy; Universidad de Buenos Aires y Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires.
     
    Ha presentado muestras individuales en Estados Unidos, Francia, Italia y Argentina. Ha publicado ocho libros: Señores de la Tierra (1996), Pueblos de los Andes (2000), Danza Callada (2002), Quebrada de Humahuaca (2003), Una Argentina (2005), Un Mismo Rezo (2007), Ranchos (2010) y La Celebración (2016).
     
    Fotografía digital, impresión sobre papel fotográfico. Copia número seis sobre una edición de nueve. La obra se acompaña con el Certificado firmado por Lucio Boschi.
     
    Medidas: 120 x 80 cm.
     
    Miraflores la Candelaria (Jujuy, Argentina), 1999.

    DOMM

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    Gloriosa Batalla de Maypo

    "Victoria obtenida sobre el ejército realista español al mando del general en jefe Don Mariano Osorio, en los llanos de Maypo el 5 de abril de 1818; donde todos los enemigos fueron muertos, heridos o prisioneros".
     
    Litografía de gran rigor iconográfico y delicadeza artística, realizada para conmemorar el primer centenario del natalicio del general José de San Martín (1778 - 1850). La obra fue ejecutada por quien al año siguiente fuera el primer ilustrador del poema "La vuelta de Martín Fierro" , el artista argentino Carlos Clérice, copiando el grabado que en 1819 se estampara en Londres, en la casa de T. E. Brown.
     
    La composición dibujada originalmente por un autor no identificado, respondió a las observaciones vertidas por José Antonio Álvarez Condarco, antiguo ayudante de campo del general San Martín. La escena refleja el momento culmine de la batalla cuando se lanzan a la carga las fuerzas patriotas sellando el destino del combate.  Aparece San Martín, montado sobre su caballo, un tordillo blanco, con el brazo derecho extendido, sosteniendo su sable corvo. "Lleva falucho con adornos de plumas.  Casaca azul oscura con faldón prendida al medio-lo describe Bonifacio del Carril en su Iconografía del Libertador de América-, con charreteras bordadas. Una banda desciende sobre el uniforme de izquierda a derecha que se anuda sobre la cintura. Calza botas granaderas con espuelas. El caballo se asienta con las patas en el suelo, mientras levanta ambas manos."
     
    Victorioso San Martín en las batallas de Chacabuco y Maipú, se realizaron obras litográficas sobre aquellas en París y Londres; en la primera ciudad impulsadas por Ambrosio Cramer, y en la capital inglesa, por su ayudante de campo, Álvarez Condarco, un prestigioso militar que tantos servicios le prestara a la causa patriota en los meses previos y que al momento de ambas contiendas se hallaba en Inglaterra comisionado por el gobierno de Chile para adquirir buques y elementos para la escuadra que pronto se formó. Anoticiado de la buena nueva, decidió cumplir el mismo plan que Cramer, ordenar la ejecución de un grabado evocativo. Así sucedió y el 2 de marzo de 1819 fue estampado por T. E. Brown, a partir de un dibujo trazado bajo las atentas observaciones de aquel militar, las que se reflejaran al pie de la escena en un extenso texto referencial.
     
    La imagen -la primera y más fidedigna representación de aquel episodio- fue replicada por Mauricio Rugendas hacia 1836, y por Apolinario Fran en 1856. Con el primer centenario del natalicio de San Martín, Carlos Clérice la dibujó nuevamente en la versión que ahora presentamos.
     
    Clérice fue un destacado dibujante, litógrafo e ilustrador argentino. Hijo de un fabricante de carruajes cosechó los más elogiosos comentarios sobre su labor artística, como los que vertiera José Hernández cuando anunció la inclusión de sus ilustraciones en La Vuelta de Martín Fierro: "Las láminas han sido dibujadas y calcadas en piedra por don Carlos Clérice, artista compatriota que llegará a ser notable en su ramo porque es joven, tiene escuela, sentimiento artístico y amor al trabajo". Más tarde también ilustró la primera parte de su poema célebre.
     
    Conocemos un sólo ejemplar del grabado original, coloreado, que obsequiara Bartolomé Mitre al Museo Histórico Nacional en 1893. De igual modo, esta litografía es muy rara; fue catalogada por del Carril en su extenso estudio con el ítem 95.
     
    Medidas. Alto: 39,5 cm. Ancho: 54,5 cm.
     
    Abajo, a la izquierda: Dibujado por Carlos Clérice, según un documento grabado en Londres en 1819. Al centro: Lit. H. Simon, Piedad, 77. Bs. As. Y abajo a la derecha: Buenos Aires, Ig. del Mazo y L. Lamas, Editores.

    GLMM

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    EL ULTRAÍSMO ARGENTINO EN LA POESÍA MÁS TEMPRANA

    GIRONDO, OLIVERO

    Veinte // Poemas // para ser leidos // en el tranvia. Ilustraciones del autor. Argenteuil (Francia). 1922. 
                    
    In Folio, 1 h., en bl., Portada, Portadilla, XXV h., más 1 h., de respeto. La obra posee sus ilustraciones iluminadas. Encuadernación artística en pleno cuero con mosaico figurativo; alojado en una caja de preservación. El ejemplar conserva las cubiertas rústicas de editor y posee una dedicatoria hológrafa de Girondo, "A Osvaldo Svanacini este cuaderno que hace (¡helas!) treinta años contribuyó a que se apolillaran las académicas levitas de papel mascado--- con su cordial amistad de Oliverio Girondo. 1.12.1954"..." Ofrecemos el ejemplar número 554 –en muy buen estado-, de una tirada de ochocientos cincuenta; también se editaron otros ciento cincuenta fuera de comercio. Palau, n. 102743. Primera edición.

    Oliverio Girondo (1891 - 1967) partió desde muy joven hacia Europa, donde se vinculó con sus movimientos de vanguardia. Afincado en Francia, publicó en Argenteuil -se terminó de imprimir el 15 de diciembre de 1922, tal como lo indica el colofón- su libro titulado "Veinte poemas para ser leídos en el tranvía”. Desde un comienzo esta edición fue muy codiciada; ya Palau, en 1953, mencionaba que “se ha hecho raro en comercio”. 

    La obra fue relanzada tres años más tarde en Buenos Aires, en la llamada "edición tranviaria" (de pequeño formato) para ser leída en tanto se viajaba en dicho medio de transporte. (También poseemos en nuestra liberaría un ejemplar de esta edición). De regreso en su ciudad natal, Girondo colaboró en diversas publicaciones locales que difundían el ultraísmo -corriente a la que adscribía-, tal el caso de “Proa” (dirigida y creada por Jorge Luis Borges), “Prisma” y “Martín Fierro”, para la que escribió su Manifiesto. 

    GHMM

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    PRIMERA EDICIÓN OFICIAL DEL CÓDIGO CIVIL

    VÉLEZ SARSFIELD, DALMACIO

    Código Civil // de la // República Argentina // redactado // por … // y aprobado // por el Honorable Congreso de la República // el 29 de Septiembre de 1869. // (Escudo Nacional) // Edición Oficial. Nueva York: Imprenta de Hallet y Breen, 1870.

    Muy raro y de gran valor histórico. In Folio, Anteportada, Portada, XV, 981 pp. Encuadernación fatigada de editor en medio cuero con su lomo cuajado de ornatos dorados. En lo demás, obra en muy buen estado. Suárez, n. 6412. Palau, n. 358149-III. Primera edición del Código Civil de Argentina.
     
    D. Vélez Sarsfield recibió el encargo de redactar el Código Civil en octubre de 1864 por instrucción del presidente de la Nación, Bartolomé Mitre. Al cabo de una ardua labor y ya en la presidencia de D. F. Sarmiento, dio por concluida su labor en un Proyecto que fue puesto a la consideración del Congreso. El 25 de septiembre de 1869 era aprobada la Ley por la que se promulgó el Código, indicándose que el mismo entraría en vigencia a partir del 1º de enero de 1871. Así sucedió y por orden oficial se imprimió el Código Civil en su versión príncipe en Nueva York en 1870. La obra recién fue reeditada en Buenos Aires en 1877.

    GEBM

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    “Recuerdos del Río de la Plata”

    PELLEGRINI, CHARLES

    “Recuerdos del Río de la Plata”. Buenos Aires, Litografía de Las Artes, 1841.

    In Gran Folio, Portada y 20 láminas litográficas. Encuadernación en pasta española, antigua, con lomo de cuero y títulos dorados. Buen ejemplar, con algunas restauraciones marginales, pero excelente obra.

    El ingeniero, retratista, acuarelista, litógrafo, periodista y hacendado Carlos Enrique Pellegrini nació en Chambery, en el Ducado de Saboya, en 1800, y murió en Buenos Aires en 1875. Llegó al Río de la Plata en 1828, ingresando a la oficina de ingenieros hidráulicos. Comenzó  a trabajar siendo Manuel Dorrego gobernador, pero devino la revolución de Lavalle, y debió interrumpir sus tareas profesionales.

    En tanto, emergió el artista... Sus dotes de acuarelista salieron a la luz retratando personajes de la sociedad porteña, para beneplácito de todos. Por esos años aprendió los secretos de la labor litográfica en el taller de César Hipólito Bacle y se estamparon laminas y retratos por él dibujadas. Pellegrini avanzó en el arte de las estampas y compró una pequeña prensa,  y ya en 1835 lanzó la idea de publicar un álbum sobre Buenos Aires. La obra reuniría diez cuadernos con seis láminas cada uno, todos reunidos bajo el título común de "Recuerdos pintorescos y fisionómicos del Río de la Plata". No obstante su ímpetu y esfuerzos aplicados a tamaña empresa, el proyecto inicialmente fracasó, 

    Pero él continuó con su taller de grabados y cosechando un público importante, al punto que amplió su establecimiento, ya bautizado "Litografía de las Artes" y en 1841  editó su obra cumbre, el álbum "Recuerdos del Río de la Plata". A propósito de esta obra, dirá Alejo González Garaño: "Con sus veinte láminas, forma ese álbum uno de los más hermosos repertorios de la iconografía argentina, digno de figurar, sin menoscabo, junto a los que salieron de las prensas francesas de Lemercier." 

    OLMMM

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    Par de incunables rioplatenses

    VIGODET, GASPAR ; etc.

    RARO CONOCIMIENTO DE EMBARQUE,
    ¿UN IMPRESO ANTERIOR A "NIÑOS EXPÓSITOS"?

    Don (Manuscrito: Antonio Albuerne) Capitan, y Maestre de // la Fragata Correo, nombrada (Manuscrito:La Cantabria) propia // de S. M., que se halla anclada en el Puerto de Montevidéo, pa- // ra regresar prontamente al de la Coruña en los Reynos de Espa- // ña con pliegos del Real Servicio, y de la correspondencia del Pú- // blico: Recibí á su bordo, y tengo en buena custodia debaxo de // su cubierta, de (Manuscrito: (…)Buenos-Aires ... de ... de 17...(Firma y rubrica: Antonio Albuerne). // Visto v.° // (Manuscrito: Son 2000 ps. fs.)
                    
    Muy raro. In Folio, 1 p., v. en bl. Ejemplar con algún deterioro que no afecta texto impreso, y algo desvaída la letra manuscrita. Furlong, en su “Historia y Bibliografía de las Primeras Imprentas Rioplatenses 1700 – 1850”, tomo I, p. 120, colaciona un ejemplar con diferencias de impresión. (...)

    GMMM
    GEEM

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    Córdoba arribando a través de la pampa.

    BORGET, AUGUSTE

    Dibujo grafito sobre papel. En el extremo inferior derecho, la inscripción manuscrita: “Córdoba en arrivant par la pampa. Amerique du Sud”. Al dorso un sello húmedo circular con el nombre del autor, y en el centro el número 13. Obra en muy buen estado de conservación. 

    Medidas: 21,2 x 32,2 cm.

    Reproducido en “La Monumenta Iconográfica” de Bonifacio del Carril, en la plancha XCII, y en “Las Pampas y Los Andes”,en la plancha IX. 

    IBMM

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    El gaucho y sus armas

    Anónimo

    Óleo sobre cartón. La obra se presenta enmarcada.
    Autor anónimo. Buenos Aires, fines del siglo XIX.
    Medidas. Alto: 13,5 cm. Largo: 20 cm.

    EMMM

     

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    MATE VIRREINAL DE PLATA Y ORO

    ANÓNIMO

    Precioso mate con su base en forma de “pie de cáliz”, astil con roleos y hojas de acanto, y recipiente al modo de una calabaza con rabito. Su decoración cincelada, de estilo rococó, nos indica la cualificación artística de quien lo ejecutó, lamentablemente un orfebre de identidad para nosotros desconocida. (...)

    Medidas. Alto del mate: 16 cm. Largo de la bombilla: 21 cm.

    GMBMM

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    Estribos tipo

    Anónimo

    Par de estribos tallados en madera dura; uno de ellos realizado sobre un tronco con nudo, el que se saltó dejando un hueco y dándole un carácter muy especial a la pieza. Sin duda, estas obras nacieron a partir de una amalgama entre el arte popular y la funcionalidad más estricta. (...)

    Chile, 1924. Medidas: Abertura: 11,5 cm. Largo: 27 cm. Alto: 18 cm.

    GEMM

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    PAR DE ESTRIBOS TIPO CAMPANA DE PLATA Y ORO

    Anónimo

    Excepcional par de estribos con sus estriberas ejecutado por un maestro de la orfebrería decimonónica uruguaya. Sin duda, una pieza con calidad museo. La armonía del diseño y el preciosismo puesto de manifiesto hasta en sus detalles de terminación hablan de un autor de gran pericia y vuelo artístico, quien lamentablemente no punzonó las piezas (1), resultándonos hoy imposible su identificación. (...)

    Uruguay, hacia 1880. Autor anónimo.

    Medidas. Alto: 20,3 cm. Peso (ambos estribo): 1373 gr.   

    (Para mas información háganos su consulta)

    GBMMM

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    LA HIDALGUÍA DE LOS PACHECO, EN UNA EJECUTORIA DEL SIGLO XVII

    PACHECO, ANTONIO FRANCO DE

    Manuscritos fechados en 1654, con dos escudos de nobleza iluminados, dos sellos reales y timbres.

    D. Antonio Franco de Pacheco, ciudadano español, solicitó la presente Ejecutoria de Hidalguía. Buen ejemplar con su encuadernación de época en pleno cuero con gofrados dorados en ambas cubiertas.

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    Aldaba virreinal de Buenos Aires

    Excepcional llamador o aldaba, realizado en hierro forjado con la figura de un perro.

    Medidas. 
    Largo total: 223 mm.
    Clavo original  forjado: 95 mm.

    Buenos Aires, segunda mitad del siglo XVIII.

    BOMM

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    Mate de calabaza tipo -atado y con rabito- ornamentado en oro

    Anónimo

    Excepcional mate de calabaza “con rabito”, probablemente de origen argentino, cuyas formas tan caprichosas y simpáticas se obtuvieron atando la calabaza con cintas de tela cuando aún se hallaba en la planta y se encontraba en pleno proceso de maduración. Luego, en las manos de un maestro orfebre –lamentablemente para nosotros desconocido-, el recipiente se engalanó con detalles en oro. (...)

    Argentina, último cuarto del siglo XIX. Medidas: Largo máximo: 134 mm. Alto: 105 mm.

    GOMMM

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    Arqueta o bargueño de viaje

    Precioso trabajo de talla en un mueble contenedor itinerante. Decorado con diseños de origen probablemente celta, la arqueta posee características especiales: al verla cerrada, en principio uno piensa que su interior se encuentra sin divisiones y que sólo se levanta su tapa. Pero también posee su cara anterior rebatible, la que al inclinarse permite abrir cinco pequeños cajones ubicados frente a dicha apertura. La tapa facilita el acceso a otro compartimento, el más grande de todos. (...)

    Sudamérica o España, siglo XVIII. Medidas. Alto: 39 cm. Frente: 50 cm. Profundidad: 35 cm. 

    BHMM

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